Sustentabilidad
El rol vegetacional en la prevención y recuperación de las ciudades post incendios
Luego del mega incendio en la Región de Valparaíso que afectó a 7 mil viviendas y a más del 90% de la superficie del Jardín Botánico de Viña del Mar, las propuestas de reconstrucción urbana, por una parte, y de recuperación de espacios vegetacionales, por otra, son los próximos desafíos.
Educación, control del crecimiento urbano, entendimiento de la geografía particular de un lugar y establecer cortafuegos adecuados, son algunos de los conceptos que han resurgido a partir de la catástrofe que vivieron las comunas de Viña del Mar, Quilpué y Villa Alemana, siniestro que dejó a más de 20 mil damnificados.
Además de la catástrofe urbana y humanitaria, uno de los principales pulmones de la Ciudad Jardín se vio afectado en un 90%, sobreviviendo dos hectáreas de un total de 400 del Jardín Botánico. Del 10% que logró salvarse, donde parte de la vegetación corresponde a un grupo diverso de árboles que destacan por ser especies que han resistido distintos eventos en la historia.
Según Ladera Sur e información del Jardín Botánico, hay seis ejemplares de alcanfor, tres de caqui y 13 de ginkgo biloba, que fueron donados por Japón como parte del programa “Legado Verde de Hiroshima”. “Estos árboles, conocidos como ‘Hibakujumoku’, sobrevivieron a la bomba atómica de Hiroshima en 1945 y, ahora, han desafiado el peor incendio en la historia reciente de Chile”, publicó el medio.
Además, el Jardín Botánico tiene uno de los últimos refugios del toromiro, el único árbol completamente endémico de la isla Rapa Nui, que fue declarado extinto en la naturaleza en 1960 por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) y que también sobrevivió al incendio.
La ayuda la vegetación en entornos urbanos
Entonces, ¿Cuál es el rol de la vegetación -endémica o no- en la prevención y recuperación de suelos siniestrados? Para Luis Álvarez, geógrafo y profesor del Instituto de Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, “las especies vegetales endémicas, son sistemas de vida que colaboran con servicios ambientales a los sistemas creados por el hombre, es decir, las ciudades. Por otro lado, los sistemas naturales son reguladores térmicos, asimiladores de humedad, y sostenedores de vectores vitales para mejorar los ambientes urbanos. Un trabajo silencioso pero vital”, comentó.
Por otro lado, el análisis que realiza Macarena Calvo, paisajista, después de los incendios forestales que afectaron más de 10 mil hectáreas entre Viña del Mar, Quilpué y Villa Alemana (según Conaf), “las medidas más importantes son las que se deben tomar antes de los incendios, es decir, la prevención. Esto también pasa por una serie de factores como la planificación urbana, el control de las tomas ilegales que generan fragmentación en los ecosistemas. Con respecto a los suelos, lo más importante es controlar rápidamente la erosión y recuperar la cobertura vegetal para que se puedan ir regenerando espontáneamente a través de una sucesión ecológica. Existen especies llamadas “pioneras” que tienen la capacidad de colonizar primero los suelos perturbados generando nodrizaje y condiciones favorables para que venga una segunda etapa, que podría ser la forestación”.
En la misma línea, Cristóbal Elgueta, ingeniero forestal, jardinero y paisajista, señala que “lo más importante es entender y poner en valor que la naturaleza y vegetación tiene toda una gama de plantas para recuperar suelo que han tenido eventos de perturbación como el fuego. Esa vegetación existe y podemos cultivarla, cosechar su semilla y producirla y ese grupo de plantas “pioneras” -muchas nativas y otras exóticas muy benéficas-, son una herramienta extraordinaria para no perder el suelo que es un recurso que se renueva a una velocidad lentísima”.
Por otra parte, la recuperación de suelos según Álvarez, necesita “una medida o estrategia fundamental que es la ‘restauración ambiental’, y aquí hay que insistir que, si bien siempre se ha señalado que la naturaleza es sabia y se recupera sola, creo que ahora ya no es posible y debemos ayudar y colaborar en esa restauración, generando prótesis capaces de colaborar en la recuperación de los sistemas endémicos”.
En Chile hay varios estudios que hablan de la regeneración que se produce tras los incendios forestales, sobre todo después de los que afectaron la zona del Maule en el 2017. Uno de ellos es de Pablo Becerra, César Figueroa y Andrés Meza donde proponen que “la restauración post-incendio en Chile central debe basarse principalmente en estrategiasnpasivas, aunque se requiere enriquecimiento en sitios abiertos sin rebrote vegetativo. Dicha conclusión podría ser aplicable al caso de Viña del Mar, pero requiere de los análisis
pertinentes”, comentó Calvo.
Los expertos concuerdan en que el conocimiento y la ciencia deben ser herramientas claves para la toma de decisiones y para la recuperación de espacios tan importantes como el Jardín Botánico, para que vuelva a incorporarse a la ciudad y retomar su importante rol ecosistémico.