Niñez
Créditos: El Mostrador.
Nueve de cada diez adultos conocen los derechos de la niñez, pero la mitad los condiciona al deber
Un estudio de la Defensoría de la Niñez evidencia una brecha entre el reconocimiento de los derechos de niños, niñas y adolescentes y su comprensión en la práctica: aunque el 89% de los adultos conoce estos derechos, la mitad cree que deben cumplir deberes para poder exigirlos.
Aunque existe un amplio reconocimiento de los derechos de niños, niñas y adolescentes (NNA), persisten concepciones que los supeditan al comportamiento y al cumplimiento de deberes. Así lo evidencia el Estudio de Opinión de Adultos Referente a los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes 2025, presentado este viernes por la Defensoría de la Niñez.
La investigación señala que el 89% de las personas adultas declara conocer o haber escuchado hablar de los derechos de la niñez y adolescencia. Sin embargo, la mitad considera que los NNA deben cumplir con sus deberes para poder exigir sus derechos.
Esta tensión también se refleja en el derecho a la participación: un 15% de las personas encuestadas considera que niños, niñas y adolescentes deberían poder dar su opinión solo si se portan bien. Ambas cifras se mantienen estables respecto de la medición realizada en 2021.
Persisten visiones que condicionan el ejercicio de derechos
El Defensor de la Niñez, Anuar Quesille, advirtió sobre esta forma de comprender los derechos de la infancia. “Estos resultados muestran que todavía tendemos a condicionar los derechos de niños, niñas y adolescentes a su ‘buen comportamiento’. Dejar de escuchar a un niño como forma de castigo, por ejemplo, supone tratar un derecho como si fuera un premio que puede retirarse. Los derechos humanos no son premios a la buena conducta ni privilegios revocables: corresponden a todas las personas y deben respetarse siempre”.
El estudio también da cuenta de un conocimiento limitado de las normas que protegen estos derechos. Mientras el 89% afirma conocer o haber escuchado hablar de los derechos de niños, niñas y adolescentes, solo el 23% declara conocer o haber oído hablar de la Ley de Garantías y Protección Integral de los Derechos de la Niñez y Adolescencia.
A esto se suma que el 94% de las personas adultas considera que las familias necesitan recibir más información sobre los derechos de niños, niñas y adolescentes.
Retroceso en participación y mayor intervención en la privacidad
Entre 2021 y 2025 también se observan cambios en la percepción adulta sobre la participación y autonomía de niños, niñas y adolescentes.
El porcentaje de adultos que considera que los NNA deberían sentirse siempre o casi siempre libres de dar su opinión frente a sus familias disminuyó de 93% a 88%. Entre profesores y profesoras, en tanto, la cifra cayó de 91% a 83%.
Paralelamente, aumentó la disposición de los adultos a intervenir en la privacidad de los hijos e hijas. El porcentaje que considera que madres y padres tienen derecho a revisar sus celulares, computadores o tablets pasó de 79% en 2021 a 85% en 2025.
La misma tendencia se observa respecto de los diarios de vida: el respaldo a que padres y madres puedan revisarlos aumentó de 21% a 29%. Ambas variaciones son estadísticamente significativas.
Cuando se preguntó qué derechos de niños, niñas y adolescentes son menos respetados por los propios adultos, el derecho a ser escuchado ocupó el primer lugar, con un 17%. Le siguió el derecho a estar protegido contra toda forma de violencia, con un 16%.
En cuanto al Estado, los adultos identificaron entre los derechos menos respetados el derecho a estar protegido contra toda forma de violencia (16%), el derecho a la salud (13%) y el derecho a un nivel de vida adecuado (13%).
La percepción de los NNA es más crítica que la de los adultos
La investigación también evidencia una importante distancia entre la evaluación que realizan los adultos y la experiencia que reportan los propios niños, niñas y adolescentes.
Mientras el 42% de los adultos considera que las personas adultas respetan siempre o casi siempre los derechos de NNA, esta percepción alcanza solo un 31% entre niños, niñas y adolescentes, de acuerdo con el Estudio de Opinión de Niños, Niñas y Adolescentes realizado por la Defensoría de la Niñez en 2023.
La diferencia también se observa entre quienes consideran que sus derechos son respetados solo “a veces”: así lo señala el 65% de los NNA, frente al 45% de los adultos.
“Esta brecha confirma la importancia de escuchar directamente a niños, niñas y adolescentes. No podemos evaluar el cumplimiento de sus derechos únicamente desde la perspectiva de los adultos, especialmente cuando son ellos y ellas quienes experimentan directamente las consecuencias de nuestras decisiones”, sostuvo Quesille.
Adultos y NNA tienen distintas prioridades frente a sus problemas
Las diferencias entre ambos grupos no se limitan a la percepción sobre el respeto de los derechos. Adultos y niños, niñas y adolescentes también identifican de manera distinta los principales problemas que afectan actualmente a la niñez.
Para las personas adultas, las principales dificultades son el uso de celulares y tecnología (16%), el entorno en el que viven (15%) y la falta de valores o respeto hacia otros (12%).
La mirada de los propios NNA es diferente. Para ellos, el principal problema es la falta de educación sexual (41%), seguida de la violencia e inseguridad en las calles (28%) y el acoso escolar o bullying (14%).
Familias demandan mayor información y apoyo estatal
El estudio muestra, además, una amplia demanda por fortalecer el apoyo que reciben las familias. Un 94% de los encuestados considera que necesitan más información sobre los derechos de niños, niñas y adolescentes.
Asimismo, un 93% estima necesario que el Estado entregue mayor apoyo a las familias para resguardar la salud mental de sus hijos e hijas.
La investigación se realizó a partir de 1.969 encuestas aplicadas en las 16 regiones del país, mediante un diseño probabilístico. El estudio contempla un error muestral de 2% a nivel nacional y un nivel de confianza de 95%.
Sus resultados fueron comparados con la primera medición de adultos realizada en 2021 y con el Estudio de Opinión de Niños, Niñas y Adolescentes de 2023. Además, niños, niñas y adolescentes participaron tanto en la revisión del instrumento como en el análisis de sus principales resultados.