Mascotas
Día Internacional del Gato: cómo entender a los felinos, cuidar su salud y mejorar la convivencia
El 8 de agosto se celebra el Día Internacional del Gato, una fecha que invita a mirar Chile, donde más de la mitad de los hogares declara convivir con al menos un gato, Especialistas destacan la importancia de comprender su comportamiento, respetar sus necesidades naturales y mantener su cuidado.
Independientes, curiosos, territoriales y capaces de establecer vínculos muy particulares con las personas, los gatos se han convertido en uno de los animales de compañía más presentes en los hogares. Su aparente autonomía, sin embargo, puede llevar a una idea equivocada: que necesitan menos cuidados que otras mascotas.
La realidad es diferente. Un gato puede pasar buena parte del día durmiendo, entretenerse solo durante algunos períodos y ser mucho más discreto que un perro a la hora de manifestar sus necesidades, pero requiere alimentación adecuada, agua fresca, higiene, estimulación, medicina preventiva, controles veterinarios y un entorno que le permita expresar sus comportamientos naturales.
Cada 8 de agosto, el Día Internacional del Gato pone precisamente estos temas en el centro de la conversación. La fecha fue establecida en 2002 por el Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW), con el propósito de promover la protección y el bienestar de estos animales.
Más que una efeméride para celebrar a los felinos, la fecha puede ser una oportunidad para preguntarse cuánto conocemos realmente a los animales con los que compartimos la casa.
¿Por qué se celebra el Día Internacional del Gato?
El Día Internacional del Gato se conmemora cada 8 de agosto y busca poner en valor a estos animales, promover su bienestar y fomentar una convivencia responsable.
La celebración también ha encontrado un espacio natural en las redes sociales, donde los gatos son protagonistas de millones de fotografías y videos. Sin embargo, detrás de esa imagen de animales independientes y autosuficientes existe una serie de necesidades que sus tutores deben conocer.
“Esta fecha es una excusa perfecta para detenernos a pensar en cómo es nuestra convivencia diaria con ellos; es una linda ocasión para renovar el compromiso de cuidarlos bien, entender su lenguaje y valorar el privilegio de tener un compañero felino en casa”, señala Rocío Lagos, médica veterinaria y jefa de carrera de Medicina Veterinaria de la Universidad de O’Higgins (UOH).
Su observación apunta a uno de los principales desafíos de la tenencia responsable: comprender que el bienestar de un gato no depende solamente de tener comida y un lugar donde dormir.
Los gatos ya son parte importante de los hogares chilenos
La presencia de los gatos en Chile ha aumentado durante los últimos años. Según un estudio de Activa Research, el 57,3% de los hogares chilenos convive con al menos un gato, mientras distintas estimaciones sitúan en más de cinco millones la población de felinos domésticos en el país.
La cifra ayuda a entender por qué la salud y el bienestar de estos animales se han convertido también en un asunto relevante para las familias.
Durante mucho tiempo estuvo instalada la idea de que los gatos eran mascotas particularmente fáciles de cuidar debido a su independencia. Hoy esa percepción comienza a cambiar. Aunque pueden adaptarse bien a la vida dentro de una vivienda, necesitan estímulos, espacios adecuados, atención veterinaria y una rutina que considere su naturaleza.
Además, existe una dificultad particular: los gatos son expertos en ocultar signos de dolor o enfermedad. “Los gatos no se sanan solos, necesitan medicina preventiva, vacunas y chequeos periódicos, porque son expertos disimulando cuando algo les duele”, advierte la Dra. Lagos.
Por eso, conocer la rutina habitual del animal resulta fundamental. Cambios en el apetito, el consumo de agua, el uso de la bandeja sanitaria, los períodos de sueño, el nivel de actividad o la manera de relacionarse pueden entregar señales que ameriten una consulta veterinaria.
Ronroneo, amasado y parpadeo: cómo saber si un gato demuestra cariño
Una de las características que hacen particularmente interesante la convivencia con gatos es que no siempre expresan afecto de la misma manera que otros animales de compañía.
Un gato puede acercarse, frotarse contra las piernas, dormir cerca de una persona o simplemente permanecer en la misma habitación sin buscar contacto físico permanente. Aprender a interpretar esas señales permite establecer una relación más respetuosa con el animal.
Consuelo Tarragó, médico veterinaria de Virbac Chile, explica que los felinos utilizan pequeños gestos y señales corporales para comunicar cómo se sienten.
“Los gatos suelen comunicar cómo se sienten a través de pequeños gestos y de su lenguaje corporal. Muchas veces pensamos que son animales distantes, pero cuando se sienten seguros y tranquilos expresan confianza de distintas maneras. Conocer estas conductas nos ayuda a relacionarnos mejor con ellos y a reconocer cuando existe un cambio importante en su comportamiento”, señala.
¿Qué significa cuando un gato ronronea?
El ronroneo suele asociarse con bienestar y tranquilidad. Es frecuente escucharlo cuando el gato recibe caricias, descansa o comparte un momento relajado con su tutor.
Sin embargo, no debe interpretarse automáticamente como una señal inequívoca de felicidad. El ronroneo forma parte de la comunicación felina y puede aparecer en diferentes situaciones, por lo que siempre es importante observar el conjunto del lenguaje corporal y el contexto.
¿Por qué los gatos amasan con sus patas?
El llamado “amasado” es otro comportamiento característico. Consiste en mover alternativamente las patas delanteras sobre una manta, cojín, cama o incluso sobre una persona.
La conducta se relaciona con la etapa de lactancia, cuando los gatitos realizan movimientos similares sobre el abdomen de su madre. Muchos gatos mantienen este comportamiento durante la vida adulta, especialmente cuando se sienten cómodos y relajados.
¿Qué significa que un gato parpadee lentamente?
El parpadeo lento también puede ser una señal de confianza. Cuando un gato observa a una persona y cierra los ojos lentamente, suele estar comunicando que se siente seguro en su presencia.
De la misma manera, dormir cerca de sus tutores puede ser una señal de tranquilidad. Durante el descanso, los felinos se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad y suelen buscar lugares que perciben como seguros.
¿Por qué los gatos se frotan contra las personas?
Cuando un gato frota su cabeza o su cuerpo contra una persona no necesariamente está pidiendo comida o atención. También está utilizando una forma de comunicación relacionada con las feromonas.
Estas sustancias químicas naturales participan en la identificación de lugares, individuos y objetos familiares. Por eso, frotarse contra una persona puede formar parte de la manera en que el gato incorpora a ese individuo dentro de su entorno conocido y seguro.
¿Por qué a los gatos les gustan tanto las cajas?
Hay un comportamiento felino que prácticamente se ha convertido en un fenómeno cultural: la fascinación por las cajas de cartón.
Para los gatos, una caja puede funcionar como refugio y ofrecer una sensación de protección. También permite observar el entorno desde un espacio en el que se sienten resguardados.
“Aunque parezca una simple curiosidad, la preferencia de los gatos por las cajas responde a su comportamiento natural. Estos espacios les ofrecen refugio, reducen la sensación de vulnerabilidad y les permiten observar lo que ocurre a su alrededor desde un lugar donde se sienten protegidos”, explica Consuelo Tarragó.
La especialista agrega que una caja puede transformarse en un espacio para descansar, jugar o refugiarse frente a situaciones nuevas o estresantes.
En otras palabras, ese sencillo objeto que muchas veces termina convertido en el lugar favorito del gato tiene una función relacionada con su necesidad de seguridad.
Cómo cuidar a un gato dentro de casa
La vida exclusivamente indoor puede ser segura para muchos gatos, pero no significa que el animal tenga todas sus necesidades cubiertas automáticamente.
Uno de los aspectos fundamentales es enriquecer el ambiente. Los felinos necesitan oportunidades para jugar, explorar, esconderse, trepar y observar.
La recomendación de Rocío Lagos es incorporar elementos que permitan reproducir parte de esos comportamientos naturales.
“Estimular sus instintos con juguetes interactivos, cañas con plumas o dispensadores de comida que los hagan pensar y moverse, además de darles opciones en altura, como repisas o rascadores, y regalarles un rato de juego diario; eso los mantiene en forma y fortalece muchísimo el vínculo”, sostiene.
Entre los elementos que pueden contribuir a un ambiente adecuado se encuentran:
- Rascadores, para permitir que el gato afile sus uñas y marque territorio.
- Espacios en altura, como repisas o estructuras especialmente diseñadas para gatos.
- Escondites y refugios, donde pueda descansar sin ser molestado.
- Juguetes interactivos, que estimulen la exploración y el movimiento.
- Dispensadores de alimento, que hagan más entretenida la búsqueda de comida.
- Momentos diarios de juego, especialmente importantes para gatos que viven exclusivamente dentro del hogar.
- Una bandeja sanitaria limpia, ubicada en un lugar tranquilo y accesible.
- Agua fresca disponible permanentemente.
El objetivo no es llenar la casa de objetos, sino construir un ambiente que considere cómo se comportaría el animal en condiciones naturales.