PAÍS
Imagen: C. Basso
Colonia Dignidad: emplazan al Estado alemán a cooperar con la justicia chilena
En la conmemoración del 11 de septiembre al interior del predio de la secta organizaciones de DDHH anunciaron que impulsarán una Ley destinada a expropiar una serie de sitios ubicados en la colonia, luego de que el actual gobierno desistiera de la expropiación administrativa.
Cerca de 300 personas se reunieron al interior de las instalaciones de la secta de Colonia Dignidad, con el fin de rememorar a las personas torturadas, asesinadas y desaparecidas en ese lugar, ubicado a 30 kilómetros de Parral, y que después del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 se convirtió en un campo de concentración en el cual.
Según el testimonio que prestó en mayo de 1977 ante la Vicaría de la Solidaridad René Muñoz Alarcón, agente de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) y conocido como “el encapuchado del Estadio Nacional”, a esta fecha había más de 100 presos políticos vivos. “Quiero dejar constancia, jurar si es necesario, que parte de los prisioneros están vivos, en malas condiciones físicas, muchos de ellos de ellos al borde de la locura”, aseveró (Muñoz fue asesinado en octubre de ese mismo año en un potrero de La Florida, de 10 puñaladas, hecho que la justicia de la época consideró como un delito común).
La ceremonia, tal como el año pasado, se realizó en la rampa de acceso a la Hildegard Halle, un largo galpón ubicado en el costado sur de la villa, que recién a inicios de 2025 fue identificado por la justicia como el sitio donde la estableció un cuartel de la DINA en cuyo interior residían numerosos agentes, incluyendo a Armando Fernández Larios, Pedro Espinoza, entre otros, y donde personas secuestradas entre Valparaíso y Concepción, la mayoría de ellos militantes de partidos de izquierda, eran interrogadas y torturadas por los agentes junto a alemanes y también al menos cuatro agentes de inteligencia brasileños.
En la ocasión, la presidenta de la Asociación por la memoria y los derechos humanos Colonia Dignidad, Margarita Romero, dijo que la colonia fue uno de los lugares donde la dictadura cívico-militar “tuvo uno de sus rostros más crueles”. Apuntando a las vetustas instalaciones, recordó que “aquí fueron traídos prisioneros políticos. Aquí se torturó. Aquí se asesinó. Aquí se hizo desaparecer. Y aquí, también, se diseñaron y ejecutaron operaciones destinadas a borrar las huellas de esos crímenes”.
En ese contexto, explicó que otros lugares que fueron identificados como parte del circuito represivo son la llamada bodega de papas, el galpón de heno, el museo, la casa de Paul Schäfer (o Freihaus), el hospital (y su anexo, conocido como Neukra), así como los subterráneos, los búnkeres y las fosas comunes del sector Chenco, donde fueron inicialmente sepultados los cuerpos de los prisioneros políticos, los que fueron desenterrados en 1978, cremados, triturados y lanzados al río Perquilauquén, a fin de hacerlos desaparecer para siempre, en el contexto de la denominada “Retiro de televisores”, ordenada por Augusto Pinochet, quien dio la orden de remover y eliminar todos los cuerpos de los desaparecidos después del golpe de Estado.
La muerte de Malessa
En ese contexto, indicó que hace pocos días murió en la cárcel un hombre clave en todo lo anterior: Willi Malessa, quien, como informó El Mostrador, en junio de 2025 fue condenado a seis años como encubridor del crimen de los militantes del MAPU Juan Maino Canales, Elizabeth Rekas y Antonio Elizondo, secuestro cometido en 1976 en Santiago y que es la columna vertebral de todas las indagaciones respecto de los crímenes cometidos por la colonia.
Al respecto, Romero señaló que Malessa “murió sin entregar toda la verdad que conocía. Malessa no era un testigo cualquiera. Había formado parte del círculo de seguridad de Paul Schäfer y tuvo conocimiento directo de operaciones destinadas a eliminar las huellas de personas asesinadas en este lugar. Su muerte significa que una parte de esa información puede haberse perdido para siempre”, ante lo cual precisó que “el tiempo también construye impunidad”, por lo cual precisó que “se debe fortalecer el Plan Nacional de Búsqueda, continuar las investigaciones judiciales, realizar todas las pericias pendientes, proteger los archivos, investigar cada lugar señalado por los sobrevivientes”.
Alemania
Asimismo, criticó el hecho de que muchos de quienes poseen información “están vivos y viven en Alemania” y por ello, aseveró que “durante demasiado tiempo Alemania ha tratado este problema como una tragedia ocurrida lejos de sus fronteras, pero Colonia Dignidad fue creada y dirigida por ciudadanos alemanes, con redes de apoyo en Alemania, que permitieron que en Chile operara como un verdadero campo de concentración”.
Asimismo, y en referencia al papel jugado en los años ’60 por la Embajada de Bonn en Santiago, recordó que “muy temprano Alemania conoció las denuncias sobre lo que aquí ocurría, y en ese país hoy viven personas vinculadas a los crímenes y requeridas por la justicia chilena. Me refiero a personas como Reinhard Döring, Hartmut Hopp y Hans Jürgen Riessland”.
Por ello, aseveró que “Alemania debe colaborar efectivamente con la justicia chilena. Debe utilizar todos los mecanismos jurídicos disponibles para que quienes están requeridos por nuestros tribunales respondan ante la justicia, y debe contribuir activamente a obtener la información que permita encontrar a nuestros compañeros y compañeras desaparecidos”.
Cabe indicar que la mayoría de los colonos que huyeron a Alemania se radicaron en la ciudad de Krefeld, debido a que allí vivía el pastor Ewald Frank (fallecido en 2024), que era el heredero ideológico de Paul Schäfer en la llamada “doctrina de la lluvia tardía”, la creencia apocalíptica que profesaban ambos, cuyo principal mentor fue el pastor estadounidense William Branham, líder de la secta The Message.
Pocos días atrás, de hecho, hubo una funa en contra de Hopp, en su residencia de Krefeld, donde -salvo hechos ese- vive tranquilamente, dado que el Estado alemán no extradita a sus connacionales, incluso cuando, como en el caso del médico, están prófugos de la justicia y han sido condenados en una causa de abusos sexuales.
La policía local alemana informa a Hartmut Hopp, ex mano derecha de Paul Schäfer, sobre la protesta frente a su departamento. Estas son una de las pocas fotos recientes que existen del prófugo de la justicia chilena. 📷 MFH Bochum pic.twitter.com/WduUJPqjIu
— Benjamin Alvarez (@BenjAlvarez1) August 29, 2026
Una ley de expropiación
Frente a la negativa del gobierno de José Antonio Kast en orden a expropiar varios espacios de la villa con el fin de erigir un espacio de memorias, Romero dijo que “algún día este territorio dejará de ser principalmente un espacio privado de explotación comercial y turística que se burla y hiere la memoria de nuestros seres queridos”, en referencia al hecho de que hoy allí funcionan un hotel, un restorán y un centro de eventos, y anunció que se está trabajando en la presentación de un proyecto de Ley destinado a la expropiación de esos lugares, para lo cual ya cuentan con el compromiso de parlamentarios como la senadora Beatriz Sánchez (FA) y Roberto Celedón (PS), ambos presentes en la ceremonia.
En esta también intervino Celedón, así como representantes de organizaciones de DDHH, como Aura Solíz Poveda (cuya hermana Rosa fue secuestrada en Santiago y se cree que pudo haber sido trasladada hasta Colomnia Dignidad), y exprisioneros que fueron torturados en la colonia, como Luis Marchant.
Luego de un recorrido por la Bodega de papas (lugar donde eran mantenidos los prisioneros) y el museo, la actividad culminó con dos intervenciones realizadas ante la Freihaus, donde los oradores fueron el excolono y abogado Winfried Hempel, así como el periodista y exprisionero político Gabriel Rodríguez, a quien recientemente la Secretaría Regional Ministerial de Cultura de la Región del Maule le impidió presentar en el Museo O’Higginiano su libro “Auschwitz, Colonia Dignidad y más… historias de héroes y canallas”.
Junto con explicar que para él Dignidad fue un campo de concentración, el escritor dijo que “solo quisiera hacer un recuerdo de Juan Maino, un joven ingeniero mecánico de la Universidad Técnica, fotógrafo extraordinario, que fue detenido en Santiago en su departamento, junto con dos amigos, un matrimonio, que fueron llevados primero a Villa Grimaldi y posteriormente la pista se pierde en colonia. Acá los jueces que han investigado encontraron el motor del vehículo que se trasladaba Juan Maino”.
Hempel, a su vez, indicó que es necesario que el camino público llegue hasta el centro de la villa (lo que hoy es impedido por una barrera) y aseveró que es necesario promover una ley de expropiación y que “nosotros vamos seguir con o sin apoyo de políticos, de gobiernos o de jueces”.

La Freihaus, como era conocida la casa de Paul Schäfer.