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Medicina preventiva y tecnología: expertos llaman a anticiparse a las enfermedades Salud Crédito: El Mostrador.

Medicina preventiva y tecnología: expertos llaman a anticiparse a las enfermedades

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Las enfermedades crónicas representan la principal causa de muerte en el mundo y también concentran la mayor carga sanitaria en Chile. Especialistas sostienen que el próximo gran desafío será utilizar la tecnología y los datos para identificar riesgos antes de que aparezcan los síntomas.


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Durante décadas, los sistemas de salud centraron gran parte de sus esfuerzos en diagnosticar y tratar enfermedades una vez que estas ya se habían manifestado. Sin embargo, el aumento de las patologías crónicas, el envejecimiento de la población y los avances tecnológicos están impulsando un cambio de enfoque: pasar de una medicina reactiva a una basada en la prevención y la detección temprana.

Enfermedades crónicas: el desafío que enfrenta la salud

La necesidad de fortalecer la medicina preventiva se sustenta en una realidad que preocupa a nivel global. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades no transmisibles —como las cardiovasculares, el cáncer, la diabetes y las enfermedades respiratorias crónicas— causan 43 millones de muertes al año, lo que equivale al 75% de todos los fallecimientos registrados en el mundo.

Dentro de este grupo, las enfermedades cardiovasculares encabezan las estadísticas con cerca de 19 millones de muertes anuales, consolidándose como la principal causa de mortalidad global.

Chile enfrenta una situación similar. Las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares, la diabetes, distintos tipos de cáncer y las patologías respiratorias crónicas concentran gran parte de la carga de enfermedad del país. A ello se suman fenómenos como el envejecimiento de la población, el aumento de la obesidad y el sedentarismo.

Actualmente, el 31% de los adultos vive con obesidad y cuatro de cada diez personas no realizan suficiente actividad física, cifras que, según especialistas, refuerzan la necesidad de avanzar hacia estrategias preventivas más robustas.

La digitalización abre nuevas oportunidades

En este escenario, la tecnología aparece como una de las principales herramientas para transformar la manera en que se gestionan los riesgos sanitarios.

La doctora María José Letelier, jefa del Departamento de Salud Digital de la Subsecretaría de Redes Asistenciales del Ministerio de Salud, explicó en el programa Impacto Tecnológico de BioBioTV que el país ha desarrollado avances significativos en materia de digitalización.

“Chile ha avanzado de forma importante en lo que es la digitalización. Llevamos aproximadamente 20 años trabajando en tener registros clínicos electrónicos en nuestras atenciones primarias y en nuestros hospitales”, señaló.

Uno de los ejemplos más visibles de esta transformación es la expansión de la telemedicina, herramienta que permite acercar prestaciones de salud a personas que viven en zonas alejadas, reducir desplazamientos y facilitar diagnósticos oportunos.

“Tenemos más del 90% de las atenciones primarias ya conectadas a un registro clínico electrónico. Y sobre el 80% también en nuestros hospitales. Tenemos un buen pie y sustento”, agregó la especialista.

El desafío de conectar la información

Pese a los avances, los expertos coinciden en que uno de los principales retos para los próximos años es la interoperabilidad de los sistemas de salud.

El concepto apunta a que la información clínica pueda ser compartida entre distintos establecimientos y plataformas, permitiendo que los profesionales accedan a antecedentes médicos relevantes sin importar dónde se haya atendido previamente el paciente.

“Independiente de dónde tú te atiendas, en el mundo público o en el mundo privado, la información de tus atenciones previas, de tus exámenes, esté disponible para que los profesionales tengan todas las herramientas necesarias para un buen diagnóstico”, sostuvo Letelier.

La Dra. María José Gamboa, Líder en Salud Digital de Minsait, compartió esta visión y destacó que la interoperabilidad no solo beneficia a los equipos médicos, sino también a las propias personas.

“Ayuda a que los profesionales tengan la información completa para dar mejores diagnósticos certeros, sino también al paciente, que es dueño de esa información, tenga acceso a la misma”, afirmó.

Del diagnóstico a la predicción

Para los especialistas, el verdadero potencial de la tecnología no se limita a ordenar datos clínicos o facilitar consultas médicas a distancia. El próximo paso será utilizar esa información para identificar riesgos de manera anticipada y mejorar la gestión de la salud de la población.

“Ahora la tecnología no va a ayudar no solo a la trazabilidad de la información, sino que nos va a ayudar a adelantarnos a estas predicciones poblacionales, a hacer una gestión poblacional de salud”, puntualizó Gamboa.

La capacidad de analizar grandes volúmenes de datos, junto con herramientas de inteligencia artificial, podría permitir detectar patrones de riesgo antes de que las enfermedades se desarrollen o agraven, facilitando intervenciones más tempranas y efectivas.

Un sistema más preventivo y centrado en las personas

Con una población que envejece y una creciente prevalencia de enfermedades crónicas, especialistas coinciden en que el futuro de la salud dependerá cada vez más de la prevención.

La interoperabilidad, la inteligencia artificial, la telemedicina y el análisis de datos aparecen como elementos clave para construir un sistema sanitario más conectado, eficiente y orientado a las necesidades de las personas.

El desafío, advierten, ya no consiste únicamente en reaccionar frente a la enfermedad, sino en desarrollar las capacidades necesarias para anticiparse a ella y mejorar la calidad de vida de la población antes de que aparezcan los problemas de salud.

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