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Joyas dentales: cómo usarlas sin dañar los dientes y qué riesgos evitar Salud Crédito: Cedida

Joyas dentales: cómo usarlas sin dañar los dientes y qué riesgos evitar

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Las joyas dentales se han convertido en una tendencia estética, pero una instalación incorrecta puede favorecer caries, inflamación de encías y daño del esmalte. Especialistas explican dónde colocarlas, quiénes deberían evitarlas y las señales de alerta.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
Las joyas dentales son un accesorio estético que se adhiere al esmalte sin necesidad de perforar el diente, pero su seguridad depende de la técnica y los materiales utilizados. Especialistas recomiendan realizar el procedimiento con un odontólogo y evitarlo ante caries, enfermedad periodontal, esmalte debilitado o ciertas condiciones de ortodoncia. Dolor, sensibilidad, sangrado, inflamación, mal olor o cambios de color son señales que requieren evaluación profesional.
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Las joyas dentales se han vuelto una tendencia habitual en redes sociales, donde cada vez más personas incrustan pequeños cristales sobre sus dientes. Sin embargo, el resultado seguro o riesgoso de este accesorio depende en gran medida de dónde y cómo se coloca esta joya sin dañar el diente.

Contrario a lo que muchos imaginas, colocar una joya dental no implica perforar ni desgastar el diente. Según explica la Phebe Valenzuela, académica de la Facultad de Odontología UNAB, se trata de un procedimiento mínimamente invasivo en el que la pieza se adhiere al esmalte mediante sistemas adhesivos y resinas odontológicas, similares a las que se usan en restauraciones estéticas.

“Cuando se emplean materiales certificados para su uso dental y la técnica es correcta, el resultado es seguro y preserva la estructura del diente”, sostiene la odontóloga.

El problema está en dónde te realizas el procedimiento

Sin embargo, el riesgo aparece cuando el procedimiento se realiza fuera de una consulta odontológica, en salones de belleza o joyerías sin formación clínica. Valenzuela advierte que en estos lugares aumenta la probabilidad de usar materiales no biocompatibles y técnicas inadecuadas que pueden dañar el esmalte y las encías.

“A esto se suma la ausencia de protocolos de control de infecciones y de una evaluación previa, lo que podría abrir la puerta a caries, inflamación gingival, desprendimiento de la joya e incluso su ingesta accidental”, advierte la académica, “remociones hechas con instrumentos o técnicas incorrectas pueden desgastar el esmalte o dejar superficies propesnas a acumular placa bacteriana”.

No todas las bocas son candidatas

El procedimiento no es apto para cualquier persona. Valenzuela señala que no se recomienda en pacientes con caries activas, enfermedad periodontal, mala higiene oral, esmalte debilitado, alteración del tejido dentario o bruxismo severo, y que también puede estar contraindicado en quienes usan ortodoncia o frenillos fijos.

Por eso, antes de instalar cualquier joya, el odontólogo debe evaluar la salud bucal del paciente para determinar si el procedimiento es seguro.

La higiene es clave después de instalarla

Una vez colocada la joya puede favorecer la acumulación de placa si la higiene no es cuidadosa. La recomendación de Valenzuela es “cepillado minucioso, uso diario de seda dental y controles periódicos con el odontólogo. Con estos hábitos se reducen las probabilidades de caries, inflamación de las encías y mal aliento alrededor de la pieza”.

La especialista recomienda:

  • Cepillarse cuidadosamente los dientes.
  • Utilizar seda dental todos los días.
  • Prestar especial atención a la zona que rodea la joya.
  • Mantener controles periódicos con el odontólogo.
  • Evitar manipular o intentar retirar la pieza por cuenta propia.

¿Qué señales deberían generar alerta?

Para quienes ya se instalaron una joya dental fuera de una consulta odontológica, hay ciertas señales que la académica UNAB llama a estar atentos:

  • Dolor.
  • Sensibilidad persistente.
  • Inflamación de las encías.
  • Sangrado.
  • Movilidad o desprendimiento de la joya.
  • Mal olor.
  • Cambios en el color del diente.

Incluso sin síntomas, la recomendación de la especialista es acudir a una evaluación odontológica para revisar el estado del esmalte, calidad de la adhesión y la salud de los tejidos.

Un accesorio estético que requiere cuidado

Las joyas dentales pueden instalarse sin perforar ni desgastar el diente cuando se utilizan materiales apropiados y se aplica una técnica odontológica adecuada. Sin embargo, que el procedimiento sea poco invasivo no significa que pueda realizarse en cualquier lugar ni sin una evaluación previa.

El principal consejo de los especialistas es acudir a un profesional de la odontología tanto para determinar si la persona es candidata como para realizar la instalación y eventual remoción de la pieza. De esta manera, una tendencia estética puede mantenerse dentro de parámetros de seguridad y sin comprometer la salud bucal.

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