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¿Te da miedo viajar en avión? Experta explica por qué ocurre y cómo enfrentar la ansiedad
El despegue, las turbulencias y la sensación de perder el control pueden provocar ansiedad en algunas personas. Una psicóloga explica por qué aparece el miedo a volar, cuándo puede convertirse en un problema y qué estrategias ayudan a enfrentarlo.
Lo que para muchas personas representa el inicio de unas vacaciones o un viaje de trabajo, para otras puede convertirse en una fuente de estrés y ansiedad. El despegue, las turbulencias o la sensación de no tener el control suelen estar entre las situaciones que más temor generan durante un vuelo. Sin embargo, comprender qué ocurre y aprender algunas estrategias para manejar estas emociones puede hacer una gran diferencia al momento de viajar.
Así lo señala Lilys Rivera, psicóloga clínica del Centro de Atención Psicológica (CAPSI) de la Universidad Andrés Bello, sede Concepción, quien explica que el miedo a volar puede manifestarse mediante pensamientos anticipatorios, tensión física, inquietud y una sensación persistente de vulnerabilidad. Aunque el temor puede sentirse muy real, las cifras muestran que el transporte aéreo es uno de los medios más seguros para desplazarse. Según datos de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), entre 2018 y 2022 no se registraron accidentes en el transporte aéreo comercial con aeronaves de más de 5.700 kilos, equivalente a cero accidentes por millón de despegues. Además, este segmento acumula más de tres décadas sin accidentes fatales.
“Sin embargo, saber que algo es seguro no siempre basta para sentirse así. Desde la perspectiva del psicoanálisis, el miedo a volar, o aerofobia, rara vez se explica por el avión en sí mismo, sino que este se entiende como un objeto en el cual el psiquismo proyecta conflictos inconscientes profundamente arraigados”, sostiene la especialista.
¿Por qué surge el miedo a volar?
Rivera explica que viajar en avión puede movilizar distintas angustias, especialmente aquellas relacionadas con la pérdida de control, la dependencia de otras personas o la separación de situaciones conocidas y familiares.“El significado puede ser particular para cada persona. Por eso suelen aparecer ideas como ‘el avión se caerá’, ‘no podré salir’ o ‘voy a perder el control’. Lo importante no es solo comprender estos pensamientos, sino también reconocer los sentimientos que los acompañan, como la vulnerabilidad o el desamparo”, comenta.
La académica UNAB agrega que detrás del miedo a volar existen factores distintos en cada individuo, por lo que resulta fundamental comprender la historia personal de quien experimenta esta situación.
¿Ansiedad normal o un problema que requiere ayuda?
La psicóloga señala que sentir nervios, tensión o un grado moderado de ansiedad antes de un vuelo es una respuesta completamente normal. Sin embargo, la situación cambia cuando el temor comienza a afectar significativamente la vida cotidiana. “Desde la psicología, una respuesta emocional se considera patológica solo cuando es irracional, desproporcionada y, sobre todo, desadaptativa”, explica.
Esto puede ocurrir cuando una persona evita oportunidades importantes debido a su miedo, como rechazar un trabajo, cancelar vacaciones o dejar de visitar familiares porque no logra abordar un avión.
Además, cuando aparece la ansiedad, el organismo activa mecanismos fisiológicos de alerta. “Se pone en marcha principalmente la rama simpática del sistema nervioso autónomo. Esta respuesta puede acelerar el ritmo cardíaco y la respiración, aumentar la sudoración y generar tensión muscular”, indica Rivera.
Qué hacer antes y durante el vuelo
Para quienes experimentan ansiedad al viajar, la psicóloga recomienda comenzar por reconocer el miedo y expresarlo abiertamente. “Compartirlo con alguien de confianza y practicar una respiración suave permite llegar con más recursos al vuelo, sin exigirse eliminar completamente la ansiedad”, detalla.
También aconseja mantener una respiración cómoda y natural, evitando forzar inhalaciones profundas. A ello se pueden sumar acciones simples como relajar hombros y mandíbula, sentir el apoyo de los pies en el suelo, observar detalles del entorno, escuchar música o leer durante el trayecto.
Según Rivera, estas estrategias tienen como objetivo ayudar a la mente a volver al presente cuando comienza a anticipar escenarios temidos. Del mismo modo, organizar con anticipación documentos, horarios y traslados puede disminuir tensiones adicionales asociadas al viaje. “Prepararse ofrece un sostén, aunque no permite controlar cada aspecto del viaje. Si el miedo persiste y afecta la calidad de vida de la persona, sería recomendable abordarlo en un proceso terapéutico”, añade.
Los errores que pueden aumentar la ansiedad
Entre los principales mitos relacionados con el miedo a volar está creer que se trata de una señal de debilidad, que basta con conocer las estadísticas de seguridad para superarlo o que sentir miedo significa que algo malo ocurrirá. “Confundir una sensación interna con una predicción de peligro puede alimentar la angustia”, advierte la especialista.
Asimismo, identifica algunos errores frecuentes en quienes intentan enfrentar solos esta situación, como exigirse no sentir miedo, negar lo que ocurre, sentir vergüenza por sus emociones, evitar sistemáticamente los vuelos o buscar garantías absolutas de seguridad. “También es habitual recurrir al alcohol o a la automedicación para aliviar el malestar, aunque estas conductas pueden terminar aumentando el problema. Resulta más útil reconocer el miedo y desarrollar herramientas para afrontarlo”, afirma.
Finalmente, la académica UNAB recomienda que, si una persona siente que está por experimentar una crisis de ansiedad durante el vuelo, informe a la tripulación, permanezca sentada con el cinturón de seguridad abrochado y concentre su atención en una respiración suave y en elementos concretos del entorno. “El objetivo es volver al presente y reducir la intensidad de los pensamientos anticipatorios. Recordar que la ansiedad es pasajera y que se cuenta con apoyo puede ayudar a recuperar la sensación de calma”, concluye.