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Niño intoxicado con cocaína: conoce los riesgos y qué hacer ante una exposición Salud Crédito: Cedida

Niño intoxicado con cocaína: conoce los riesgos y qué hacer ante una exposición

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Un niño de cinco años fue hospitalizado tras intoxicarse con cocaína en Viña del Mar. El toxicólogo Fernando Torres explica los riesgos de la exposición y las medidas que se deben tomar ante una sospecha.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
La hospitalización de un niño de cinco años en Viña del Mar tras una intoxicación con cocaína evidencia los graves riesgos de la exposición infantil a drogas. El toxicólogo Fernando Torres explica que la sustancia puede provocar alteraciones neurológicas y cardiovasculares, convulsiones y, en casos graves, la muerte. Ante una sospecha, recomienda buscar atención médica inmediata, no provocar el vómito ni administrar remedios por cuenta propia y entregar al personal de salud toda la información disponible sobre la posible exposición.
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La hospitalización de un niño de cinco años por intoxicación con cocaína en el Hospital Dr. Gustavo Fricke, en la Región de Valparaíso, puso en evidencia la gravedad de la exposición infantil a drogas. El menor ingresó con convulsiones y los exámenes confirmaron la presencia de la sustancia en su organismo. Personal policial constató además envoltorios de la misma droga en el domicilio familiar.

Fernando Torres, toxicólogo y director de la Escuela de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello (UNAB), advierte que las responsabilidades del caso deberán establecerse en la investigación, pero que el episodio permite dimensionar los efectos que la droga puede tener en el organismo de un menor.

Qué provoca la cocaína en el cuerpo de un niño

La cocaína es un potente estimulante del sistema nervioso central que también afecta al corazón y la circulación, explica el académico. Puede provocar agitación, temblores, pupilas dilatadas, sudoración, aumento de la temperatura, taquicardia e hipertensión. En cuadros graves puede causar convulsiones, arritmias, dificultad respiratoria, pérdida de conciencia y muerte. “No debe suponerse que una cantidad aparentemente pequeña sea inocua para un niño”, advierte Torres.

Qué hacer ante una sospecha de exposición

Ante una posible exposición, el especialista señala que se requiere evaluación médica inmediata, incluso si el niño todavía parece estar bien. Si presenta convulsiones, dificultad para respirar o pérdida de conciencia, se debe llamar al SAMU, al 131.

Torres advierte que no se debe provocar el vómito ni administrar remedios caseros o medicamentos por iniciativa propia, y que tampoco corresponde ofrecer líquidos o alimentos a un niño inconsciente. Informar al equipo de salud qué sustancia podría estar involucrada y cuándo ocurrió la exposición facilita una atención oportuna.

Manejo hospitalario y prevención

El manejo hospitalario se orienta a estabilizar la respiración y la circulación sanguínea, vigilar la temperatura y el ritmo cardíaco, y tratar las convulsiones y otras complicaciones, detalla el toxicólogo. La evolución depende de la exposición y del daño producido; los antecedentes públicos disponibles no permiten establecer por qué vía ingresó la cocaína al organismo del niño de Viña del Mar.

Torres subraya que la prevención exige mantener los entornos infantiles libres de drogas y resguardar bajo llave medicamentos y productos tóxicos, en sus envases originales. Frente a un episodio como este, agrega, la respuesta debe incluir atención clínica, evaluación del entorno familiar y medidas que eviten una nueva exposición. “Proteger la identidad y los derechos del niño también debe ser una prioridad”, cierra el académico.

Una exposición que puede poner en riesgo la vida

La intoxicación por cocaína representa un grave peligro para la salud de los niños, ya que su organismo es especialmente vulnerable a los efectos de esta sustancia. La exposición puede afectar rápidamente el sistema nervioso y cardiovascular, provocando agitación, temblores, pupilas dilatadas, sudoración, aumento de la temperatura, taquicardia y presión arterial elevada. Entre las señales de alarma que requieren atención médica urgente se encuentran las convulsiones, dificultad para respirar, pérdida de conciencia, alteraciones del ritmo cardíaco, fiebre o un estado de agitación intensa. En los casos más severos, una intoxicación puede incluso causar la muerte. Por ello, ante cualquier sospecha de exposición, es fundamental solicitar atención médica de inmediato y no esperar a que los síntomas aparezcan o se intensifiquen.

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