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Invierno en Chile: enfermedades respiratorias, urgencias saturadas y cuándo pedir atención en casa Salud

Invierno en Chile: enfermedades respiratorias, urgencias saturadas y cuándo pedir atención en casa

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Durante los meses fríos, síntomas como tos, fiebre o congestión pueden avanzar rápido, mientras los servicios de urgencia enfrentan su mayor demanda del año. Por eso la atención de médico en casa puede marcar la diferencia para recibir orientación profesional rápida, cómoda y segura.


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El invierno sigue marcando el período de mayor presión para el sistema de salud chileno. Con una alta circulación de virus respiratorios, servicios de urgencia exigidos y un incremento de consultas por enfermedades respiratorias, las autoridades sanitarias reiteran el llamado a la prevención y a buscar atención médica oportuna o un médico a domicilio especialmente en los grupos de mayor riesgo.

En su más reciente reporte de la Campaña de Invierno 2026, el Ministerio de Salud (Minsal) informó que la positividad de los exámenes para virus respiratorios alcanzó el 51,4%, una cifra que se mantiene entre las más altas de la temporada. La Influenza A continúa siendo el virus predominante, representando el 25,9% de las muestras positivas, seguida por la Influenza B (22,8%), el rinovirus (20,5%) y el virus respiratorio sincicial (13,1%).

Uno de los aspectos que más preocupa a la autoridad sanitaria es el comportamiento de la Influenza B, que este año ha presentado un aumento inusual y fuera de la temporalidad habitual. Debido a ello, el Minsal emitió una alerta epidemiológica para fortalecer la vigilancia, la respuesta clínica y las estrategias de vacunación en todo el país.

Desde el Departamento de Epidemiología del Minsal, recordaron que la Influenza B presenta síntomas similares a los de la Influenza A, entre ellos fiebre, tos, dolor de garganta, malestar general y dolor de cabeza. Asimismo, advirtió que ambos virus pueden provocar cuadros graves, especialmente en niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.

¿Quiénes tienen mayor riesgo de complicaciones?

Las autoridades sanitarias recomiendan prestar especial atención a las personas con mayor probabilidad de desarrollar cuadros graves:

  • Niños menores de cinco años.
  • Adultos mayores de 65 años.
  • Mujeres embarazadas.
  • Personas con enfermedades respiratorias crónicas, diabetes o patologías cardiovasculares.
  • Pacientes inmunosuprimidos o con antecedentes de neumonía.

Atención médica en casa: una alternativa ante alta demanda de la red asistencial

La elevada circulación viral también se refleja en la presión que enfrenta la red de salud. Durante las últimas semanas epidemiológicas, las consultas por enfermedades respiratorias han representado una proporción importante de las atenciones de urgencia, mientras que la ocupación de camas críticas para adultos se ha mantenido en niveles cercanos al 90%.

Este escenario hace que acceder oportunamente a una evaluación médica sea fundamental para evitar complicaciones y reducir la sobrecarga de los servicios de urgencia.

Frente al aumento de la demanda en los servicios de urgencia, la atención médica domiciliaria se ha transformado en una alternativa para muchos pacientes, especialmente cuando el traslado resulta complejo o implica una mayor exposición a otros virus respiratorios.

Este tipo de atención puede ser especialmente recomendable para adultos mayores, niños pequeños, personas con movilidad reducida o pacientes con enfermedades crónicas que presentan fiebre, síntomas respiratorios o un deterioro de su estado general.

Durante una visita domiciliaria, el profesional puede realizar la evaluación clínica, indicar tratamiento, solicitar exámenes cuando corresponda y determinar si el paciente requiere derivación a un servicio de urgencia o puede continuar su manejo desde el hogar.

Síntomas que requieren evaluación médica

Aunque muchos cuadros respiratorios evolucionan favorablemente con reposo, existen signos de alerta que requieren consulta médica oportuna:

  • Fiebre alta o persistente.
  • Dificultad para respirar o sensación de falta de aire.
  • Silbidos al respirar.
  • Dolor torácico.
  • Tos intensa que no mejora después de varios días.
  • Decaimiento importante.
  • Somnolencia, desorientación o confusión, especialmente en adultos mayores.
  • Rechazo a alimentarse o beber líquidos en niños pequeños.

La vacunación sigue siendo la principal herramienta preventiva

El Ministerio de Salud informó que la campaña de vacunación contra la influenza ya alcanza una cobertura del 76,2% de los grupos objetivo, con más de 7,9 millones de dosis administradas.

Sin embargo, las coberturas siguen siendo insuficientes en algunos grupos prioritarios. Las mujeres embarazadas registran un 67% de vacunación; los niños entre seis meses y cinco años, un 61,1%; y los mayores de 60 años, un 60,9%.

En cuanto a la vacunación contra el COVID-19, ya se han administrado más de 560 mil dosis durante la campaña de invierno, mientras que la inmunización con nirsevimab para prevenir el virus respiratorio sincicial alcanza una cobertura del 96,9% en la población objetivo.

Prevención: medidas simples que siguen siendo efectivas

Los especialistas insisten en que, además de la vacunación, existen medidas que continúan siendo fundamentales para disminuir el riesgo de contagio:

  • Mantener al día las vacunas contra influenza y COVID-19.
  • Ventilar diariamente los espacios cerrados.
  • Lavarse las manos con frecuencia.
  • Cubrir boca y nariz al toser o estornudar.
  • Evitar la automedicación, especialmente con antibióticos, que no son efectivos contra los virus.

Este invierno, la combinación de alta circulación viral y servicios de salud exigidos hace que consultar a tiempo sea más importante que nunca. Ante fiebre persistente, dificultad respiratoria o decaimiento marcado, no esperes a que el cuadro avance. La atención de médico en casa puede marcar la diferencia para recibir orientación profesional rápida, cómoda y segura.

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