Niñez
Créditos: El Mostrador.
Vacaciones sin compañía: miles de niños en Chile pasarán el receso escolar solos en sus hogares
Mientras miles de estudiantes viven las vacaciones de invierno como un periodo de descanso, otros niños, niñas y adolescentes pasan largas horas solos en casa por la falta de redes de cuidado. Expertos alertan sobre los riesgos y entregan recomendaciones para fortalecer su seguridad y bienestar.
Mientras para miles de estudiantes las vacaciones de invierno representan una oportunidad para descansar, jugar y compartir en familia, para otros niños, niñas y adolescentes en Chile este periodo implica permanecer largas horas solos en sus hogares, sin la compañía o supervisión de un adulto responsable.
Esta situación responde a una problemática que se vuelve más visible durante los recesos escolares: muchas familias deben mantener sus jornadas laborales habituales, pero no cuentan con redes de apoyo ni alternativas de cuidado que permitan acompañar a sus hijos e hijas durante estos días.
Según la Encuesta de Vulnerabilidad Escolar (EVE 2024), más de 5.500 niños y niñas de entre 4 y 5 años que asisten a establecimientos públicos pasan más de una hora a la semana sin el cuidado de un adulto significativo, una realidad que puede profundizarse durante las vacaciones de invierno. A esto se suma que un 15% de los estudiantes de 5° básico y un 40% de los adolescentes que cursan 1° medio permanecen solos en sus hogares durante este periodo.
Riesgos y desafíos según la edad de los niños, niñas y adolescentes
La situación afecta especialmente a quienes tienen entre 10 y 14 años, una etapa en la que comienzan a desarrollar mayor autonomía, pero todavía requieren acompañamiento y supervisión para enfrentar distintas situaciones.
En los niños y niñas más pequeños, la falta de presencia adulta puede aumentar la probabilidad de accidentes domésticos, mientras que en adolescentes puede generar una mayor exposición a situaciones de violencia, riesgos en sus entornos comunitarios y efectos negativos en su bienestar emocional.
“Uno de los errores más frecuentes es confundir autonomía con capacidad de autocuidado. Que un niño o niña sepa quedarse entretenido, usar un celular o realizar algunas tareas cotidianas no significa que tenga las herramientas emocionales y cognitivas para enfrentar una emergencia o tomar decisiones seguras ante situaciones inesperadas. Por eso, cuando no exista otra alternativa que permanecer solos, los adultos deben anticiparse y acordar con ellos medidas de protección adaptadas a su edad”, explica Andrés Flores, Especialista Técnico en Niñez de World Vision Chile.
Desde la organización advierten que dejar a un niño o niña sin compañía no representa únicamente un desafío asociado a la seguridad física, sino también al bienestar emocional. La ausencia prolongada de acompañamiento puede provocar sentimientos de ansiedad, estrés y desprotección, especialmente en contextos donde existen mayores factores de vulnerabilidad social.
Recomendaciones para fortalecer la seguridad durante el receso escolar
Frente a este escenario, World Vision llama a las familias a preparar con anticipación un plan de seguridad que contemple contactos de emergencia visibles, la identificación de adultos de confianza y lugares seguros dentro del barrio.
Además, recomienda enseñar la “regla de los tres no” frente a desconocidos: no hablar, no recibir objetos y no irse con ellos. También sugiere establecer acuerdos de comunicación en caso de que los niños, niñas o adolescentes cuenten con teléfono móvil.
Junto con las medidas de protección, la organización plantea la importancia de mantener rutinas flexibles durante las vacaciones, promover espacios de juego y creatividad, involucrar a niños y niñas en la planificación de sus días y generar instancias de conexión familiar.
De esta manera, el periodo de descanso escolar puede transformarse no solo en un tiempo de pausa, sino también en una oportunidad para fortalecer los vínculos, la confianza y el bienestar emocional de niños, niñas y adolescentes.