Orbán Files aterrizan en Foro de Madrid: Organización presidida por Kast fue disuelta en EEUU
El Foro de Madrid arriba en medio de un clima incómodo. Al caso Cerimedo y las dudas sobre sus vínculos con La Moneda, se suma un antecedente nuevo: la Political Network for Values, presidida tres años por Kast, fue disuelta en EE.UU. por no presentar sus balances financieros durante su gestión.
Aunque el Foro de Madrid aterriza en Santiago con la promesa de inaugurar una nueva era para Iberoamérica, lo hace en un momento particularmente incómodo para la derecha internacional. Mientras José Antonio Kast se prepara para recibir a dirigentes, fundaciones y referentes del conservadurismo global, el caso del argentino Fernando Cerimedo —detenido en Bolivia e investigado en varias causas de corrupción— ha comenzado a extender su sombra en diversos países de la región.
En el caso chileno, ello obedece a la participación de varios personeros del Gobierno con Cerimedo en la antigua “Casa del Rechazo” –Alejandro Irarrázaval, Felipe Costabal e Ignacio Dulger, entre otros–, junto a las declaraciones de Nadia Beller, quien dijo a El Mostrador que “el rey de los trolls” trabajó en la campaña de Kast (quien reconoció conocerlo, aunque asegura que no ha trabajado con él).
Si bien el caso Cerimedo es la coyuntura política más próxima, la cita internacional también revive otro expediente que incomoda a las redes del conservadurismo global: el financiamiento que recibió el partido de ultraderecha español VOX, organizador del Foro Madrid a través de la Fundación Disenso, durante los años de Viktor Orbán en el poder, y los dineros recibidos del gobierno húngaro por parte de Political Network for Values (PNfV) –más de US$1,3 millones– cuando José Antonio Kast presidía el organismo, tal como informó El Mostrador en mayo pasado.
Los aportes realizados a PNfV –como hoy se sabe– están siendo investigados por el nuevo gobierno húngaro, encabezado por Péter Magyar, buscando aclarar la participación del organismo como parte de una red transnacional de organizaciones de ultraderecha, agrupadas en la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC), quienes han sido acusadas de obtener recursos de manera irregular durante la administración de Viktor Orbán.
Sin embargo, hay otro antecedente desconocido hasta ahora, que compromete al mismo ecosistema hoy presente en el Foro Madrid: PNfV fue disuelta en Estados Unidos por la Secretaría de Estado de Massachusetts, organismo encargado de registrar corporaciones y custodiar registros públicos, debido a que no presentó sus balances financieros desde el año 2021, periodo que coincide con la administración de José Antonio Kast.
La cancelación de la organización sin fines de lucro, acaecida en junio de 2025, coincide con la etapa en que Kast presidió el organismo, y genera interrogantes respecto de los aportes que esta recibió de parte del gobierno de Orbán, sembrando un manto de dudas sobre los fondos entregados por la propia PNfV a distintas actividades alrededor del mundo, incluidos diversos programas impartidos en Chile.
Para el director ejecutivo de América Transparente, Juan José Lyon, si efectivamente PNfV operó, movió capitales y recibió fondos de un gobierno extranjero mientras se encontraba disuelta o inhabilitada administrativamente en su país de origen, “estamos ante una zona de profunda opacidad financiera”.
“Los estándares internacionales de probidad exigen que las redes políticas transnacionales tengan sus balances corporativos al día y a la vista del público. Manejar recursos a través de filiales para evadir, presuntamente, el control de la jurisdicción matriz, es una señal de alerta preocupante. Quienes lideran este tipo de organizaciones, especialmente si luego asumen las más altas magistraturas del país, tienen el deber ético de transparentar el origen y destino exacto de esos capitales”, añade.
Los antecedentes recopilados en Estados Unidos, validados por la oficina de información ciudadana del Estado de Massachusetts, se suman a información relevante sobre las filiales de PNfV en España y Hungría.
Ver esta publicación en Instagram
Programas de inmersión y bootcamps
Poco antes de la asunción del presidente José Antonio Kast, un grupo de 35 líderes políticos de 14 países arribó al país para realizar un programa de inmersión del modelo republicano chileno, buscando conocer las claves de un estilo de hacer política, enraizado en “valores fundamentales” y con aspiraciones de “proyectarse más allá de las fronteras regionales”, según reza la propia publicidad del evento.
El encuentro intensivo para capacitar a líderes emergentes globales fue patrocinado por Acción Republicana, Ideas Republicanas, el Partido Republicano y PNfV, la organización ultraconservadora que presidió José Antonio Kast en Estados Unidos durante tres años y que envió en esa misma fecha una comitiva a nuestro país, encabezada por su actual presidente, Stephen Bartulica.
“Nuestros hermanos chilenos compartieron con nosotros su experiencia, sus conocimientos y, sobre todo, su corazón. Nos inspira su pasión por el servicio y su visión de largo plazo”, publicó el Instagram de la organización, agradeciendo la hospitalidad de José Antonio Kast Adriasola, hijo del Presidente Kast.
Para la asunción del nuevo Presidente chileno, PNfV ya era una organización “técnicamente” cancelada en Estados Unidos, pero su relación con el ecosistema republicano chileno venía desde mucho antes, prestando apoyo a iniciativas vinculadas a la formación de líderes cuando el presidente del organismo era José Antonio Kast.
En julio del año 2024, de hecho, la organización con sede en Estados Unidos organizó en Santiago, junto a Acción Republicana, un campamento de formación y entrenamiento intensivo, conocido como bootcamp, para adentrarse en la fórmula del éxito del modelo republicano, a través de talleres, acompañamiento de campañas, networking, visita a instituciones y recorridos guiados.
El bootcamp realizado en nuestro país, en estricto rigor, se desarrolló con Kast al mando de al menos dos organismos convocantes –PNfV y Acción Republicana–, pero el actual mandatario no presentó ese año los balances financieros a las autoridades estadounidenses.
Consultado por esta situación, el diputado Republicano Sthepan Schubert, miembro del consejo asesor de PNfV, aseguró a la Unidad de Investigación de El Mostrador que desconocía que la organización estuviera disuelta, pero que “la red sigue funcionando, sin perjuicio de que se constituya en un país con estos fines”, argumentó.
Lo cierto es que nadie sabe a ciencia cierta quien financió el arribo de la delegación de PNfV, el programa de inmersión del modelo chileno para jóvenes líderes, y el bootcamp realizada en julio del año 2024, pese a que hasta esa fecha la filial húngara de la organización había recibido de Viktor Orbán más de US$ 1,3 millones.
Ante ello no se sabe si parte del dinero húngaro “aterrizó” en Chile. Cabe consignar que la legislación chilena no solo prohíbe las transferencias directas de dinero extranjero a los partidos, sino también el financiamiento indirecto.
Ante ello, Lyon explica que “si una organización internacional asume los costos, la producción o trae expositores para un bootcamp destinado a formar a las juventudes o líderes de un partido local, en la práctica está subsidiando su actividad política”, explica.
“El Servel tiene que fiscalizar con lupa estos patrocinios conjuntos para garantizar que la figura de la coorganización no se utilice como una rendija legal para ingresar recursos internacionales a la política chilena. Todo esto se vuelve aún más grave si se comprueba la premisa de que la entidad extranjera que aportó a estos eventos operaba estando disuelta en su país de origen”, detalla.
Vínculos en Europa
Siempre que se le ha preguntado a las organizaciones que comparten el mismo nombre, pero que están representadas en tres países distintos –Estados Unidos, España y Hungría– responden que se trata de organismos independientes. Pese a esto, los antecedentes obtenidos apuntan a que se trataría de una misma organización ultraconservadora con filiales a uno y otro lado del Atlántico.
Las pruebas llegaron una vez que las respuestas a las solicitudes de información comenzaron a llegar desde los correos de organizaciones húngaras, comprobando que algunos encabezados del correo electrónico mostraban que procedían de la misma cuenta de Google Workspace de PNfV, lo que demostraría que la sucursal en Hungría comparte la misma arquitectura digital que las entidades españolas y estadounidenses.
Al confrontar este hallazgo con la PNfV hHúngara, que además comparte el mismo logotipo con los otros organismos, esta respondió que se trataba de una organización civil independiente y sin registros como organización internacional. En cuanto a la infraestructura digital compartida, señalaron que “existe una relación informal con Political Network for Values, basada en vínculos personales y valores y objetivos compartidos”.
La PNfV en Hungría ni siquiera cuenta con una página web y la dirección del organismo en Budapest ha cambiado varias veces de ubicación, compartiendo el mismo código postal con otra organización ultraconservadora húngara, el Instituto Szent István, un think tank que ha funcionado como una herramienta de validación académica al modelo de democracia iliberal de Orbán.
No solo se repiten las direcciones sino también algunos nombres. Noemí Balczó, la persona encargada por PNfV para firmar un contrato con el Instituto Szen István, no aparece en ningún registro de la organización, pero su nombre figura en los registros públicos de las filtraciones de los correos electrónicos de CitizenGo/Hazte Oir, otras organizaciones de la misma red ultraconservadora.
En Estados Unidos se repite la misma dinámica. Ivonne Mieles, que en su perfil de LinkedIn figura como “responsable de eventos y formación” de la PNfV, también aparece como persona de contacto en actividades de la Fundación Heritage, organismo que participará en el Foro Madrid en Santiago, a través de un discurso de su actual presidente, Kevin Roberts.
Mieles, de hecho, estuvo en Chile en la asunción del Presidente Kast, acompañando a la delegación de PNfV. “Viva Chile”, escribió en su cuenta de X el 13 de marzo de este año. Llama la atención, sin embargo, que en el Foro de Madrid en Santiago, no exista ningún miembro de la organización presidida por Kast entre los invitados al evento.
La Unidad de Investigación de El Mostrador se comunicó con el Gobierno y el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, planteando varias inquietudes respecto al desarrollo de esta investigación, pero hasta el cierre de esta edición no obtuvimos respuesta.
NOTA: Esta investigación es parte de una alianza colaborativa entre El Mostrador, el medio español CTXT y la organización británica Hope not Hate.