Salud
Crédito: El Mostrador.
Aumentan los casos de sífilis en mayores de 60 años y alertan sobre mitos sobre la sexualidad
La tasa de notificación de sífilis en mujeres mayores de 60 años se duplicó entre 2021 y 2025, mientras que los casos notificados en hombres aumentaron de 419 a 909. Una matrona llama a derribar mitos sobre la sexualidad en la vejez y reforzar la prevención de ITS.
El envejecimiento de la población chilena plantea nuevos desafíos para la salud pública, entre ellos la prevención de las infecciones de transmisión sexual (ITS) en personas mayores. Según cifras del Ministerio de Salud, las notificaciones de sífilis aumentaron entre 2021 y 2025 en hombres y mujeres de 60 años o más, un escenario que vuelve a poner en discusión los prejuicios sobre la sexualidad después de esa edad.
Aumentan las notificaciones de sífilis en personas mayores de 60 años
Chile cuenta con una población cada vez más envejecida. De acuerdo con el estudio Envejecimiento y situación de las personas mayores en Chile según el Censo de Población y Vivienda 2024, del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en el país viven 3.665.028 personas de 60 años o más, equivalentes al 19,8% de la población.
En este contexto, la salud sexual de las personas mayores adquiere relevancia, especialmente frente a las cifras de infecciones de transmisión sexual registradas en los últimos años.
Según datos del Ministerio de Salud, la tasa de notificación de sífilis en mujeres mayores de 60 años pasó de 14,4 casos por cada 100 mil mujeres en 2021 a 28,8 en 2025, lo que representa una duplicación durante ese período.
En los hombres del mismo grupo etario, los casos notificados aumentaron de 419 a 909. En 2025, la tasa alcanzó los 50,8 casos por cada 100 mil hombres.
Estas cifras plantean la necesidad de considerar a las personas mayores en las estrategias de educación sexual y prevención de ITS. El aumento de la esperanza de vida también implica reconocer que las relaciones afectivas y sexuales pueden continuar durante distintas etapas del envejecimiento.
Sexualidad después de los 60
Uno de los principales obstáculos para abordar la salud sexual en la vejez es la idea de que el deseo y la intimidad desaparecen con la edad. Sin embargo, las personas mayores pueden mantener una vida sexual activa, iniciar nuevas relaciones y necesitar orientación sobre prevención y bienestar sexual.
Victoria Cancino, matrona de DKT Chile, explica que “el principal mito es pensar que después de cierta edad ya no existe vida sexual. Las personas mayores siguen teniendo sexualidad, pueden iniciar nuevas relaciones y buscar nuevas parejas. Lo que ocurre es que la forma de vivirla va cambiando con los años y es importante entender esos cambios sin asumir que el deseo o la intimidad simplemente desaparecen”.
Durante el envejecimiento pueden producirse cambios físicos, hormonales y emocionales que influyen en la respuesta sexual.
En las mujeres, la menopausia puede generar modificaciones en la lubricación vaginal y molestias durante las relaciones sexuales. En los hombres, pueden presentarse cambios en la erección, la excitación y los tiempos de respuesta.
Estas transformaciones no significan necesariamente que exista una disfunción ni que deba terminar la vida sexual. La comunicación con la pareja, la adaptación a nuevas necesidades y la orientación de profesionales de la salud pueden ayudar a abordar las dificultades que aparezcan.
“El cuerpo no es el mismo a los 60 que a los 20 años. Puede cambiar la lubricación, la excitación o la duración de una erección, y eso no significa necesariamente que exista una disfunción. Es importante comprender que la sexualidad se va modificando durante toda la vida y que también podemos adaptarnos a esos cambios”, señala Cancino.
La especialista agrega que las molestias durante las relaciones sexuales, la resequedad vaginal y las dificultades relacionadas con la respuesta sexual pueden evaluarse profesionalmente, en lugar de considerarse consecuencias inevitables de la edad.

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Nuevas parejas y prevención de las infecciones de transmisión sexual
La separación, la viudez y el inicio de nuevas relaciones son situaciones que también pueden formar parte de la vida de las personas mayores. En esos casos, la prevención de las infecciones de transmisión sexual continúa siendo necesaria.
Aunque después de la menopausia confirmada el embarazo deja de ser una preocupación, el riesgo de adquirir ITS permanece. Por ello, el uso de preservativo, la realización de exámenes cuando corresponda y la conversación sobre salud sexual con nuevas parejas siguen siendo medidas relevantes.
El aumento de las notificaciones de sífilis en mayores de 60 años refuerza la importancia de que las campañas de prevención y educación sexual no se concentren exclusivamente en adolescentes y adultos jóvenes.
“Cuando asumimos que una persona mayor ya no tiene vida sexual, dejamos de hablarle también de prevención. Hoy las personas pueden separarse a edades más avanzadas, formar nuevas parejas y continuar sexualmente activas. Por eso necesitamos hablar de sexualidad durante toda la vida, sin prejuicios y entendiendo que la prevención sigue siendo necesaria”, enfatiza Cancino.
El desafío, por tanto, no se limita a entregar información sobre las infecciones, sino que también implica generar espacios donde las personas mayores puedan consultar y conversar sobre sexualidad sin estigmas ni prejuicios asociados a la edad.
Por qué es importante mantener los controles de salud sexual
La atención de salud sexual no debería terminar con la etapa reproductiva. Las consultas profesionales permiten abordar cambios hormonales, molestias físicas, dificultades en las relaciones sexuales y dudas relacionadas con la prevención de infecciones.
En las mujeres, la atención con matrona puede continuar siendo relevante después de la menopausia. En los hombres, una evaluación médica permite consultar por cambios en la función sexual y otras inquietudes relacionadas con su salud.
“Tenemos que entender que la matrona acompaña todo el ciclo sexual y reproductivo de la mujer, no solamente su etapa reproductiva. Más allá de la edad, si una persona mantiene una vida sexual activa o presenta alguna dificultad, es importante que pueda seguir consultando y hablando de estos temas con un profesional”, afirma la matrona de DKT Chile.
Incorporar la salud sexual a las conversaciones sobre envejecimiento saludable supone reconocer que las personas mayores mantienen necesidades de información, prevención y acompañamiento. También implica evitar que los prejuicios sobre la edad dificulten el acceso a consultas y orientación profesional.