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Alertan por venta ilegal de inyectable experimental para bajar de peso en sitios web Salud www.magnific.com

Alertan por venta ilegal de inyectable experimental para bajar de peso en sitios web

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Retatrutida no cuenta con registro sanitario del ISP ni aprobación de ninguna agencia regulatoria en el mundo, pero ya se ofrece en sitios web chilenos bajo etiquetas como “péptido” o “producto de investigación” para evadir la normativa.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
Especialistas alertan por la venta en Chile de productos inyectables que aseguran contener retatrutida, una molécula que continúa en investigación y que no cuenta con aprobación sanitaria para uso clínico. El principal riesgo está en adquirir estos productos mediante canales no autorizados, ya que se desconoce su composición, concentración, fabricación y conservación. Los expertos recomiendan no automedicarse, comprar medicamentos únicamente en establecimientos autorizados y consultar con profesionales de la salud antes de iniciar tratamientos para bajar de peso.
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Especialistas en obesidad encendieron las alarmas por la aparición de sitios web que venden en Chile retatrutida, un fármaco inyectable que aún está en fase de investigación clínica y que ninguna agencia regulatoria del mundo —incluido el Instituto de Salud Pública (ISP)— ha aprobado para uso clínico.

“Retatrutida sigue siendo un fármaco en investigación y no está aprobado actualmente para uso clínico por ninguna agencia regulatoria”, señala Sebastián Berroeta, médico nutriólogo y director médico del Centro Médico Nueva Estoril. El especialista explica que la molécula está siendo desarrollada como un agonista triple de los receptores GIP, GLP-1 y glucagón y que, “aunque los resultados de los estudios clínicos han mostrado una reducción de peso muy importante, su desarrollo clínico aún no ha terminado y todavía se está evaluando completamente su seguridad y eficacia”.

“Por eso me preocupa especialmente que actualmente se puedan encontrar en Chile páginas que ofrecen productos inyectables que dicen contener ‘retatrutida’, incluso en formato de lápiz y con dosis específicas, como si se tratara de un medicamento disponible para el público”, advierte.

El truco de llamarlo “péptido de investigación”

Berroeta apunta a un vacío que estas páginas suelen aprovechar: presentar el producto bajo otro nombre para evitar la fiscalización.

“En Chile, para que un producto farmacéutico pueda ser distribuido y utilizado debe contar previamente con registro sanitario del Instituto de Salud Pública (ISP). Además, los medicamentos por internet deben ser vendidos a través de farmacias o almacenes farmacéuticos que tengan autorización sanitaria para comercio electrónico. Por lo tanto, no basta con que una página lo denomine ‘péptido’, ‘producto de investigación’ o de otra forma si se está comercializando para producir un efecto farmacológico”, explica.

No es un fenómeno aislado: la misma alerta ya está en Estados Unidos y Europa

El patrón detectado en Chile replica lo que ya ocurre en otros países. La agencia reguladora de Estados Unidos (FDA) ha enviado cartas de advertencia a más de una decena de vendedores de retatrutida —incluida al menos una empresa en Alemania— señalando que, pese a etiquetar sus productos como “solo para uso en investigación” o “no apto para consumo humano”, la evidencia de sus propios sitios web demuestra que están destinados a uso humano. En algunos casos, la autoridad estadounidense detectó que el fármaco se vendía bajo nombres en código para evitar ser identificado.

Pese a las advertencias, la mayoría de esos sitios continuó operando, lo que evidencia lo difícil que resulta frenar este mercado no regulado a nivel global —y por qué la prevención y la información a la ciudadanía son claves mientras la fiscalización avanza.

El verdadero riesgo: no saber qué se está inyectando

Para el especialista, el problema de fondo no es solo que se trate de una molécula aún en investigación, sino que quienes compran estos productos por canales no regulados no tienen forma de saber qué contiene realmente la ampolla.

“Cuando una persona compra un producto de este tipo por un canal no regulado no puede tener certeza de qué contiene realmente. No sabemos si efectivamente contiene retatrutida, qué concentración tiene, si la dosis declarada corresponde a la real, si contiene contaminantes o impurezas, si fue fabricado en condiciones estériles ni si se mantuvo adecuadamente la cadena de frío. En un producto inyectable, esos problemas son particularmente relevantes”, advierte Berroeta.

A eso se suma que ni siquiera la retatrutida utilizada en los ensayos clínicos controlados cuenta hoy con un perfil beneficio-riesgo establecido para uso habitual. “En los ensayos se han observado principalmente efectos adversos gastrointestinales, como náuseas, vómitos, diarrea y constipación, y algunos pacientes han debido suspender el tratamiento por efectos adversos. Utilizar fuera de un ensayo algo que supuestamente contiene retatrutida agrega un segundo riesgo: ya no solamente los riesgos propios de una molécula experimental, sino también los derivados de no saber exactamente qué se está inyectando”, cierra el médico.

Un patrón que el ISP ya ha enfrentado antes

No es la primera vez que un medicamento para bajar de peso genera este tipo de alertas en Chile. El propio ISP debió advertir en el pasado sobre el uso indebido de Ozempic, luego del aumento de publicaciones en redes sociales que lo promocionaban erróneamente como tratamiento para adelgazar, cuando su única indicación aprobada en el país es para diabetes tipo 2. El organismo también mantiene fiscalizaciones activas sobre la venta de medicamentos por canales no autorizados, advirtiendo que en esos casos se desconoce el origen del producto, sus condiciones de fabricación y si se respetó la cadena de frío durante su traslado.

Los especialistas recomiendan no adquirir medicamentos inyectables por canales no autorizados, verificar que cualquier compra de medicamentos por internet se realice a través de farmacias con autorización sanitaria para comercio electrónico, y consultar siempre con un profesional de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento para bajar de peso, especialmente con fármacos aún en investigación.

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