Turismo
Crédito: El Mostrador.
Destinos cercanos y gasto acotado: así aprovechan los chilenos los feriados largos
Un estudio realizado por Fedetur y Duoc UC reveló que tres de cada cuatro chilenos aprovechan los fines de semana largos para viajar. La planificación anticipada, las escapadas de corta distancia y el control del presupuesto marcan las principales tendencias.
Los fines de semana largos se han consolidado como uno de los principales motores del turismo interno en Chile. Más allá de las vacaciones tradicionales, estos feriados extendidos se han transformado en una oportunidad para realizar escapadas breves, compartir en familia y desconectarse de la rutina.
En ese contexto, la Federación de Empresas de Turismo de Chile (Fedetur) y Duoc UC presentaron una medición inédita que permite conocer con mayor detalle cómo planifican y viven los chilenos estos períodos de descanso.
La investigación fue aplicada durante Semana Santa en las regiones Metropolitana, Valparaíso y Biobío, territorios que concentran cerca del 60% de la población nacional. Los resultados fueron difundidos en la antesala del interferiado del 21 de mayo, fecha para la cual Fedetur proyectó entre 425.105 y 505.340 viajes con pernoctación entre miércoles y domingo.
Tres de cada cuatro personas salen de viaje
Uno de los principales hallazgos muestra que el 74,64% de los chilenos aprovecha los fines de semana largos para salir de su hogar y realizar algún viaje con fines recreativos.
La cifra confirma la relevancia que tienen estas fechas para la movilidad turística nacional y evidencia que los feriados extendidos continúan siendo una de las principales oportunidades para dinamizar el sector.
El estudio también muestra que la improvisación no es la norma. Un porcentaje similar de los encuestados declaró organizar sus viajes con al menos un mes de anticipación, lo que refleja una creciente planificación por parte de los viajeros.

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Destinos cercanos ganan terreno
La investigación identificó una clara preferencia por los viajes de corta distancia.
La mitad de los turistas opta por desplazarse a regiones cercanas ubicadas entre 200 y 400 kilómetros de su lugar de residencia. Esta tendencia confirma que el tiempo disponible durante un fin de semana largo influye directamente en la elección del destino.
Más que grandes travesías, los chilenos parecen privilegiar escapadas breves que permitan aprovechar mejor los días disponibles sin destinar largas horas a los traslados.
La duración de los viajes también refleja esta lógica. Un 62% de los encuestados señaló que permanece fuera de casa entre dos y tres noches, coincidiendo con la extensión habitual de los feriados largos.
Presupuesto controlado y gasto moderado
El estudio también entrega señales sobre la forma en que los chilenos administran sus recursos al momento de viajar.
Seis de cada diez personas declararon que el gasto total de su viaje no supera los $300.000, concentrando la mayor parte del presupuesto en transporte, alojamiento y alimentación.
Los resultados sugieren un comportamiento orientado a maximizar la experiencia sin comprometer excesivamente las finanzas personales, especialmente en un contexto económico donde el control del gasto sigue siendo una variable relevante para las familias.
La confianza pesa más que la novedad
Otro de los hallazgos relevantes está relacionado con la elección de los destinos.
Cerca de tres de cada cuatro viajeros prefieren lugares que ya conocen o que han sido recomendados por familiares y amigos. Esto muestra que la confianza y la experiencia previa siguen siendo factores decisivos al momento de organizar una escapada.
La tendencia revela además una menor disposición a asumir riesgos o explorar destinos completamente desconocidos durante viajes de corta duración.
Descansar sigue siendo la principal motivación
Más allá de los lugares visitados, el estudio confirma que el objetivo principal de estos viajes sigue siendo el descanso.
El 71% de los encuestados aseguró haber logrado desconectarse completamente de sus obligaciones laborales o académicas durante el viaje. Sin embargo, cerca de una cuarta parte reconoció haber mantenido algún nivel de conexión con el trabajo o los estudios, reflejando una realidad cada vez más presente: la llamada “oficina portátil”.
Las actividades favoritas también refuerzan esta búsqueda de bienestar. La gastronomía local aparece como la principal preferencia de los viajeros, seguida por actividades al aire libre y espacios destinados al descanso.
En contraste, las compras y la vida nocturna registran una participación menor dentro de las actividades realizadas durante los fines de semana largos.
A nivel territorial, los resultados muestran patrones similares entre las distintas regiones analizadas. Predominan los viajes familiares, los desplazamientos dentro de la misma macrozona geográfica y el uso de alojamientos en casas de familiares o personas cercanas.
Este comportamiento refuerza la idea de que los fines de semana largos funcionan principalmente como instancias de encuentro y descanso más que como viajes de exploración turística de larga distancia.
La congestión sigue siendo el principal problema
No todo es positivo. El informe también identificó los factores que generan mayor insatisfacción entre los viajeros.
La congestión vehicular y la alta afluencia de público concentran más del 70% de las menciones negativas, ubicándose por encima de otros factores como los precios o la disponibilidad de servicios.
Sobre los resultados, la presidenta ejecutiva de Fedetur, Mónica Zalaquett, señaló que el estudio “confirma que los fines de semana largos son una oportunidad clave para dinamizar el turismo interno, con un viajero que planifica, prioriza destinos cercanos y busca optimizar su tiempo y presupuesto. Esto nos desafía como industria a fortalecer la oferta en regiones próximas a los grandes centros urbanos, con experiencias atractivas y accesibles”.
Por su parte, Francisco Santamaría, director de la Escuela de Turismo y Hospitalidad de Duoc UC, destacó que “esta medición permite entender con mayor profundidad las motivaciones y decisiones de los viajeros, evidenciando un comportamiento más racional, donde la confianza, la experiencia previa y el control del gasto son determinantes. Esta información es clave para la formación de futuros profesionales y para el desarrollo de estrategias más efectivas en la industria”.
Los resultados muestran que el turismo de fines de semana largos continúa creciendo en Chile, aunque bajo una lógica marcada por la planificación, la cercanía y la búsqueda de experiencias que permitan descansar sin exceder el presupuesto disponible.