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Infusiones de boldo ayudan a recuperar movilidad de joven afectado por distrofia

por 24 agosto, 2018

Infusiones de boldo ayudan a recuperar movilidad de joven afectado por distrofia
Prevencionista de riesgos de 28 años, que llegó a tener un 70% de movilidad reducida, hoy practica ciclismo y desarrolla una vida normal gracias al boldo. Experto investiga las propiedades benéficas de esta planta, asegurando que su empleo en pacientes es seguro y eficaz. Sustancia actúa como un potente antiinflamatorio, inhibiendo estructuras celulares llamadas hemicanales.
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El año 2010, Víctor Abusleme practicaba ciclismo en descenso y voleibol. Su rendimiento era normal hasta que un día, entrenando este último deporte en su universidad, trató de saltar, pero sus piernas no reaccionaron y cayó al suelo. Con el paso de los días comenzó a perder fuerza y movilidad, hasta que meses más tarde, fue diagnosticado con disferlinopatía, un tipo de distrofia muscular altamente invalidante.

Hace cuatro años llegó a tener un 70% de movilidad reducida que afectaron su calidad de vida. “Moverme o girarme de la cama era una odisea. No podía recoger algo del suelo. Me costaba mucho desplazarme, y subir  escaleras o a la locomoción colectiva, era una verdadera lucha. Incluso tenía un compañero que me llevaba la mochila”, recuerda el joven de 28 años, oriundo de Quilpué y quien actualmente, trabaja como prevencionista de riesgos.

Un médico le advirtió que debía acostumbrase a la idea de usar una silla de ruedas, pero eso no fue necesario, porque tras enterarse de los beneficios medicinales del boldo, investigado en Chile por el Dr. Juan Carlos Sáez -subdirector del  Instituto Milenio, Centro Interdisciplinario de Neurociencia de la Universidad de Valparaíso-, su vida comenzó a cambiar. El año el 2015 y apoyado también por un trabajo de kinesioterapia, empezó tomar por iniciativa infusiones diarias de esta planta endémica, lo que se tradujo en una importante recuperación que hoy lo mantienen trabajando e incluso realizando su antigua y gran pasión: el ciclismo.

“El boldo salvó a Víctor”

Dos a tres litros diarios fue la dosis que empleó el joven alrededor de cuatro años. “Víctor tenía movilidad reducida producto de su enfermedad, lo que incluso se mostraba en su carnet de discapacidad que indicaba un 70%, pero el boldo lo salvó. Hoy ya ni siquiera debe consumirlo y podemos decir que es una persona que presenta un estado de salud normal”, comenta el Dr. Sáez. Las declaraciones del experto se realizaron durante la reciente reunión organizada  por la Fundación ADN Chile.

En la oportunidad, el científico conversó con familiares y pacientes afectados por distrofias, dando a conocer los beneficios de esta sustancia. “Víctor me llamó cuando ya se había recuperado y me mostró, junto a su padre, sus documentos que avalan el diagnóstico”, explica Sáez.

El subdirector del CINV lleva más de dos décadas estudiado moléculas que puedan detener la inflamación de ésta y otras patologías, proceso que asegura, es el foco causal de daño severo en el organismo. En ese contexto y según ha podido explorar, el hallazgo de la  boldina, principal principio activo presente en el boldo, actúa como inhibidor de los hemicanales presentes en los músculos distróficos  y no genera efectos secundarios no deseados.  El secreto de esta sustancia, tendría directa relación con sus propiedades antiinflamatorias sobre la célula, gracias a la inhibición de unas estructuras celulares llamadas hemicanales, cuyo verdadero rol también fue descubierto por el investigador y su grupo de trabajo, en el año 2010.

“Los hemicanales son una suerte de pequeños túneles que actúan como canal de comunicación entre el  interior y exterior de las células, pero que al abrirse por un tiempo prolongado o bien, al presentarse de forma numerosa en el organismo, serían nocivos para las células de pacientes afectados por una condición patológica, generando inflamación”, comenta el neurocientífico. Dicha apertura prolongada, explica el Dr. Sáez, dejaría salir algunos elementos importantes para la célula, como ATP o glucosa, o bien, promovería la entrada de elementos tóxicos, como es el exceso del ion calcio.

Por otro lado, el científico explica que el uso crónico de antiinflamatorios –actualmente disponibles en el mercado- y de corticoides, no son benéficos para la salud, ya que afectan otros órganos y además no bloquean a los hemicanales.

En el caso de Víctor, las propiedades antiinflamatorias del boldo habrían ayudado a su recuperación. Esto, considerando que la disfernilopatía –adquirida de forma hereditaria- afecta la movilidad, debido a la incapacidad del músculo esquelético para producir una proteína llamada disferlina, que se cree participa en la reparación las células musculares dañadas durante el ejercicio. Los primeros síntomas aparecen entre la primera y tercera década de vida, iniciándose como dificultad para caminar o subir las escaleras, problema que luego se extiende hasta los muslos, cintura pélvica y brazos.

“El caso de Víctor es el primero conocido, en el que ha visto una recuperación total.  Sin embrago, hay ocho pacientes con distrofias musculares más severas, cuyos médicos tratantes les indicaron seguir el mismo tratamiento que se impuso Víctor, quienes luego de 6 a 12 meses de tratamiento, han mostrado estabilización o recuperación importante de la fuerza y movilidad muscular”, comenta Sáez.

Avances en distrofia de Duchenne

Gracias a un trabajo intenso y colaborativo, el científico del CINV obtener boldina purificada y probarla en modelos animales de enfermedades humanas. Fue así como llegaron a indagar en la Distrofia Muscular de Duchenne, patología genética grave, que afecta a uno de cada 3.500 varones en el mundo, generando debilitamiento progresivo de la función muscular. La enfermedad es ocasionada por una deficiencia de la proteína distrofina y a pesar de los esfuerzos, actualmente, los tratamientos basados en el uso de corticoides no logran prolongar la vida de los pacientes, sino más bien, retardar solo transitoriamente el proceso de daño muscular. Según explica Sáez, estos fármacos también producen varios efectos co-laterales indeseados.

Alterado por este escenario, el especialista investigó los efectos de esta molécula en animales de experimentación con esta enfermedad, cuyos resultados fueron tan exitosos que comenzaron a ser divulgados entre la comunidad de pacientes. “Los síntomas están dado no por la mutación, sino por la inflamación que gatilla esta falla en la distrofina. Y es el estado inflamatorio muscular y no el mediado por el sistema inmune innato el que destruye al músculo y genera daños, dolores y disfunción muscular”, explica el Doctor en Neurociencia.

De esta manera, algunos pacientes de España y recientemente de nuestro país, comenzaron a ingerir la sustancia, mediante infusiones, cápsulas o comprimidos que se venden en el mercado extranjero. “Considerando que el extracto de boldo es un nutricéutico, que contiene compuestos naturales que no requieren la aprobación de la FDA para su utilización, estas personas comenzaron a probar la terapia. Y yo recomiendo que lo hagan, en cuanto sepan del diagnóstico, ya que las dosis que se han estado utilizando, no producen efectos secundarios indeseados que podrían empeorar el estado de la salud, tal como ya lo comprobó Víctor y otros pacientes tratados por más de un año”, señala el investigador.

Respecto a las dosis, Sáez explica que para un niño de cuatro años, sólo basta el consumo de media  pastilla de extracto cada ocho horas. Y para mayores de 12 años, la recomendación sería de una píldora completa cada ocho horas. “Todo esto está muy lejos de una dosis toxica. Alguien podría consumir cien veces esa cantidad y no le pasará nada, así que debemos estar tranquilos”, comenta el investigador. Además, el tratamiento no es de por vida y aunque claramente no revierte la mutación, si evita el daño muscular y favorece la reparación y crecimiento de los músculos.

La súper molécula

En ese mismo contexto y a raíz del estudio sobre esta planta chilena, es que el Dr. Sáez logró identificar y producir una molécula llamada D4, la cual “es 10 mil veces más potente y selectiva que la boldina”. Según explica el especialista, la sustancia –que bloquea los hemicanales- también ayudaría a prevenir el desarrollo y progresión de enfermedades crónicas como diabetes, distrofias musculares, epilepsia, Alzheimer, y el shock séptico, todas correspondientes a un estado patológico asociado a una gran respuesta inflamatoria como factor común.

Los estudios fueron  realizados en modelos animales, y el doctor estima que esta invención podría generar gran impacto en el campo de la medicina. Actualmente, la terapia se encuentra en fase de registro de patentes y divulgación para el reconocimiento de la comunidad científica y las autoridades de salud a nivel internacional. (Por: Carolina Todorovic. Agencia Inés Llambías Comunicaciones).

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