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Programa de la oposición busca ‘profundización democrática’ y contempla enseñanza pública y gratuita

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La consagración de derechos sociales, como educación pública gratuita y de calidad en todos los niveles, junto con la construcción de un nuevo Estado para un nuevo modelo de desarrollo económico social, que incluye la creación de una empresa nacional de energía, son parte de los cinco ejes que conforman la propuesta base del programa de un eventual gobierno de la oposición.

El documento «Compromisos para el Chile que queremos», al cual tuvo acceso Agencia UPI, es el resultado del trabajo de la comisión programa de la llamada convergencia opositora, instancia compuesta por los cuatro partidos de la Concertación, el Partido Comunista y la Izquierda Ciudadana.

«Un nuevo ciclo se inicia en Chile en el que los esfuerzos deben estar en la construcción de una convivencia plenamente democrática para una sociedad más igualitaria. El país ha conseguido logros y progresos de gran significación y, a la vez, hay tantas cosas que resta enfrentar y resolver. Así lo demuestra la creciente movilización y demanda ciudadana, a lo largo y ancho del país, que exige respuestas y mayor participación en las decisiones que afectan a nuestra convivencia. Son profundos los cambios que debemos realizar para que podamos, todos y todas, vivir mejor», se advierte en la minuta.

El documento de 13 páginas es la base para «convocar a fuerzas políticas y sociales para la elaboración de programa de un gobierno de profundización democrática».

El eje 1 «Cambios constitucionales y políticos para profundizar la democracia» plantea una nueva constitución; nuevo Estado como activo promotor del desarrollo económico; sistema electoral proporcional; derecho a voto de los chilenos en el extranjero; gobiernos regionales electos por votación universal y reconocimiento constitucional de los pueblos originarios.

«Chile necesita una nueva constitución y un nuevo marco político y constitucional que supere el origen ilegitimo de la actual constitución, dotando a las instituciones del país de una nueva normativa que recree y fortalezca el vinculo democrático entre los/as ciudadanos/as, el Estado y sus instituciones, especialmente recaracterizando constitucionalmente un Estado alternativo a la subsidiaridad», se recalca.

En el eje 2 «Derechos sociales y una efectiva reforma tributaria» se propone educación pública en todos los niveles de forma gratuita y de calidad; salud pública universal con acceso oportuno y de calidad garantizada en todos los niveles; profunda revisión del sistema de pensiones (AFP) visualizando un sistema de capitalización solidario y mixto; política de vivienda social con estándares de habitabilidad garantizados, poniendo énfasis en el incremento de los controles y la fiscalización del uso del suelo y de las empresas inmobiliarias; y reforma tributaria real y efectiva.

«Es prioritario asegurar la existencia y fortalecimiento de una educación pública, en todos los niveles, gratuita y de calidad que no discrimine según el orden social de los estudiantes, en concordancia con los documentos de educación aprobados por el conjunto de la oposición», se destaca.

Para el eje 3 «Reformas laborales para un Chile más justo e igualitario» se destaca un nuevo código laboral; fortalecimiento de las organizaciones y la sindicalización de los trabajadores; fortalecer la negociación colectiva y el derecho a huelga; e igualdad de remuneración de mujeres y hombres.

«El principal origen de la desigualdad social se encuentra en los bajos salarios y el empleo precario, consecuencia directa de los débiles recursos y herramientas con que cuentan los trabajadores y las organizaciones sindicales para incrementar la participación de los primeros en la distribución de la riqueza nacional», se advierte.

El eje 4 «Construir un nuevo Estado para un nuevo modelo de desarrollo económico social» contempla definir un nuevo modelo de desarrollo orientado a la industrialización y productividad con valor agregado; y un Estado con capacidad de emprendimiento productivo, de producción de servicios y la creación de una empresa nacional de energía.

«Se considera una nueva definición del rol del Estado en la economía y en la redistribución de los ingresos nacionales, fortaleciendo las empresas estatales y mixtas y caracterizando al Estado solidario y responsable como alternativa a la subsidiaridad», se enfatiza junto con agregar «el ejercicio pleno de la soberanía económica sobre sus recursos renovables y no renovables, tales como recursos mineros, pesqueros, hídricos, forestales y energéticos».

Finalmente, el eje 5 «Políticas para el desarrollo regional, la equidad territorial, la sustentabilidad y la protección ambiental» establece una nueva estrategia de desarrollo para el país que considere un nuevo desarrollo de todas las regiones y comunas; cautelar que todos los territorios de Chile puedan desarrollarse en el máximo de su potencialidad y que ninguno se vea marginalizado; traspaso de competencias desde el nivel central al nivel regional en materias de fomento productivo para el desarrollo territorial y propiciando una producción y explotación sustentable de los recursos naturales y del medio ambiente.

«Es necesario que la nueva estrategia de desarrollo para el país sea depositaria de las expectativas ciudadanas, de desarrollo colectivo e individual para todas las regiones y comunas del país, respeto por el medio ambiente y el fortalecimiento de la identidad local», se expresa.

CRITERIOS Y CRONOGRAMA PARA CONSTRUIR LOS ACUERDOS PROGRAMÁTICOS

Para la construcción de los acuerdos programáticos, la comisión propone algunos criterios, como buscar la mayor representatividad de la diversidad social y política en el país y que en el proceso de dialogo tengan cabida todos los asuntos de importancia e interés para el movimiento social, las organizaciones de la sociedad civil y los partidos políticos.

«Proponemos un diálogo sin exclusiones, abierto a la diversidad de organizaciones de carácter político y social del país. La riqueza de la comunidad organizada cruza todas las esferas de la sociedad civil», enfatizan.

Los hitos del proceso contemplan para marzo y abril próximo el desarrollo del diálogo con actores sociales y diversos centros de estudio para precisar y relevar las demandas y propuestas del movimiento social.

Durante marzo, los representantes de los partidos y centros de estudio elaboraran un estudio comparado de las propuestas para establecer coincidencias y diferencias.

Para la primera quincena de abril, se produciría la redacción final de la «Carta de ejes programáticos» que recoge los objetivos generales, lineamientos principales de acción y medidas prioritarias para un eventual futuro gobierno.

Hacia fines de abril, se contempla que los precandidatos presidenciales para las primarias del 30 de junio firmen la «Carta de ejes programáticos».

Desde mayo a junio, los equipos de profesionales de los diferentes partidos se abocarán a la especificación técnica de la «Carta de ejes programáticos».

Para julio, el candidato presidencial electo en las primarias recibe el documento final y se firma por el conjunto de los candidatos al Congreso.

upi/so/

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