Sostenibilidad
Destacan en Fundición Chagres el nuevo reglamento para la valorización de escorias de cobre
La reciente publicación del reglamento que autoriza el uso de escorias de cobre en obras de infraestructura marcó un hito para la valorización de residuos mineros en el país.
Uno de sus mayores desafíos de la industria del cobre es la gestión de los residuos que genera, especialmente en un mundo que avanza hacia faenas más sostenibles. En Chile, las fundiciones producen más de 160 toneladas diarias de escorias —residuos resultantes del proceso de extracción y refinamiento del mineral— que históricamente se acumulaban en botaderos, generando impactos ambientales.
A comienzos de febrero, la Subsecretaría de Salud Pública aprobó un nuevo reglamento que permite reutilizar estas escorias en obras de infraestructura en espacios abiertos, como caminos, carreteras, autopistas y elementos prefabricados urbanos. La medida abre una oportunidad tanto para la minería como para la construcción, al reducir pasivos ambientales y promover la economía circular.
Bajo este contexto, una comitiva de autoridades visitó el escorial de la Fundición Chagres, en la Región de Valparaíso, con el objetivo de conocer en terreno los estándares y controles dentro de la operación.
La normativa es el resultado de más de una década de estudios y proyectos piloto desarrollados por la industria en conjunto con la academia, que validaron el potencial del material en aplicaciones como pavimentación. Además, establece estrictos estándares sanitarios y técnicos, incluyendo evaluaciones de estabilidad física y química, análisis de toxicidad por lixiviación y mediciones de radiactividad natural, con límites máximos definidos, para asegurar que su uso no represente riesgos para la salud ni el medio ambiente.
Claudia Garrido, gerenta general de la Fundición Chagres, aseguró que “es muy importante contar con esta normativa, porque actualmente tenemos una gran cantidad de escoria almacenada y creemos que es un material que puede ser usado en la región y en el país como reemplazo de los áridos que hoy se extraen de los lechos de los ríos. Esto facilita la economía circular, nos da mayor holgura para que la fundición pueda seguir operando por muchos años sin esa restricción y, además, puede haber actividades económicas locales que se generen en torno a este nuevo material”.
Durante el recorrido, las autoridades conocieron el proceso de generación, manejo y almacenamiento de las escorias en la fundición de Anglo American, así como los sistemas de control implementados y los estudios desarrollados en conjunto con universidades. También se revisaron los resultados de proyectos piloto impulsados desde 2014, que han validado su aplicación en pavimentación y mejoramiento de espacios públicos bajo criterios técnicos y sanitarios.
La ministra de Minería (s), Suina Chahuán, enfatizó que este tipo de acciones demuestran el compromiso con la economía circular mediante la reutilización de la escoria y comentó que “con este reglamento, Chile da un paso histórico hacia la minería del siglo XXI. Estamos transformando un residuo, que tenía como único destino la disposición en botaderos, en insumo para pavimentos y mobiliario urbano, logrando reemplazar al árido natural extraído de los lechos de nuestros ríos. Este hito representa no solo la aplicación de economía circular en minería, sino también el camino hacia una minería sostenible, innovadora y, sobre todo, segura para nuestras comunidades y el medio ambiente”.
Por su parte, la ministra de Salud, Ximena Aguilera, destacó el impacto positivo que tendrá la medida, subrayando que “hemos alcanzado un muy buen equilibrio, fruto de un trabajo conjunto con el Ministerio de Minería, el Ministerio del Medio Ambiente y el Ministerio de Obras Públicas, que se extendió por varios años para lograr un reglamento que permita utilizar las escorias como árido sintético. Esto es muy importante, porque se trata de un material que, si no se utiliza, es un residuo, pero que en países desarrollados ya se está usando, de una forma que cumple las medidas sanitarias”.
El reglamento establece autorización sanitaria previa y caso a caso, junto con exigentes requisitos técnicos, para el uso de escorias en obras de construcción. Asimismo, incorpora obligaciones de trazabilidad, acreditación de demanda real y mecanismos de control que impiden que su uso constituya una forma encubierta de disposición final.
Con esta normativa, el país no solo avanza en la gestión responsable de residuos mineros, sino que abre una nueva etapa para la industria del cobre, integrando innovación, regulación y sostenibilidad como pilares de su desarrollo futuro.