LyD: Las bajas jubilaciones no se deben a un problema del sistema previsional
El centro de estudios e investigación Libertad y Desarrollo, a propósito del actual cuestionamiento del sistema previsional porque no se estarían cumpliendo las expectativas de las personas respecto al nivel de sus jubilaciones, señaló que un análisis en profundidad del sistema permite mostrar que las bajas rentas de los jubilados no se explican por un problema del sistema en sí, sino por la informalidad del mercado laboral, el aumento en la expectativa de vida y el crecimiento de las remuneraciones reales en los últimos años.
El centro de pensamiento vinculado al gremialismo apuntó que actualmente sólo un 52,6% de los afiliados efectivamente cotiza y que los cotizantes representan un 64% de los ocupados, y en términos de los trabajadores asalariados, representan un 85%, por lo que el centro de estudios señala que hay cerca de un 15% de trabajadores dependientes que no están actualmente cotizando. Con esta cifra, LyD concluye que el dinamismo económico cumple un rol importante en este objetivo, considerando que en marzo de 2010 los cotizantes representaban un 60% de los ocupados.
Por otra parte, LyD señaló que el fondo total asciende a US$ 164.962 millones, lo que corresponde a cerca de $ 3.350.000 por cotizante, con esta cifra, el centro cree que «es difícil que con ese monto de fondo promedio se pueda aspirar a jubilaciones equivalentes al nivel promedio de remuneraciones de los cotizantes, que asciende hoy a $ 560.000; esto ilustra con claridad el problema principal del sistema: la baja densidad de cotizaciones de los afiliados».
El think tank cercano a la UDI manifestó que el otro problema importante son las «desmedidas expectativas que se han formado respecto a la relación entre el valor de la pensión y las remuneraciones al dejar de trabajar».
LyD concluye que los fondos de pensiones de los trabajadores chilenos están siendo bien manejados por las administradoras y Chile ocupa el primer lugar de la OCDE en términos de la rentabilidad de los fondos.
Por otra parte, LyD considera que el sistema chileno tiene que cubrir una sobrevida relativamente alta para el caso de los hombres, y definitivamente muy alta para el caso de las mujeres, lo que evidencia la necesidad de prolongar la vida activa, ya sea en forma obligatoria y/o voluntaria.
A pesar de esa elevada sobrevida, el centro de estudios subraya que las tasas de reemplazo del sistema chileno no difieren en forma importante del promedio de la OCDE, y lo que ocurre realmente es que en todos los países del mundo se está haciendo muy difícil y costoso permitir niveles de jubilación cercanos a la última remuneración del trabajador.
En definitiva, concluye LyD, «el problema es de sentido común: si en los últimos años el desarrollo económico ha permitido que hombres y mujeres vivamos más y con ingresos laborales más altos, se hace estrictamente necesario ahorrar más para mantener la calidad de vida en la etapa pasiva».
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