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¿Sin espacio en el celular? Cómo administrar el almacenamiento sin perder fotos, videos o documentos Digital

¿Sin espacio en el celular? Cómo administrar el almacenamiento sin perder fotos, videos o documentos

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Ana Guajardo
Por : Ana Guajardo Presidenta Asociación Mujeres en la Industria de los Videojuegos - Mujeres en VG www.mujeresenvg.cl
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Durante algunos años parecía que la nube terminaría reemplazando por completo al almacenamiento físico. Sin embargo, el crecimiento del tamaño de los archivos ha vuelto a poner sobre la mesa alternativas como pendrives USB-C y SSD portátiles.


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Hay una escena que se repite con más frecuencia de la que nos gustaría. Estás en un concierto, de vacaciones o registrando un momento importante y, justo cuando quieres comenzar a grabar, aparece el mensaje: “Almacenamiento lleno”.

Hace algunos años el problema se resolvía fácilmente con una tarjeta microSD. Hoy, en cambio, la mayoría de los smartphones apuesta por almacenamiento interno cada vez mayor, pero también por cámaras capaces de grabar en 4K, fotografías de alta resolución y aplicaciones que ocupan varios gigabytes. El resultado es que, aunque los teléfonos ofrecen más memoria que nunca, también se llena mucho más rápido.

“Hace unos años, la mayor cantidad del almacenamiento del smartphone era utilizada por fotos; hoy en día ha sido superado por videos y aplicaciones”, señala Andrea Molina Secchi, gerente de Marketing y Comunicaciones de HONOR Chile.

La explicación es sencilla. El teléfono dejó de ser solo un dispositivo para comunicarse. Hoy concentra herramientas para trabajar, estudiar, pagar cuentas, movilizarse, editar contenido y entretenerse. Cada aplicación incorpora nuevas funciones y cada actualización suele requerir más espacio. A eso se suma que los videos, especialmente en 4K, pesan varias veces más que una fotografía.

Francisco Silva, Country Manager Chile-Perú de Kingston Technology, coincide con este diagnóstico “en smartphones hablamos principalmente de aplicaciones, fotos y videos. Con la evolución de las cámaras y el incremento de formatos en alta resolución, el desafío radica principalmente en cómo y dónde almacenar estos archivos, que cada vez son más pesados”.

El regreso del almacenamiento externo

Durante algunos años parecía que la nube terminaría reemplazando por completo al almacenamiento físico. Sin embargo, el crecimiento del tamaño de los archivos ha vuelto a poner sobre la mesa alternativas como pendrives USB-C y SSD portátiles. Para Daniel Sanclemente, Sales Manager de SanDisk Chile, los usuarios necesitan soluciones portátiles, fáciles de conectar y capaces de acompañarlos entre el teléfono, el computador y otros dispositivos, “la mayoría de quienes generan gran cantidad de contenido requieren soluciones de almacenamiento portátiles y de fácil acceso”.

Debido a esto los SSD externos han cobrado protagonismo no solo por su capacidad, sino también por su velocidad. De hecho, algunos modelos permiten grabar directamente sobre la unidad externa desde teléfonos compatibles, una función que comenzó orientada a creadores de contenido profesional, pero que demuestra hacia dónde está evolucionando este mercado.

Más que capacidad, velocidad

No todos los dispositivos de almacenamiento externo son iguales. Mientras un pendrive USB-C resulta una excelente alternativa para mover documentos, fotografías y videos entre el teléfono y el computador, los SSD externos están diseñados para trabajar con archivos mucho más pesados.

Kingston, por ejemplo, ofrece soluciones como el DataTraveler Max, pensado para transferencias rápidas entre distintos dispositivos, además de SSD portátiles como las familias XS1000 y XS2000, que alcanzan velocidades de hasta 2.000 MB por segundo en lectura y escritura.

SanDisk, por su parte, cuenta con alternativas como el Creator Phone SSD, orientado a quienes generan grandes volúmenes de video desde el teléfono, además de unidades portátiles de la línea Extreme Portable SSD, ampliamente utilizadas por fotógrafos y creadores de contenido.

Más allá de la marca, la recomendación de los especialistas es fijarse en tres aspectos antes de comprar: la capacidad, la velocidad de transferencia y, sobre todo, la compatibilidad con el teléfono o computador. Hoy el estándar USB-C facilita enormemente esa tarea, ya que permite utilizar una misma unidad en distintos dispositivos.

Nube y almacenamiento físico: una combinación, no una competencia

La nube sigue siendo una excelente herramienta para respaldar información, especialmente fotografías y documentos que se utilizan con frecuencia. 

Sin embargo, depender exclusivamente de ella también implica mantener una suscripción y contar con conexión a internet para acceder a los archivos. Por eso, tanto fabricantes de smartphones como especialistas en almacenamiento coinciden en que la mejor estrategia es combinar ambas opciones.

Desde HONOR recomiendan configurar servicios de respaldo automático para que las fotografías y documentos importantes se almacenen en la nube desde el primer día de uso del teléfono.

En paralelo, Kingston y SanDisk destacan que un SSD o un pendrive permiten mantener una copia física de la información, facilitar la transferencia entre dispositivos y liberar espacio sin necesidad de eliminar definitivamente los archivos.

En la práctica, ambas soluciones se complementan mucho mejor de lo que compiten.

La media hora que puede ahorrar varios dolores de cabeza

Hay un consejo que se repite entre los especialistas y que muchas veces pasa desapercibido: dedicar algunos minutos a configurar correctamente el teléfono cuando sale de la caja.

“Muchas veces simplemente ponemos ‘aceptar’ a todo durante la configuración inicial. Tomarse el tiempo para decidir qué información se almacena automáticamente y activar los respaldos puede ahorrar mucho espacio a largo plazo y evitar dolores de cabeza si el usuario cambia de equipo o pierde sus datos”, concluye Andrea Molina Secchi.

La recomendación es siempre revisar la configuración de aplicaciones como WhatsApp, definir qué contenido se respaldará automáticamente y aprovechar funciones de seguridad como las Carpetas Ocultas o Espacio Paralelo, que permiten separar la información personal de la laboral dentro del mismo dispositivo.

Esa misma lógica aplica para cualquier usuario, independiente de la marca del teléfono. Revisar el manual, explorar las herramientas del equipo o dedicar unos minutos a un tutorial puede marcar la diferencia cuando llega el momento de cambiar de dispositivo o recuperar información después de una falla.

Respaldar también tiene una estrategia

Una de las recomendaciones más interesantes entregadas por Kingston es aplicar la denominada regla 3-2-1, ampliamente utilizada para proteger información importante.

Consiste en mantener tres copias de los archivos, almacenarlas en al menos dos medios distintos, por ejemplo el teléfono y un SSD externo, y conservar una copia en un lugar físico diferente. De esa manera, un robo, una falla del equipo o incluso un accidente doméstico difícilmente significarán perder años de fotografías, documentos o videos.

¿Cuánto cuesta ampliar el almacenamiento?

A diferencia del almacenamiento en la nube, que normalmente funciona mediante suscripciones mensuales, el almacenamiento físico representa una inversión única.

Hoy es posible encontrar pendrives USB-C duales de 128 GB desde aproximadamente $14.990, mientras que versiones de 256 GB rondan los $25.990. En el caso de los SSD portátiles de 1 TB, los valores comienzan cerca de los $39.990, dependiendo de la velocidad, resistencia y características de cada modelo pudiendo alcanzar incluso valores sobre los $300.000 como el Ssd Professional Go de 2 Tb de Lexar que está pensado para un uso en entornos profesionales y cuyo peso no supera los 15 gramos.

Entre las alternativas disponibles en el mercado destacan equipos como el Kingston DataTraveler Max, los SSD Kingston XS1000 y XS2000, además de soluciones como el SanDisk Creator Phone SSD y la familia SanDisk Extreme Portable SSD.

En paralelo, los servicios de almacenamiento en la nube ofrecen distintos planes mensuales según la capacidad requerida. La decisión, coinciden los especialistas, no pasa por elegir entre una opción u otra, sino por encontrar una combinación que permita mantener los archivos disponibles y protegidos.

En un momento en que el smartphone se convirtió en la cámara de fotos, la oficina, la billetera y uno de los principales repositorios de nuestra vida digital, administrar correctamente el almacenamiento dejó de ser una tarea para usuarios expertos. Dedicar media hora a configurar bien el equipo y definir una estrategia de respaldo puede marcar la diferencia entre cambiar de teléfono con tranquilidad o perder años de recuerdos, documentos y archivos importantes.

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