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Hoja de ruta y suspensión de beneficios como castigo: sorpresas y tensiones del debut de Kast PAÍS

Hoja de ruta y suspensión de beneficios como castigo: sorpresas y tensiones del debut de Kast

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Carlos Saldivia
Por : Carlos Saldivia Periodista de El Mostrador
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A pesar de estas inconsistencias en el discurso, diversos dirigentes destacaron que el éxito de la jornada radicó en mantener el tono y no “agitar el avispero” de la oposición, dejando el espacio abierto para que el Senado intente articular acuerdos nacionales, partiendo por la megarreforma.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
La Cuenta Pública del Presidente Kast, un “Frankenstein” legislativo, cerró su etapa de instalación sin novedades. Resaltan compromisos económicos “imposibles” y la necesidad de deuda. El “Registro de Vándalos” suspende beneficios, generando dudas de equidad y legalidad. También propuso individualizar tierras indígenas y un plan de “retorno voluntario” migratorio contradictorio, manteniendo un tono moderado pero ambiguo.
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Tanto en el oficialismo como en la oposición observaron sorpresas y tensiones en el relato de las propuestas clave del discurso del Presidente José Antonio Kast en su primera Cuenta Pública en Valparaíso ante el Congreso pleno. Compromisos medibles, tono moderado, un discurso que funcionó como la presentación del programa de gobierno que no existió anteriormente y marcó el fin de la etapa de instalación, flancos por suspensión de beneficios sociales, fueron las principales sorpresas que destacan en el oficialismo del mensaje de la Cuenta Pública presidencial.

Mientras, la suspensión de beneficios sociales como castigo, arrendar e hipotecar tierras indígenas a “huincas”, el plan de retorno voluntario y el financiamiento de siete Fuerzas de Tarea, una Secretaría del Plan Chile Renace, el Consejo Nacional de Directores y diversas comisiones asesoras en un marco de escasez fiscal, fueron las principales controversias que despertó el mensaje.

La primera Cuenta Pública del Presidente José Antonio Kast ha sido considerada por diversos sectores políticos como el cierre definitivo de la etapa de instalación y la presentación formal de un programa de gobierno que, para muchos, no había existido con claridad hasta ahora.

Cuenta pública: entre “Frankenstein” legislativo y el fin de metáforas

Aunque el oficialismo y sectores de Chile Vamos valoraron positivamente el tono moderado del Mandatario –quien evitó agitar a la oposición, omitiendo temas conflictivos como los indultos–, el análisis interno del discurso revela una estructura compleja descrita por las fuentes como un “Frankenstein” legislativo.

Por ejemplo, en la oposición quienes han trabajado como parte del engranaje de discursos presidenciales sostienen que el texto habría sido construido mediante secciones pegadas que derivaron en numerosas repeticiones y una “arenga moral” inusualmente extensa.

“Pocas sorpresas. Encontré que no están con un Segundo Piso de alto nivel, sino con uno que tiene sus problemas, porque yo creo que a lo menos un quinto del discurso podría ser eliminado. Un discurso largo y habló mucho más allá del texto. El texto tiene mucha repetición, una arenga moral inicial y final que es extensísima. Tiene tres páginas de despedida”, comenta a El Mostrador el sociólogo Víctor Maldonado, uno de los colaboradores del Segundo Piso de Bachelet I.

Para Maldonado y otros analistas del sector, la mayor sorpresa no radicó en innovaciones programáticas, ya que el discurso repitió gran parte de las ideas de campaña, sino en la transición de las metáforas a los compromisos explícitos.

Al fijar metas concretas y comprometerse a que la reducción de ingresos fiscales no afectará las prestaciones sociales –una promesa calificada por expertos como técnicamente “imposible”–, Kast ha limitado su propio margen de maniobra futuro, quedando ahora sujeto a la evaluación por datos y no solo por intenciones.

Controversia: suspensión de beneficios sociales como castigo

En el bloque oficialista cuentan que entre los anuncios que generaron mayor impacto y debate destaca el “Registro de Vándalos”. Según explican en RN, si bien se alinea con el discurso de seguridad de la derecha, la implementación de dicho registro, unida a la suspensión de beneficios sociales como castigo, despertó una controversia.

En el oficialismo se criticó que la medida es altamente discriminadora, pues mientras priva de la gratuidad o la PGU a sectores vulnerables, deja a las personas de mayores recursos prácticamente impunes o sujetas únicamente a trabas administrativas menores, como la no renovación de licencias de conducir.

Además, surgen dudas sobre la eficacia y legalidad de abandonar a jóvenes infractores a su suerte y el riesgo de vulnerar convenios internacionales de derechos humanos.

“La pérdida de beneficios por conductas que no son constitutivas de delito abre un flanco constitucional. La Constitución vigente reconoce igualdad ante la ley y derechos sociales como seguridad social; por eso, castigar incivilidades con pérdida de prestaciones puede ser judicializable”, señala un senador del oficialismo.

“Arriendo indígena” y “un país de propietarios, no de arrendatarios”

Otra sorpresa estratégica que desató controversia fue la propuesta sobre la propiedad indígena. La hoja de ruta gubernamental pretende permitir que los terrenos en La Araucanía sean individualizados, vendidos o hipotecados, lo que se interpreta como un intento de la derecha por penetrar la legislación de propiedad colectiva y permitir que terceros (“huincas”) accedan a esas tierras.

“Esta medida convive con una tensión de relato, ya que mientras Kast promueve el acceso a las hipotecas y arriendos para las comunidades indígenas, critica el arriendo para los jóvenes en el resto del país y dice ‘Queremos que Chile vuelva a ser un país de propietarios, no de arrendatarios’”, cuestiona una fuente que participó del Segundo Piso de Piñera 1.

Finalmente, el sector recibió con extrañeza el “Plan de Retorno Voluntario” para migrantes, el cual permite el reingreso a quienes posean contrato, contradiciendo la premisa de expulsión definitiva.

En horas de la tarde sorprendió además el anuncio de que el Gobierno deberá endeudarse para pagar compromisos heredados de la administración anterior, lo que marcó un punto de quiebre con la narrativa fiscal de la campaña.

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