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Neuquén: la entrada a la Patagonia argentina vuelve a estar a menos de dos horas de Santiago Viajes

Neuquén: la entrada a la Patagonia argentina vuelve a estar a menos de dos horas de Santiago

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María Jesús Bujanda
Por : María Jesús Bujanda Periodista diplomada Enoturismo/Gastronomía @reinafoodie
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A solo 1 hora y 10 minutos de vuelo, la ciudad trasandina retoma su conexión directa con Santiago y se posiciona como un destino cercano donde conviven paisajes prehistóricos, cultura, vino patagónico y experiencias al aire libre.


Hay territorios que empiezan a revelarse antes de aterrizar. El trayecto entre Santiago y Neuquén —que desde el 29 de marzo vuelve a operar, tras siete años, con ruta directa operada por Latam— es uno de ellos.

Desde la ventana del avión, la cordillera se abre y el paisaje se transforma en una secuencia de lagos, formaciones rocosas y tonos ocres que parecen pertenecer a otro tiempo. Un territorio que invita, casi sin esfuerzo, a imaginar un pasado remoto en el que los dinosaurios caminaron por estas tierras. Y no es solo una imagen: aquí, eso ocurrió.

Ubicada a la altura de Temuco, Neuquén es considerada la puerta de entrada a la Patagonia argentina. Pero lejos de ser únicamente un punto de paso, es una ciudad que se entiende en sus ritmos, en su geografía y en la forma en que sus habitantes la habitan.

Una ciudad amable y fácil de recorrer

Neuquén se deja recorrer sin resistencia. La Av. Argentina funciona como su eje principal y, en la intersección con General Olascoaga, se despliega un centro cívico con puntos de información turística desde donde parten recorridos guiados gratuitos. A su alrededor, plazas y espacios públicos ofrecen wifi abierto, reforzando una experiencia urbana accesible.

La ciudad también cuenta con un sistema de bicicletas eléctricas que permite moverse de forma sustentable por aproximadamente 500 pesos argentinos la hora (con un máximo de cinco horas), facilitando el acceso a distintos puntos de interés.

Sobre la Av. Argentina se concentra buena parte de la vida local: ferias artesanales, monumentos y una actividad que, sin ser intensa, se vuelve especialmente visible durante las tardes y noches, con un ambiente tranquilo y familiar.

El río como eje: vida, verano y ciudad

Con temperaturas que en verano pueden alcanzar los 40 °C, Neuquén ha construido una relación directa con el agua. El río Limay no es solo parte del paisaje: es una extensión de la vida cotidiana.

A lo largo de 34 kilómetros de costanera, la ciudad articula cinco balnearios que funcionan como puntos de encuentro: Gustavo Fahler (Río Grande), Sandra Canale, Valentina Brun de Duclot, Albino Cotro y el sector recreativo de Isla 132.

Aquí, locales y visitantes conviven entre zonas de baño, ciclovías, miradores, parrillas, canchas deportivas y espacios resguardados por salvavidas. Durante el día, el río es refugio frente al calor; al atardecer, se transforma en escenario donde la ciudad se activa.

Albino Cotro: la historia que unificó la ciudad

Entre estos espacios, uno de los más significativos es Albino Cotro. No solo por su ubicación ni por haber sido el primer balneario inaugurado en la ciudad, sino por la historia que representa.

Cotro fue un funcionario municipal clave en la transformación urbana de Neuquén. En 1954, estuvo a cargo del traslado del monolito que permitió la construcción del Monumento al General San Martín. Pero su gesto más simbólico ocurrió cuando, por orden del intendente Amaranto Suárez, derribó la antigua tranquera instalada por los ingleses —propietarios del ferrocarril— que dividía la ciudad en dos: el “Alto”, más alejado del río, y el “Bajo”, una zona históricamente inundable.

Esa barrera solo permitía el tránsito dos veces al día. Derribarla no fue únicamente un acto físico, sino una decisión que integró la ciudad y modificó su dinámica para siempre.

Hoy, su nombre permanece en uno de los espacios más concurridos de Neuquén, como una forma de memoria urbana.

Vino, gastronomía y precios cercanos

La experiencia también se construye desde la mesa. La cocina típica argentina, las chocolaterías y una identidad vitivinícola en expansión forman parte del recorrido.

El Pinot Noir patagónico aparece como una de sus especialidades, con botellas disponibles desde los $6.000 pesos chilenos en bodegas, mientras que las catas guiadas rondan los $12.000 pesos.

En términos generales, los precios resultan comparables a los de Chile, lo que posiciona a Neuquén como un destino accesible. Un fin de semana en pareja en un hotel de tres estrellas, por ejemplo, puede bordear los $120.000 pesos chilenos.

El territorio de los dinosaurios: un viaje en el tiempo

Si hay un elemento que proyecta a Neuquén más allá de lo local es su riqueza paleontológica.

A pocos kilómetros de la ciudad, Villa El Chocón aparece como un enclave donde conviven paisaje, historia y ciencia. Originalmente construido para albergar a los trabajadores del embalse Exequiel Ramos Mejía, el lugar mantiene hasta hoy una estética definida: casas en tonos ladrillo y blanco, con servicios en verde y blanco, configurando una identidad visual que se ha preservado en el tiempo.

La zona forma parte del llamado Valle de los Dinosaurios, reconocido por sus vestigios del período Cretácico, sus bosques petrificados y los hallazgos que lo posicionan como uno de los polos paleontológicos más relevantes de Sudamérica.

Aquí se descubrió el Giganotosaurus carolinii, considerado el carnívoro más grande del mundo. Sus restos se exhiben en el Museo Municipal Ernesto Bachmann, junto a fósiles del Amargasaurus y huevos con embrión de Neuquensaurus.

Pero la experiencia no se limita al museo. A orillas del embalse Exequiel Ramos Mejía es posible observar huellas reales de dinosaurios, mientras que en el Cañadón Escondido —con una profundidad de 80 metros— aparecen fósiles vegetales y rastros prehistóricos en distintas capas geológicas, como si el paisaje ofreciera una lectura abierta del tiempo.

Un destino que vuelve a acercarse

El regreso de la conexión directa entre Santiago y Neuquén no solo reduce la distancia a poco más de una hora. También vuelve tangible un territorio donde conviven historia, naturaleza y cultura en una escala accesible.

“La ruta entre Santiago y Neuquén reafirma nuestro compromiso con la conectividad de Sudamérica. Esta es la cuarta ruta directa que ofrece LATAM entre Chile y Argentina y que se suma a Santiago-Buenos Aires, Santiago-Mendoza y Santiago-Córdoba”, indica María Paz Villasante, gerente de Estrategia Comercial de LATAM Airlines Group.

El presidente de NeuquenTur, Gustavo Fernández Capiet, señala: “Esta ruta nos permite conectar Santiago de Chile con Neuquén en menos de dos horas, con una frecuencia que no habíamos tenido hasta ahora. No solo tenemos la oportunidad de generar nuevos negocios, sino también la responsabilidad de hacer sostenible esta conectividad en el tiempo”.

La ruta directa a Neuquén se estrenó el pasado 29 de marzo, después de siete años, y cuenta con cuatro vuelos semanales —martes, jueves, viernes y domingos— con capacidad para movilizar 1.392 pasajeros.

Porque, en el fondo, el viaje no solo acorta distancias. También acerca una geografía donde el tiempo —el humano y el geológico— convive en un mismo paisaje.

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