Sociedad
Créditos: El Mostrador.
La cuenta pendiente del 18: cómo Fiestas Patrias puede afectar el bolsillo por meses
Tras las Fiestas Patrias, compras con tarjeta, cuotas y gastos extraordinarios pueden extender el impacto del 18 por meses. Académicos de la UCT explican cómo el endeudamiento afecta de manera distinta a los hogares.
Terminadas las Fiestas Patrias, comienza otro período para los hogares, enfrentar las cuentas que dejó septiembre. Compras con tarjeta, cuotas y gastos extraordinarios pueden trasladar parte del costo de la celebración a octubre y los meses siguientes, haciendo que la llamada “resaca económica” comience cuando ya terminaron las celebraciones.
Según el Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC), la canasta dieciochera para cuatro personas fluctuó este año entre $23.139 y $78.197 a nivel nacional, mientras que en La Araucanía los valores fueron de $24.813 a $71.054. La diferencia abre una pregunta de fondo: ¿qué ocurre cuando el gasto de Fiestas Patrias supera la capacidad de un hogar para absorberlo?
Para Luis Vivero Arriagada, director del Departamento de Trabajo Social de la Universidad Católica de Temuco, el gasto de Fiestas Patrias no puede explicarse solo por decisiones individuales. La celebración tiene un fuerte componente cultural, especialmente en sectores populares y campesinos, pero también ha incorporado una creciente lógica de consumo.
El problema surge, según su análisis, cuando las expectativas asociadas a la celebración se distancian de las posibilidades económicas de los hogares. “Hay que celebrar como Dios manda”, señala Vivero, como expresión de una expectativa que puede vincular el consumo con reconocimiento y valoración social.
Vivero plantea que el crédito puede convertirse en una forma de responder a expectativas de consumo que los ingresos no permiten sostener. Por eso, advierte que el endeudamiento no puede entenderse solo como una decisión individual, ya que las diferencias de ingreso, empleo y condiciones materiales también determinan la capacidad de cada hogar para enfrentar gastos extraordinarios.
Desde las finanzas personales, Jairo Dote Pardo, académico de la UCT, distingue entre sobreconsumo y sobreendeudamiento. “El sobreconsumo es un gasto puntual que supera el presupuesto, pero que el hogar puede absorber con sus ingresos, ahorros o ajustes posteriores”, explica. El sobreendeudamiento, en cambio, ocurre cuando ese gasto se financia con deuda y compromete los ingresos futuros.
Una señal de alerta puede aparecer en el primer estado de cuenta posterior al 18: recurrir al pago mínimo, sumar nuevas cuotas o usar una tarjeta o avance para cubrir otra obligación indica que el gasto comienza a trasladarse a los meses siguientes. Dote estima que un hogar sin deudas relevantes podría recuperar su equilibrio en cuatro a seis semanas, mientras que uno con un presupuesto más ajustado podría tardar entre dos y tres meses.
El contexto nacional muestra que no todos los hogares parten desde la misma posición. El Informe de Endeudamiento 2025 de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) estableció que, a junio de ese año, un 14,1% de los deudores destinaba más del 50% de su ingreso mensual al pago de deudas.
El próximo desafío Navidad y Año Nuevo
La revisión del gasto de septiembre puede convertirse en una señal para lo que viene. Navidad, Año Nuevo y posteriormente las vacaciones concentran nuevos desembolsos en pocos meses, por lo que Dote recomienda utilizar el gasto real del 18 como referencia para planificar esos períodos.
Dote recomienda reordenar el presupuesto, priorizar las deudas de mayor costo, reducir gastos prescindibles y evitar nueva deuda para financiar gastos habituales. Octubre mostrará cuánto del gasto del 18 fue solo parte de la celebración y cuánto seguirá condicionando el presupuesto de los hogares en los meses siguientes.