El secreto de belleza de Jennifer Aniston, Madonna e Isabel Preysler
La nutricosmética cada vez gana más presencia en el campo de la belleza, convirtiéndose en un arma cosmética a considerar. La clave es consumir alimentos nutracéuticos con propiedades biológicas activas.
¿Te has preguntado qué tienen en común Madonna, Jennifer Aniston e Isabel Preysler? A parte de ser famosas, todas ellas han declarado que su secreto de belleza reside en consumir Nutricosmética, unas cápsulas llenas de antioxidantes con los que se cuidan del paso de los años.
Y es que la nutricosmética cada vez gana más presencia en el campo de la belleza, convirtiéndose en un arma cosmética a considerar.
Ello justo ahora que para muchos, el otoño es la estación más dura: no sólo porque supone la vuelta a la rutina tras las vacaciones, sino también porque suele conllevar una bajada drástica del nivel de energía, nos sentimos más decaídos y cansados, dormimos peor… incluso en el cabello y en las uñas se nota la llegada del otoño: se muestran desvitalizados y débiles, y en el caso del cabello, tiende a caer.
Por eso, una alternativa es recurrir a una solución nutricosmética para cada uno de los problemas más típicos de esta estación: la falta de vitalidad, el nerviosismo, el estrésy la mala calidad de sueño que conllevan cansancio y fatiga, y la caída del cabello.
La alimentación es la clave
La edad biológica de las personas no es la misma que la cronológica, y quienes llegan a los 40, dependiendo del tipo de vida que han llevado, podrían tener más o menos años biológicos, puesto que apenas un 30% de nuestra salud depende del patrimonio genético del individuo y el 70% es producto de factores ambientales como el tipo de alimentación consumida, las horas y calidad de sueño alcanzadas, el grado de estrés desarrollado, la contaminación a la que se haya estado expuesto y la actividad física realizada.
Así lo indica el doctor Augusto Brizzolara, médico especialista en Geriatría, señalando que nuestra edad biológica podría determinarse más precisamente haciendo exámenes para evaluar la función del endotelio, una membrana que cubre todos los vasos sanguíneos y regula la vasodilatación arterial, controlando la presión arterial y participando en la enfermedad aterosclerótica. Si el endotelio presenta poco daño, la edad biológica de esa persona suele ser diferente a la cronológica. “Hay personas que con 80 años, tienen una edad biológica de 50 y otras que a los 40 pareciera que tuvieran más de 80, al tiempo que el ser humano podría vivir hasta los 120 años, de acuerdo a los estudios de longevidad y las curvas de sobrevida”, explica.
El especialista señala que, en la población general, las personas que llegan a los 40 pueden estar más dañadas por la alimentación tipo comida chatarra, tabaquismo, el consumo inmoderado de alcohol, dormir poco, tensiones sufridas y el sedentarismo. Estos factores modificables deben ser combatidos con hábitos saludables pudiendo ayudarse con productos nutracéuticos adecuados que hoy vienen a suplir la incapacidad de la sociedad actual de orientarse hacia estilos de vida más beneficiosos.
La ayuda de los nutracéuticos
Señala que a los 40 debemos en lo posible prevenir los problemas más frecuentes que empiezan a desarrollarse en esa etapa y que se manifiestan principalmente en la salud digestiva, inmunitaria, articular, prostática (en el hombre) y a través de fenómenos como el estrés oxidativo (concentración abundante de radicales libres en las células, responsables del envejecimiento prematuro y de alrededor de 200 enfermedades) que a partir de la tercera década suele intensificarse debido a una serie de variables ambientales a las que estamos expuestos hoy.
“Un nutracéutico es un producto de origen natural con propiedades biológicas activas beneficiosas para la salud y con capacidad de prevenir o retardar la aparición de enfermedades”, explica Sandra Farré, bioquímica especialista en nutrición de Nutrapharm, que creó Evibe, la única línea del mercado para el “adulto mejor” después de los 40.
Esta línea integra los productos Evibe Prostate Health (salud prostática), Evibe Super Mix&Probiotics (salud digestiva), Evibe Joint Health (salud articular), Evibe Immune Defense (salud inmunológica) y Evibe Ultra Antioxidant Formula (antioxidante ultra-poderoso).
La experta explica que hoy es muy difícil obtener de las comidas la cantidad y calidad de nutrientes que necesitamos, “además que en la medida que envejecemos, el cuerpo se vuelve menos eficaz y sintetiza menos las biomoléculas imprescindibles para gozar de vitalidad y de una salud óptimas, con el mayor riesgo de aparición de enfermedades.”
“Es por esta razón es que después de 5 años de investigación, desarrollamos estos productos Evibe, formulados a través de principios activos naturales con respaldo científico, que aportarán a las personas todo lo necesario para continuar con la vitalidad, la salud y el bienestar que necesitan diariamente a partir de los 40 años”, afirma Farré.
Por su parte, el doctor Augusto Brizzolara advirtió que en la medida que se van cumpliendo años, las probabilidades de enfermarse son mayores “porque los sistemas se van deteriorando con el tiempo: basta pensar en la paradoja de la vida donde la necesidad de alimentarnos y degradar a nivel celular los nutrientes, obliga a la producción de radicales libres (agentes pro-oxidantes).” Agrega que, en otro ámbito, la flora intestinal que interviene en los procesos inmunológicos, reabsortivos y metabólicos del organismo, se ve afectada por la alimentación inadecuada, con escasa fibra y cuando, por ejemplo, se utilizan antibióticos indiscriminadamente, etc.
“Entonces, parte de las alteraciones motoras del intestino como el colon irritable, algunas diarreas frecuentes, la intolerancia a algunos alimentos, las alergias, el exceso de infecciones respiratorias y las apariciones de algunos cánceres, incluso, se relacionan con trastornos de la flora macrobiótica o prebiótica de nuestro intestino”, subraya el especialista.
Ambos profesionales indican que una alimentación adecuada pasa por beber abundante agua, comer equilibradamente proteínas (ojalá aminoácidos esenciales), carbohidratos que sean lo menos posible diabetógenos, lípidos como los de pescado que ejercen una protección cardiovascular y fibras vegetales que aportan a una digestión saludable, que es la base de nuestro equilibrio, asociado a una actividad física acorde y a horas de sueño reparadoras.