Salud
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Método FAST: cómo identificar los síntomas de un ACV y actuar a tiempo
La presencia repentina de solo un síntoma eleva a un 72% la probabilidad de estar sufriendo un ataque cerebrovascular, cifra que escala al 85% si se manifiestan dos o más signos de alerta.
Cada 29 de octubre se conmemora el Día Mundial de Prevención del Ataque Cerebrovascular (ACV), patología que, según la World Stroke Organization (WSO), afectará a 1 de cada 4 personas a lo largo de su vida. En Chile, el escenario confirma esta realidad: con más de 40.000 personas afectadas al año y una muerte registrada cada hora a causa de esta condición, el ACV se posiciona como una de las principales urgencias de salud en el país.
Esta emergencia médica se desencadena cuando el flujo sanguíneo hacia una arteria cerebral se interrumpe de forma súbita por la presencia de un coágulo, deteniendo por completo el aporte de oxígeno y nutrientes necesarios para el tejido nervioso. A nivel celular, la respuesta es inmediata y crítica: por cada minuto que transcurre sin irrigación sanguínea, se pierden aproximadamente 1,9 millones de neuronas.
Por ello, el reloj empieza a correr desde el minuto cero. En esta carrera contra el tiempo, la primera hora es crucial para resguardar el área en riesgo, existiendo un límite estricto de 4,5 horas —la ventana terapéutica— para administrar el tratamiento trombolítico intravenoso que disuelve la obstrucción y restablece la circulación antes de que las lesiones sean irreversibles.
“Cada minuto transcurrido es determinante para evitar secuelas graves, lo que representa un desafío mayor en regiones por la falta de neurólogos de turno. Para superar esta barrera, la telemedicina se ha transformado en un aliado clave: a través de pantallas, los médicos de urgencia locales evalúan el caso en tiempo real con el especialista en Santiago. Este modelo, activo desde mediados de diciembre pasado, ya nos ha permitido atender a 82 pacientes de regiones”, destaca el médico Cristián Rodríguez Castillo, jefe del Departamento de Enfermedades del Sistema Nervioso.
Identificación clínica mediante la regla “FAST”
La velocidad para acceder a la atención médica depende por completo de un reconocimiento temprano de los síntomas en el hogar o la vía pública. Para facilitar esta evaluación sin perder segundos valiosos, el especialista recomienda utilizar la mnemotecnia “FAST”, cuya adaptación a “rápido” en español es:
- R (Rostro): Un lado de la cara se ve caído o asimétrico al sonreír.
- A (Arm / Brazo): Debilidad o pérdida de fuerza súbita para levantar un brazo o una pierna.
- P (Palabra): Dificultad para articular palabras, hablar con claridad o comprender.
- I (Inmediato): Acudir sin demora al centro de urgencia más cercano.
- D (Dolor): Dolor de cabeza repentino, de máxima intensidad y distinto al habitual.
- O (Ojos): Pérdida súbita de la visión en uno o ambos ojos.
“Lo más importante es que estos síntomas aparecen de forma brusca. Una persona que estaba realizando normalmente sus actividades puede presentarlos de un momento a otro. Basta con uno de estos signos para que exista un 72% de probabilidad de estar sufriendo un ACV, cifra que sube al 85% cuando se presentan varios. Por eso, no hay que esperar a que desaparezcan ni atribuirlos al cansancio o al estrés, sino acudir de inmediato a la urgencia más cercana”, asegura Rodríguez.
Control de factores de riesgo para la prevención
El control riguroso de la hipertensión arterial se mantiene como la medida preventiva de mayor impacto, acompañada por la supervisión adecuada de la diabetes y del perfil de colesterol para evitar el deterioro de la pared arterial. Asimismo, la adopción de hábitos de vida saludables —como erradicar el tabaquismo, combatir la obesidad y mantener una actividad física regular— permite proteger la estructura vascular, reduciendo drásticamente el riesgo de sufrir tanto un accidente cerebrovascular como un infarto cardiaco.
“Si bien el 90% de los eventos ocurre en personas mayores de 55 años, este ataque puede impactar a cualquier edad. Lo positivo es que cerca del 80% de los casos se puede prevenir mediante el manejo oportuno de las condiciones de salud de base”, concluye el especialista.