Publicidad
La doble vara del Gobierno: Coquimbo esperó 6 días por estado de catástrofe y Las Condes, 5 horas PAÍS Agencia Uno

La doble vara del Gobierno: Coquimbo esperó 6 días por estado de catástrofe y Las Condes, 5 horas

Publicidad

El contraste entre ambas emergencias abrió cuestionamientos al Gobierno: el temporal de Coquimbo dejó ocho fallecidos y miles de damnificados, mientras que en Las Condes se registraron seis heridos. Máximo Pavez negó un trato preferencial y atribuyó las diferencias a la geografía y la conectividad.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
El Gobierno anunció zona de catástrofe para Las Condes unas cinco horas después del aluvión, mientras que en julio tardó seis días desde el inicio del temporal en decretar estado de excepción de catástrofe para Coquimbo y Huasco. La comparación, aunque involucra medidas jurídicas distintas, abrió cuestionamientos por la disparidad de tiempos y daños. Máximo Pavez defendió la respuesta: “No es que estamos reaccionando de una manera distinta por Las Condes que por otras regiones”.
Desarrollado por El Mostrador

El Mostrador Fuente Preferida

Cinco horas frente a seis días. Esa es la diferencia en los tiempos de reacción del Gobierno de José Antonio Kast ante dos emergencias naturales que afectaron al país durante los últimos tres meses: el devastador temporal de julio en la Región de Coquimbo y el aluvión que este jueves golpeó a San Carlos de Apoquindo, en la comuna de Las Condes.

En julio, el sistema frontal dejó, según los antecedentes del balance entregado, ocho víctimas fatales, 3.400 personas damnificadas y 24 mil viviendas dañadas, de las cuales un centenar resultaron completamente destruidas. A ello se sumaron puentes y carreteras afectados, interrupciones de conectividad y localidades aisladas.

Pese a la magnitud del desastre, el Ejecutivo decretó el estado de excepción constitucional de catástrofe para la Región de Coquimbo y la provincia del Huasco recién el 20 de julio, seis días después del inicio del sistema frontal, registrado el 14 de ese mes.

En Las Condes, en cambio, la decisión presidencial se conoció alrededor de las 20:27 horas del jueves, aproximadamente cinco horas después del inicio de la emergencia. El aluvión dejó seis personas lesionadas, entre ellas un menor de edad, además de viviendas inundadas, vehículos arrastrados y calles cubiertas de barro y sedimentos.

La comparación expone una diferencia considerable entre los tiempos de las decisiones gubernamentales y la magnitud de los daños reportados en cada emergencia. Sin embargo, existe una distinción jurídica relevante: en Coquimbo se decretó un estado de excepción constitucional de catástrofe, mientras que en Las Condes se anunció la declaración de zona afectada por catástrofe, instrumentos que contemplan atribuciones diferentes.

Además, el Gobierno había declarado una emergencia preventiva para Coquimbo y otras regiones desde el 13 de julio, antes de que comenzaran las precipitaciones más intensas. Por ello, los seis días corresponden específicamente al plazo transcurrido hasta la declaración del estado de excepción constitucional y no a una ausencia total de medidas anteriores.

De todas formas, la disparidad entre ambas decisiones instaló cuestionamientos sobre los criterios de respuesta del Ejecutivo, particularmente por la rapidez con que se dispusieron medidas extraordinarias para una comuna del sector oriente de Santiago.

La defensa del Gobierno

Frente a esas críticas, el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, salió este viernes a defender la actuación del Gobierno y rechazó que exista un trato preferencial hacia Las Condes respecto de las emergencias ocurridas en regiones.

En conversación con Tele13 Radio, la autoridad aseguró que los criterios de respuesta son los mismos en todo el país y que las diferencias en los tiempos de despliegue responden principalmente a factores geográficos, de conectividad y de capacidad institucional.

“Para el gobierno todas las regiones son igual de importantes. Por razones geográficas, hay respuestas que son más rápidas que otras”, afirmó.

Pavez explicó que la declaración de zona de catástrofe permite activar mecanismos especiales para enfrentar las consecuencias de una emergencia y disponer de recursos para las primeras labores de recuperación.

Según detalló, la medida “permite activar ciertos mecanismos de contratación de servicios, liberar ciertos recursos para poder hacer frente a la respuesta temprana”.

“Al poco tiempo de suceder esta remoción en masa con carácter aluvional está toda la maquinaria disponible”, agregó.

El subsecretario defendió también la capacidad de reacción de los organismos públicos y sostuvo que los equipos comenzaron a movilizarse inmediatamente después de ocurrido el fenómeno. “Yo destaco de todo el sistema que apenas se producen todos estos eventos, la respuesta es inmediata”, señaló.

Al abordar directamente las diferencias entre las emergencias de Santiago y regiones, Pavez reconoció que las condiciones territoriales pueden influir en la velocidad de las operaciones, así como en la percepción que tiene la ciudadanía sobre la respuesta del Estado.

“Cuando hay situaciones de conectividad, como en Alto El Carmen, donde hay población que queda aislada y no llega ni la TV, obviamente que la percepción de la respuesta es diferente y por supuesto no es lo mismo hacer frente a una emergencia con municipios que tienen más capacidades”, sostuvo.

De esta manera, el subsecretario admitió que las capacidades municipales y las dificultades de acceso pueden incidir en el despliegue, aunque insistió en que ello no significa que el Ejecutivo establezca prioridades diferentes según la ubicación de las comunas afectadas.

Pavez también mencionó otras emergencias regionales para reforzar su planteamiento. “Cuando estuvimos en Antofagasta o Tocopilla y nosotros tenemos que hacer frente a una respuesta, cuando las distancias y la conectividad lo permiten, esa respuesta se genera bien en todas partes”, afirmó.

En esa misma línea, apuntó a la cobertura de los medios de comunicación como otro factor que puede influir en la percepción sobre las actuaciones gubernamentales. “Cuando pasa en Lota la respuesta es la misma, solo que muchas veces la TV no está ahí. No es que estamos reaccionando de una manera distinta por Las Condes que por otras regiones”, enfatizó.

El subsecretario agregó que las autoridades también están pendientes de las consecuencias del sistema frontal en Talagante, donde se realizaron evacuaciones y se habilitaron albergues para las familias afectadas.

“El delegado presidencial de la RM, Germán Codina, estuvo en el campamento Ribera del Río el martes para advertir que este evento podía generar crecida del río. En esta emergencia se ha hablado poco de lo que ha pasado en Talagante, donde hay personas albergadas”, afirmó.

Asimismo, aseguró que el Ejecutivo mantiene labores de preparación frente a otras amenazas naturales en distintas zonas del país. “Estamos preocupados por lo que pasó en Talagante, Lota, de lo que podría llegar a pasar en otros lugares. Ya estamos preocupados del invierno altiplánico en el norte y los incendios forestales en el sur”, indicó.

Respecto de las condiciones que provocaron el aluvión en San Carlos de Apoquindo, Pavez reconoció que Quebrada Honda figuraba entre los puntos críticos previamente identificados por los organismos de emergencia.

Según explicó, Senapred había identificado más de 12 mil puntos críticos a nivel nacional durante su Campaña Invierno, de los cuales más de 2 mil se encontraban en la Región Metropolitana y cerca de 400 estaban catalogados como de riesgo alto.

Uno de ellos era precisamente Quebrada Honda, sector donde se produjo la crecida que arrastró agua, barro y sedimentos hacia zonas residenciales de Las Condes. “En un evento extremo de precipitaciones, aunque tenga a la vista dónde están los puntos críticos, eso puede generar una emergencia igual”, sostuvo.

El subsecretario atribuyó la magnitud del fenómeno a una combinación de factores, entre ellos la intensidad de las precipitaciones, las condiciones de la isoterma y los efectos de un incendio forestal anterior sobre el terreno.

“Fue una cantidad de precipitaciones muy fuerte, fue un evento súbito. Nosotros sabemos que hay un antecedente anterior por el incendio forestal que generó efectos en la forma en la que el terreno se configuró para absorber agua, sumado a la isoterma alto y la gran cantidad de precipitaciones, era una dificultad grande”, explicó.

Pavez sostuvo que, aun cuando las autoridades conozcan los sectores expuestos a amenazas naturales, existen fenómenos cuya intensidad puede superar la capacidad de respuesta preventiva.

“Cuando tenemos eventos de estas características, la emergencia se va a producir igual. Esto nos permite a veces poder reaccionar preventivamente y a veces simplemente las capacidades son sobrepasadas”, afirmó.

El subsecretario también defendió las inversiones realizadas para fortalecer los sistemas de vigilancia y anticipación de desastres, aunque reconoció sus limitaciones. “Permanentemente se están haciendo inversiones para mejorar la capacidad de monitoreo. Este evento estaba monitoreado, pero muchas veces aún así ningún sistema es capaz de advertir la intensidad”, señaló.

Inscríbete en el Newsletter +Política de El Mostrador, súmate a nuestra comunidad para informado/a con noticias precisas, seguimiento detallado de políticas públicas y entrevistas con personajes que influyen.

Publicidad