Salud
Día del Aliento Fresco: la enfermedad de las encías que puede provocar la pérdida de dientes sanos
La periodontitis puede avanzar sin dolor y comprometer el soporte de piezas dentales aparentemente sanas. Especialistas advierten que el mal aliento persistente, el sangrado de encías y la movilidad dental son señales que requieren atención oportuna.
Cada 6 de agosto se conmemora el Día del Aliento Fresco, una fecha que busca promover la salud bucal y la prevención de enfermedades orales. En ese contexto, especialistas advierten que el mal aliento persistente no siempre responde a un problema pasajero, sino que puede ser uno de los primeros signos de periodontitis, una infección que puede provocar la pérdida de dientes sanos si no se trata a tiempo.
El mal aliento puede ser una señal de una enfermedad periodontal
Existe la percepción de que un diente sin caries, sin manchas visibles y sin dolor está completamente sano. Sin embargo, los especialistas advierten que esa apariencia no siempre refleja el estado real de la salud bucal.
La periodontitis es una infección bacteriana que afecta los tejidos que sostienen los dientes y que puede avanzar de forma silenciosa hasta comprometer su estabilidad. En muchos casos, las piezas dentales permanecen intactas, pero el daño ocurre en las estructuras que las mantienen firmes.
Para explicar este proceso, desde la clínica odontológica Mora Pavic utilizan una comparación sencilla: un árbol puede tener un tronco fuerte, pero si el suelo que sostiene sus raíces se deteriora, terminará cayendo. Lo mismo ocurre con los dientes cuando el hueso y las encías que los soportan se ven afectados por la enfermedad.
Cómo avanza la periodontitis
La periodontitis suele comenzar como una gingivitis, una inflamación superficial de las encías causada por la acumulación de placa bacteriana y sarro.
Si no recibe tratamiento, las bacterias avanzan por debajo de la línea de la encía y forman las denominadas bolsas periodontales. En ese proceso, el organismo intenta combatir la infección, pero la respuesta inflamatoria termina dañando el tejido blando y destruyendo progresivamente el hueso que sostiene las piezas dentales.
Como consecuencia, un diente que se mantiene sano en su estructura puede perder el soporte necesario para permanecer fijo.

Crédito: El Mostrador.
Las señales que no conviene ignorar
Aunque la periodontitis puede desarrollarse sin dolor, la enfermedad suele manifestarse mediante distintos síntomas que alertan sobre el deterioro de las encías y del soporte dental.
Entre ellos destacan las encías enrojecidas, inflamadas o que sangran con facilidad durante el cepillado o al comer.
También puede producirse retracción de las encías, dejando expuesta la raíz del diente, lo que suele aumentar la sensibilidad frente al frío o al calor.
Otro signo frecuente es la halitosis o mal aliento persistente. Según los especialistas, este problema puede originarse por los gases que liberan las bacterias acumuladas bajo la encía, por lo que no desaparece únicamente con el cepillado.
La movilidad de los dientes o cambios en la forma en que encajan al masticar también constituyen señales que ameritan una evaluación profesional.
La importancia del diagnóstico oportuno
Los especialistas señalan que, si bien el hueso perdido por efecto de la periodontitis no se recupera de forma natural, la enfermedad puede detenerse y mantenerse bajo control cuando se detecta en etapas tempranas.
El tratamiento va más allá de una limpieza dental convencional. Consiste en un procedimiento especializado denominado raspado y pulido radicular, mediante el cual el periodoncista elimina, utilizando ultrasonido e instrumental de alta precisión, el sarro y la infección presentes en las raíces profundas del diente. El objetivo es permitir que la encía vuelva a adherirse a la estructura dental y evitar que el daño continúe avanzando.