El pasado 15 de abril Aguas Andinas desarrolló el encuentro “Proyecciones meteorológicas 2026-2027”, instancia que convocó a expertos del mundo académico, técnico y productivo para reflexionar sobre el futuro hídrico de Chile en un escenario marcado por el cambio climático.
La actividad contó con la participación del meteorólogo Gianfranco Marcone, quien abordó las proyecciones para los próximos años y anticipó la posible presencia del fenómeno de El Niño en 2026.
Según explicó, este escenario estaría asociado a un aumento de las precipitaciones, pero también a un incremento de las temperaturas, lo que plantea nuevos desafíos para la gestión de los recursos hídricos.
El encuentro fue moderado por la periodista María Elena Dressel y reunió a un panel compuesto por especialistas en infraestructura, gestión del agua y planificación.

Crédito: El Mostrador.
La necesidad de una mirada de largo plazo
Uno de los ejes centrales de la conversación fue la planificación hídrica a futuro. La ingeniera civil Alejandra Sther enfatizó la importancia de pensar en soluciones estructurales.
“Siempre es bueno ver la mirada a corto plazo, pero también preocuparse en el largo plazo”, señaló durante el panel.
La experta advirtió que muchos proyectos asociados al agua, como embalses o infraestructura de protección, requieren años para concretarse, por lo que insistió en avanzar desde el diagnóstico hacia la implementación de medidas ya diseñadas.
Gobernanza del agua: el principal desafío
Desde el ámbito académico, Guillermo Donoso, director del Centro de Derecho y Gestión de Aguas de la Universidad Católica, planteó que el problema hídrico en Chile va más allá de la escasez.
“Tenemos una crisis hídrica que la proyección es bastante pesimista. Yo los invito a pensar más que en la crisis hídrica, que lo que tenemos en Chile es una crisis de gobernanza. La situación hídrica es un dato sobre la cual tenemos que trabajar”, afirmó.
El especialista sostuvo que avanzar hacia una “gobernanza adaptativa” —con mayor coordinación entre escalas y actores— es clave para reducir la vulnerabilidad social y ambiental frente al cambio climático.
Estrategias para una ciudad más resiliente
Desde la perspectiva de la planificación urbana, Cristián Schwerter, director de planificación, ingeniería y construcción de Aguas Andinas, abordó las medidas en desarrollo para enfrentar escenarios extremos.
“Vamos a tener menos precipitación, vamos a tener eventos climáticos más extremos y la ciudad requiere estar preparada para eso”, explicó.
El ejecutivo detalló que se está trabajando en una estrategia integral que incluye infraestructura resiliente, nuevas fuentes de agua, uso de aguas subterráneas y soluciones basadas en la naturaleza, con el objetivo de asegurar el abastecimiento en el largo plazo.
Entre la urgencia y la planificación
El encuentro también permitió evidenciar la tensión entre las necesidades inmediatas y la planificación estructural. Mientras las proyecciones climáticas anticipan escenarios más complejos, los expertos coincidieron en la necesidad de avanzar en coordinación, implementación de políticas y uso eficiente de los recursos.
En ese contexto, la reflexión apuntó a fortalecer el trabajo conjunto entre el sector público, privado y la academia, con el fin de enfrentar de manera integral los desafíos que impone la crisis climática.

Crédito: El Mostrador.
Un debate que se proyecta
La actividad dejó en evidencia que el futuro hídrico de Chile dependerá no solo de las condiciones climáticas, sino también de las decisiones que se tomen hoy en materia de gestión, infraestructura y gobernanza.
En un escenario de creciente incertidumbre, la planificación a largo plazo y la capacidad de adaptación aparecen como elementos clave para asegurar la disponibilidad y calidad del agua en los próximos años.