Medioambiente
Crédito: El Mostrador.
Ranking Ambiental EPI 2026: Chile se ubica a la cabeza de Latinoamérica en agua y saneamiento
El EPI 2026 de la Universidad de Yale ubica a Chile en el primer lugar de América Latina y el Caribe en agua potable, saneamiento y tratamiento de aguas servidas entre 177 países evaluados.
Chile volvió a posicionarse como líder regional en indicadores relacionados con la seguridad hídrica. El resultado forma parte del Índice de Desempeño Ambiental 2026, que mide el desempeño de 177 países frente a distintos desafíos de sostenibilidad.
El EPI, elaborado por el Centro de Política y Ley Ambiental de la Universidad de Yale, situó a Chile en el primer lugar de América Latina y el Caribe en materia de agua potable, saneamiento y tratamiento de aguas servidas.
En el área de Recursos Hídricos y Saneamiento, Chile destaca dentro de la medición continental por sus indicadores asociados a infraestructura sanitaria y tratamiento de aguas servidas.
El tratamiento de aguas servidas destaca en la medición
Uno de los aspectos relevados por el informe es la cobertura urbana de tratamiento de aguas servidas en Chile.
De acuerdo con los antecedentes entregados, el 100% de las aguas servidas recolectadas en zonas urbanas son descontaminadas en plantas de tratamiento antes de ser devueltas a los cuerpos de agua o quedar disponibles para su reúso.
Desde la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Sanitarios (Andess) valoraron el resultado obtenido por el país.
“Recibimos con mucho orgullo que Chile se consolide nuevamente como el líder de América Latina en saneamiento y tratamiento de aguas residuales según la Universidad de Yale. Estos resultados ponen en valor un esfuerzo país de más de tres décadas y demuestran que la alianza y colaboración público-privada ha sido un pilar esencial para proteger la salud de las personas y los ecosistemas acuáticos”, destacó Lorena Schmitt, presidenta ejecutiva de Andess.
Agua potable de la llave: otro indicador destacado
El acceso a agua segura para el consumo humano también forma parte de los resultados destacados para Chile. Según los antecedentes entregados, el país se mantiene dentro del grupo de naciones donde es completamente seguro beber agua directamente de la llave en las zonas urbanas.
Esta condición se relaciona con la aplicación de la Norma Chilena 409 de calidad de agua potable, basada en las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El cumplimiento de estos estándares cuenta con fiscalización de la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) y las autoridades de salud, respaldada por más de un millón de muestreos anuales, según la información proporcionada.
Cambio climático plantea nuevos desafíos para la seguridad hídrica
El resultado del EPI 2026 se conoce en un contexto de sequía prolongada y cambios en las condiciones climáticas que afectan a distintas cuencas del país.
Desde el sector sanitario plantean que mantener la continuidad y calidad del suministro requiere inversiones permanentes en infraestructura y tecnología.
“La tarea primordial de la industria sanitaria es mantener la continuidad y la máxima calidad de los servicios de agua potable y saneamiento a pesar de las condiciones adversas del cambio climático. Pese a la escasez hídrica que afecta a diversas cuencas, el agua potable sigue llegando en oportunidad y cantidad a los hogares urbanos”, señaló Schmitt.
Más de US$10 mil millones en infraestructura hídrica desde 2000
De acuerdo con los antecedentes entregados por Andess, desde el año 2000 la industria sanitaria ha destinado más de US$ 10.696 millones a infraestructura hídrica, nuevas fuentes de abastecimiento, seguridad hídrica y tecnología de saneamiento.
La inversión se enmarca en el proceso de consolidación del marco regulatorio y el modelo de gestión del sector, según la información proporcionada.
El objetivo planteado por el sector es sostener los niveles de servicio y seguridad hídrica alcanzados, particularmente frente a escenarios asociados a la escasez de agua y la vulnerabilidad climática.
EPI 2026 incorpora un cambio en la medición
El informe de 2026 introdujo una modificación relevante en uno de sus indicadores.
Hasta 2024, el indicador de tratamiento de aguas servidas consideraba únicamente los datos correspondientes a la cobertura urbana. Desde esta edición, el EPI también incorpora el tratamiento de aguas servidas en zonas rurales.
Por este cambio metodológico, los puntajes registrados en 2026 no son comparables con los de ediciones anteriores.
Así, aunque Chile mantiene su liderazgo regional en los indicadores de agua potable, saneamiento y tratamiento de aguas servidas señalados en el informe, la modificación en la base de medición debe ser considerada al analizar la evolución de sus resultados en el tiempo.