Salud
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Otoño en Chile: aumentan los virus respiratorios y expertos llaman a fortalecer el sistema inmune
Con la llegada del otoño, crece el riesgo de enfermedades respiratorias. Especialistas advierten que factores como la menor exposición solar y el encierro favorecen los contagios y recomiendan reforzar el sistema inmune de forma preventiva.
Con la llegada del otoño, aumentan los virus respiratorios y las condiciones que facilitan su propagación. Las bajas temperaturas, junto con una mayor permanencia en espacios cerrados, configuran un escenario que puede afectar el sistema inmune y elevar el riesgo de enfermedades.
En este contexto, desde Laboratorio FNL advierten que esta época del año representa un momento clave para anticiparse y fortalecer las defensas del organismo a través de medidas preventivas.
A los factores ambientales se suman cambios fisiológicos propios de la estación, como la disminución en la síntesis de vitamina D debido a la menor exposición solar, la reducción de la actividad física al aire libre y variaciones en el estado de ánimo, elementos que pueden impactar tanto la salud física como el bienestar emocional. “Durante los meses de menor radiación solar, uno de los principales desafíos es el déficit de vitamina D, un nutriente clave para el organismo. Su rol es fundamental en el funcionamiento del sistema inmune, en la salud ósea y también en la regulación del estado de ánimo”, explica Josefa Rodríguez, nutricionista y jefa del área de maquila de Laboratorio FNL.
La especialista señala que este déficit se vuelve más frecuente en otoño e invierno, debido a la menor cantidad de horas de luz y al uso de ropa que limita la exposición de la piel al sol.
Desde el laboratorio enfatizan que el abordaje debe ser integral. “El fortalecimiento del sistema inmune no depende de una sola acción, sino de un conjunto de hábitos que deben sostenerse en el tiempo. Alimentación equilibrada, actividad física, descanso y, cuando corresponde, una suplementación adecuada, son pilares fundamentales”, indican.
No obstante, advierten sobre el uso indiscriminado de suplementos. “Su consumo sin supervisión puede derivar en dosis inadecuadas, interacciones con medicamentos o expectativas poco realistas. Es clave considerar las necesidades individuales, la edad, el estilo de vida y el respaldo de los productos”, agrega la especialista.
En esa línea, destacan el rol de la educación en salud como parte del compromiso del laboratorio con el bienestar de las personas. “Un consumidor informado puede tomar mejores decisiones y comprender el uso adecuado de los suplementos, priorizando su salud de manera responsable”, afirman.
El llamado es a adoptar un enfoque preventivo durante esta temporada: mantener rutinas de sueño, realizar actividad física —aunque sea una caminata diaria—, gestionar el estrés y, cuando sea necesario, complementar con productos de calidad y respaldo. “La clave está en anticiparse y sostener hábitos que permitan un equilibrio saludable en el tiempo”, concluye.
Prevención y hábitos: la forma para enfrentar la temporada
Más allá de soluciones rápidas o medidas aisladas, los especialistas coinciden en que el fortalecimiento del sistema inmune responde a un enfoque integral y sostenido en el tiempo. La evidencia muestra que factores como una alimentación equilibrada —rica en frutas, verduras, proteínas de calidad y micronutrientes—, la práctica regular de actividad física y un descanso adecuado influyen directamente en la capacidad del organismo para responder frente a infecciones.
A esto se suma la importancia de mantener rutinas estables, especialmente en meses donde disminuye la exposición a la luz natural, lo que puede impactar tanto en la síntesis de vitamina D como en el estado de ánimo. En este escenario, también adquiere relevancia la gestión del estrés, considerando su efecto directo sobre la respuesta inmune.
Los expertos advierten, además, sobre la necesidad de evitar la automedicación y el uso indiscriminado de suplementos, ya que no todas las personas requieren los mismos aportes nutricionales. Por ello, recomiendan que cualquier estrategia de suplementación esté guiada por un profesional de la salud, en función de las características individuales.