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Chileno que trabajó en telescopio espacial:“Un impacto enorme en nuestro entendimiento del universo” CULTURA|CIENCIA Crédito: UC

Chileno que trabajó en telescopio espacial:“Un impacto enorme en nuestro entendimiento del universo”

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El ingeniero Eduardo Bendek forma parte del equipo que desarrolló el telescopio espacial Nancy Grace Roman, el más grande jamás construido, que fue lanzado el domingo.


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El chileno Eduardo Bendek formó parte del equipo que desarrolló el observatorio panorámico más grande jamás construido, que fue lanzado este domingo 30 de agosto desde el Centro Espacial Kennedy, en Estados Unidos.

La misión buscará respuestas sobre la energía oscura, los exoplanetas y la astrofísica infrarroja.

“Estamos llegando a límites de la física fundamental, y desarrollar estos instrumentos nos permite explorar esas fronteras”, comentó a Visión Universitaria UC.

“No te imaginas la emoción de ver ese cohete, con un sonido que te retumba y te vibra todo, y verlo despegar con tu tecnología a bordo. Es impresionante”, cuenta Bendek, ingeniero de la UC que forma parte del equipo que desarrolló el telescopio espacial Nancy Grace Roman, el más grande jamás construido.

Crédito: DW

Proyecto de la década

El proyecto es uno de los más importantes de la NASA durante esta década. Fue bautizado como Nancy Grace Roman en homenaje a la primera astrónoma jefe de la NASA, conocida como la “madre del Hubble”.

Roman es el observatorio panorámico más grande, con más de 12 metros de altura. Su campo de visión es 100 veces mayor que el del Hubble, lo que le permitirá capturar en una sola imagen una superficie del cielo que este último necesitaría observar en cerca de 100 tomas distintas. Además, generará cerca de 500 terabytes de datos al año, una cantidad superior a toda la información que el Hubble ha reunido durante sus 35 años de funcionamiento.

“Nancy Grace Roman va a tener un impacto enorme en nuestro entendimiento del universo y de la física. Estamos llegando a límites de la física fundamental, y desarrollar estos instrumentos nos permite explorar esas fronteras y descubrir cosas que hoy ni siquiera sabemos que existen, pero que mañana podrían tener nuevas aplicaciones”, explica el ingeniero UC.

El destino final del telescopio es el punto de Lagrange L2, zona gravitacionalmente estable entre el Sol y la Tierra, desde donde rastreará el universo en busca de respuestas para la energía oscura, los exoplanetas y la astrofísica infrarroja.

“Roman está diseñado para ampliar nuestro conocimiento del universo, permitiéndonos entender mejor la astrofísica y buscar planetas alrededor de otras estrellas. Si bien este instrumento no permitirá necesariamente determinar si esos planetas son habitables, sí abrirá el camino para que las próximas misiones espaciales puedan responder esa pregunta”, explica.

La misión contempla una duración inicial de cinco años, con la posibilidad de extenderse por otros cinco. El programa tiene un costo total estimado de US$4.300 millones.

Volver al origen

Eduardo trabajó en el coronógrafo del Roman, instrumento diseñado para bloquear el brillo de las estrellas y poder observar exoplanetas y discos de polvo cercanos, que podrá distinguir planetas cientos de millones de veces más débiles que su estrella.

Un modo de operación de este instrumento es el Multi-star Wavefront Control, el cual permite obtener imágenes directas de exoplanetas que orbitan en sistemas con más de una estrella, como Alfa Centauri, el sistema estelar más cercano al Sistema Solar, y buscar en ellos posibles indicios de vida.

Cuando trabajó en la formulación de este proyecto, Bendek recuerda que tuvo que recurrir al libro Análisis de señales, de su profesor de Ingeniería en la UC Pablo Irarrázaval, curso que -asegura- lo hizo cambiar su forma de pensar esta disciplina.

“Multi Star Wavefront Control es un concepto radical y out of the box desde el punto de vista de la ingeniería. La formulación fue difícil: iterábamos el concepto y no lográbamos resolver el problema, y entonces recurrí frecuentemente al libro de Análisis de señales de Pablo Irarrázaval”, cuenta el experto.

“A pesar de contar con muchos otros libros del tema, siempre volvía al libro de Pablo Irarrázaval y eso me ayudaba a visualizar mejor el problema. Si no hubiera tomado ese curso, formular Multi Star hubiera sido más difícil. Fue un curso que me cambió la perspectiva de la ingeniería”, comenta.

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