Cuando Piñera perdió el control de RN - El Mostrador

Jueves, 14 de diciembre de 2017 Actualizado a las 16:02

Los líos con la colectividad que maneja Carlos Larraín

Cuando Piñera perdió el control de RN

por 9 octubre, 2012

Cuando Piñera perdió el control de RN
El que fuera el partido que sirvió a Piñera para llegar a la Presidencia, hoy es uno de sus principales dolores de cabeza. La falta de ascendencia sobre la tienda es algo que ha tratado de remediar el piñerismo, y su última arremetida es el intento de influir en la plantilla parlamentaria, pensando incluso en que el Presidente se repostule en 2018. Esta es la historia de ese desencuentro permanente.

Para el gobierno está resultando cada vez más difícil enrielar al vicepresidente de Renovación Nacional, Manuel José Ossandón. Sus críticas a los errores comunicacionales en que ha incurrido La Moneda una y otra vez y al mal desempeño de algunas autoridades han llevado al Ejecutivo al extremo de tratar de presionar a través de la autodenominada bancada piñerista, que ha amenazado con no apoyar al candidato a senador por Santiago Oriente. Tanta es la molestia que las insistentes declaraciones del alcalde de Puente Alto generan en Palacio y en algunos sectores de la tienda de Antonio Varas. Sobre todo porque los tímidos llamados a terreno de los máximos dirigentes de la colectividad, liderada por Carlos Larraín Peña, no hacen mella en el edil, quien entre más pasan los meses, más locuaz se pone.

Sin ir más lejos, el domingo 30 de septiembre, Ossandón fue invitado al programa Estado Nacional de TVN y no tuvo inconveniente en reiterar sus reparos incluso al manejo mostrado por el “segundo piso”, a pesar de que entre los panelistas se encontraba José Miguel Izquierdo, uno de los asesores que integran dicha instancia. La actuación del aspirante al Senado dice mucho de los conflictos que, desde el inicio del actual gobierno, ha tenido el Jefe de Estado con su colectividad. En La Moneda admiten que la relación “no ha sido todo lo fluida que se hubiera esperado con un partido oficialista. Más aún cuando estamos hablando de la cuna política del Presidente”, recuerda con cierta desazón un inquilino de la casa de Gobierno. Otro atribuye la distancia “evidente” a que en Renovación “seguramente creen tener un mejor derecho a ser más escuchados que la UDI justamente porque Piñera era militante, pero esta es una coalición y hay que trabajar en equipo”.

 El incontrarrestable poder de Larraín

Reconociendo que estos argumentos pueden tener algo de base, otro funcionario de La Moneda estima que uno de los errores cometidos por el actual gobierno fue, sin duda, la estrategia de instalación. A su juicio, “abstraerse de los partidos echando mano a mucho técnico no fue la mejor idea. Porque a poco andar quedó claro que a las principales estructuras, como al gabinete, le faltó cemento para obtener una mezcla sólida. Se debió haber probado a figuras políticas emergentes y nuevos liderazgos”, reflexiona. Con lo que de alguna manera le da sustento a uno de los principales reparos expresados por el propio Larraín, desde el inicio de la administración de Piñera y que provocaron los primeros desencuentros públicos entre ambos. En Palacio tampoco pasan por alto que el propio dirigente fue el primer crítico con el que debió lidiar el mandatario y algunos incluso especulan que su actitud desafiante le dio alas al “Cote”. En RN discrepan, pues aseguran que a diferencia de lo que se pueda teorizar en el gobierno, el timonel ha intercedido para que Ossandón baje el tono de sus críticas.

Y es que el problema de fondo con el que no han podido lidiar desde La Moneda es el incontrarrestable poder que ostenta Larraín en Renovación Nacional. Porque no faltan los mal pensados que sostienen que el díscolo edil cuenta con el respaldo del timonel. Así, mientras desde el partido se lamentan de tener escasa o nula injerencia en las decisiones de su gobierno, desde la otra trinchera observan que, pese a haber militado en la tienda, a Piñera se le hace cada vez más difícil ejercer su influencia en RN. A pesar de los intentos por abrir una brecha para hacerse del poder a través del piñerismo duro, representado principalmente por parlamentarios cercanos al Presidente y por la disidencia histórica —con figuras como Carlos Zepeda, Daniel Platovsky, Rodrigo Ubilla y Alejandro Álvarez, entre otros—, la mayoría de ellos amigos cercanos del mandatario, quienes a fines del año pasado pretendieron, sin éxito, generar el ambiente para levantar una lista que pudiera destronar a Larraín de la presidencia del partido.

Y así hay una serie de otros hechos que, si bien pueden parecer menores, no pasan inadvertidos en Renovación Nacional. Como los guiños que el Presidente le ha hecho en diversos actos públicos a los candidatos a alcalde de la UDI. Uno que molestó particularmente fue el que hizo hace un par de semanas al aspirante a la alcaldía de Macul, Raphael Salaberry, en la ceremonia de promulgación de la Ley que Beneficia a los Deudores del CAE. En RN le critican a Piñera que no haya tenido palabras para quien se supone será el candidato a diputado por el partido en ese distrito y que competirá con el actual representante de la UDI, Felipe Salaberry, Gonzalo Díaz del Río. En ese acto “estaba rodeado de puros UDI. En la foto no había ningún RN”, se lamentan en Renovación.

Este escenario lo tiene muy claro la dirigencia de RN, pues aseguran que “Piñera tiene el cariño, pero no el poder del partido”. Aun cuando se esfuerzan por dejar claro que esto es producto de un proceso que se inició antes de que el mandatario llegara a La Moneda, pero que ello no significa que desde el partido se promueva la actitud asumida por Ossandón. Por el contrario, aclara una alta fuente, se le ha llamado al orden en reiteradas ocasiones. Desde el timonel, pasando por el resto de los integrantes de la directiva, le habrían hecho ver, en distintos tonos, que sus declaraciones perjudican la imagen de Piñera, tanto como las relaciones entre la tienda y La Moneda. El problema, explica un dirigente, es que los dichos del alcalde encuentran eco en las bases de Renovación. Es allí donde anidan resentimientos que se vienen incubando desde la instalación del gobierno e incluso antes.

Todo empezó en la campaña

Haciendo memoria, los más suspicaces retroceden inclusive a la época de la campaña. Recuerdan la molestia que provocaba en las filas de RN que “la UDI se hubiera tomado prácticamente la organización. Si hubo que meter a la fuerza a (Mario) Desbordes a la avanzada, porque no teníamos a nadie que pudiera relacionarse con nuestra gente en las salidas a terreno. A pesar de que él estaba un poco picado, después que lo habían bajado de Cerro Navia para darle el cupo a diputado a Nicolás Monckeberg”, comenta un inquilino de la casona de Antonio Varas. Con todo, hay otro elemento que por esos días generó molestia en los dirigentes del partido. Y es que la formación del pacto Coalición por el Cambio habría significado costos solamente a Renovación. Una alta fuente de la colectividad explica que la ampliación de la Alianza significaba que ambos partidos debían sacrificar algunos cupos de la plantilla parlamentaria, para ofrecerlos a algunos de sus nuevos aliados, como ChilePrimero y los Humanistas Cristianos. Tal como lo evocan en la tienda, RN tuvo que ceder nueve cupos, porque sus socios notificaron al entonces candidato presidencial que no estaban dispuestos a entregar ninguno. “Nueve escaños que ganó la UDI”, sentencia un militante que añade que “gracias a eso que su bancada de diputados creció tanto en relación a la nuestra”.

Pero las quejas no terminan ahí. Están recién empezando. Con el triunfo de la derecha y antes que Piñera pudiera poner un pie en La Moneda, comenzaron los problemas de la instalación. Con la designación del gabinete “empezó a quedar la embarrada”, recuerda un dirigente. En RN se lamentan que salieron trasquilados, que tenían gente preparada en la que ni siquiera se pensó; que en las intendencias y gobernaciones se dejó mucha funcionarios que venían de gobiernos anteriores, en vez de poner a personas de las filas aliancistas, particularmente de Antonio Varas. Algo que se reclamó con mucha fuerza en el Consejo General del partido posterior a la asunción del gobierno. Por lo que cuando figuras de la colectividad, como el entonces senador Andrés Allamand reclamaron por los errores cometidos por el Ejecutivo, “representaba a todo el partido”. Adicionalmente, rondaba la convicción, y aún lo hace, de que “el gobierno le entrega todo a la UDI y a nosotros no nos pesca”.

Y así hay una serie de otros hechos que, si bien pueden parecer menores, no pasan inadvertidos en Renovación Nacional. Como los guiños que el Presidente le ha hecho en diversos actos públicos a los candidatos a alcalde de la UDI. Uno que molestó particularmente fue el que hizo hace un par de semanas al aspirante a la alcaldía de Macul, Raphael Salaberry, en la ceremonia de promulgación de la ley que beneficia a los deudores del CAE. En RN le critican a Piñera que no haya tenido palabras para quien se supone será el candidato a diputado por el partido en ese distrito y que competirá con el actual representante de la UDI, Felipe Salaberry, Gonzalo Díaz del Río. En ese acto “estaba rodeado de puros UDI. En la foto no había ningún RN”, se lamentan en Renovación.

Sin embargo, en la tienda tampoco olvidan el episodio de la disidencia histórica, porque aunque públicamente se dio por superado, lo cierto es que en el entorno de Carlos Larraín se quedaron con la convicción de que “fue digitado desde La Moneda y eso resintió aún más las ya deficitarias relaciones”, pero están igualmente convencidos de que “fue una derrota gigantesca para Piñera”. Aun así, admiten que “como persona las bases lo quieren, pero están molestas con él por las diferencias que ha hecho a favor de la UDI y en desmedro nuestro”.

 Piñera 2018

Por otra parte, en el partido se comenta que, pese a las declaraciones de Ossandón, “la directiva le cuida la imagen a Piñera, porque creen que él está convencido que vuelve el 2018”. Esa lectura no es arbitraria y surge a partir de que, según se especula, esa sería la razón de que el mandatario esté tan interesado en las plantillas parlamentarias, particularmente de RN. Para una alta fuente de la colectividad, el hecho de que Carlos Zapeda ande buscando candidatos para crear la “bancada piñerista” a fin de defender el legado del jefe de Estado, tendría que ver con que en su entorno pretenden mantener viva su imagen para un próximo período el 2018, y “por eso quieren gente de su confianza en el Congreso. Aunque las plantillas no van a ser como él quiera”, afirman. Sobre todo, porque también creen que Zepeda no estaría actuando por iniciativa propia.

De hecho, el mandatario habría conversado con Larraín para influenciar la nómina de los aspirantes al Congreso e incluso se comenta que el tema se ha conversado en instancias oficiales de RN. No obstante muchos se oponen, porque sienten que el piñerismo ha sido nefasto para el partido y que los nombres que se han propuesto “no han hecho el servicio militar y ni saben dónde está la sede de Renovación”. De hecho, aunque un militante de la colectividad no justifica los dichos de Ossandón, aclara que si bien “las elites del partido están enojadas con él, no lo están las bases”.

También están los que creen que el piñerismo está intentado “generar masa crítica para tomarse el partido, para usarlo nuevamente como plataforma, generar grupos leales a Piñera que le aseguren la continuidad (para el 2018). Pero eso es difícil, porque Larraín es hoy líder indiscutido. Lo que algunos atribuyen al estilo del timonel, que no tiene que ver sólo con los recursos que pone para algunas campañas, sino con el hecho de que “conoce a todos los dirigentes de regiones por su nombre, conoce a sus familias. Algo que Piñera nunca hizo cuando era presidente del partido, porque sólo se reunía con las elites. Son estilos muy diferentes”, concluye un militante.

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