Puerto Williams enfrenta con ciencia la amenaza de la marea roja
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Estimadísimos lectores:
Les doy la más cordial bienvenida al quinto newsletter Aquí Magallanes. El más austral. Y hoy particularmente, más austral que nunca.
Les cuento que esta versión la estoy escribiendo desde el fin del mundo: Aquí Magallanes viajó en ferry por más de 30 horas a través de los canales del Estrecho de Magallanes para llegar a la IV Conferencia Internacional CHIC en Puerto Williams.
El Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) marcó un nuevo hito en esta conferencia, en el marco del cumplimiento de su primer ciclo de cinco años como Centro de Excelencia Basal ANID. El eje central se basó en los “Centinelas del Cambio Climático”, posicionando durante esta semana a Puerto Williams como epicentro de la ciencia subantártica mundial.
Mientras en Punta Arenas todo el mundo habla y hace memes del puma que anduvo paseando por las poblaciones nuevas cercanas al Hospital Clínico Magallanes, en Puerto Williams se comenzó a sentir un frío húmedo tras la nieve que cubrió la ciudad el día lunes.
Durante las próximas semanas les iré revelando nueva información sobre esta ciudad austral, que vive entre el potencial de desarrollo estratégico en turismo, economía, ciencia y logística, y la precariedad en temas estructurales.
Sin más preámbulo, vamos con lo periodístico:
- Puerto Williams articula una red científica internacional frente al avance de la marea roja. El Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) lidera una alianza entre siete países para estudiar el impacto de las floraciones algales nocivas sobre ecosistemas marinos, salud pública y actividades productivas en Sudamérica. Desde Magallanes, investigadores buscan transformar décadas de experiencia local en capacidades científicas con alcance internacional.
- El turismo biocultural yagán comienza a abrirse espacio en isla Navarino. A través de la Estancia Santa Rosa, una familia descendiente yagán impulsa un modelo turístico basado en conservación, territorio y saberes ancestrales en uno de los ecosistemas subantárticos más aislados del planeta. La iniciativa surge en medio de las discusiones sobre cómo proyectar el desarrollo económico de Puerto Williams desde la identidad territorial y la sostenibilidad.
- La Armada volvió a poner a prueba su capacidad de respuesta en el Estrecho de Magallanes. Una operación aeromédica permitió evacuar a un tripulante filipino desde un buque mercante que navegaba en aguas australes. Más allá de la emergencia, el operativo evidenció la importancia de mantener capacidades permanentes de respuesta logística y aeronaval en uno de los corredores marítimos más estratégicos del extremo sur.
- La agresión sufrida por un dirigente ambientalista en Punta Arenas reabre preocupación por la violencia contra activistas. Cristóbal Sepúlveda resultó con fracturas de cráneo tras ser atacado por tres sujetos, en un hecho que ya es investigado por Fiscalía. El caso vuelve a instalar interrogantes sobre las condiciones en que dirigentes ambientales desarrollan su labor en medio de conflictos vinculados a territorio, conservación y desarrollo económico.
- La UMAG busca estabilizar su situación financiera sin perder capacidades estratégicas en el extremo sur. Tras años de déficit acumulado, la universidad impulsa un proceso de reorganización y ajuste en medio de las dificultades que enfrentan las universidades públicas regionales. El desafío de fondo sigue siendo cómo sostener investigación, ciencia subantártica y formación avanzada desde uno de los territorios más aislados del país.
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Puerto Williams articula red científica global frente a la amenaza silenciosa de la marea roja
- El Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) encabeza una alianza de siete países que busca convertir décadas de experiencia local en una respuesta coordinada frente a un fenómeno que impacta ecosistemas marinos, actividades productivas y salud pública en distintas zonas del mundo.
Hace 54 años, tres pescadores murieron en Magallanes tras consumir mariscos contaminados. Fue el primer evento oficial de floración algal nociva registrado en Chile. Lo que entonces pareció una tragedia local, terminó convirtiéndose en el punto de partida de una línea de investigación que hoy busca proyectarse desde el extremo sur hacia una red científica internacional.
- Máximo Frangópulos, director alterno del CHIC y académico de la Universidad de Magallanes, lidera desde enero de 2026 la ejecución de una red de colaboración financiada por el Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico.
La iniciativa busca reunir a investigadores de Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Perú, Portugal y España, con el objetivo de estandarizar datos, compartir metodologías y avanzar –según plantea el propio investigador– “de observaciones locales a análisis regionales y transnacionales”.
El fenómeno que estudian posee implicancias directas sobre actividades económicas estratégicas para el sur de Chile. Las floraciones algales nocivas –conocidas popularmente como marea roja– pueden provocar cierres de áreas de extracción, afectar centros de cultivo y generar restricciones sanitarias vinculadas al consumo y exportación de productos del mar.
En ese escenario, la generación de datos comparables y sistemas de monitoreo coordinados entre países comienza a adquirir relevancia no solo científica, sino también productiva y sanitaria.
La red se estructura sobre cinco pilares: convenios de colaboración institucional, protocolos estandarizados de trabajo, pasantías y cursos para estudiantes de los países participantes, un repositorio común de datos y publicaciones científicas conjuntas. El financiamiento inicial contempla un año de ejecución, aunque el objetivo es avanzar posteriormente hacia nuevas fuentes internacionales de financiamiento científico junto a instituciones europeas.
“El desafío es consolidar capacidades permanentes desde Magallanes y mantener cierto liderazgo en esta temática desde la región”, explicó Frangópulos.
El liderazgo científico regional no surge de manera aislada. Magallanes concentra instituciones y capacidades vinculadas al estudio de las floraciones algales, entre ellas el CHIC, la Universidad de Magallanes, el IFOP y equipos especializados asociados al monitoreo marítimo y sanitario.
- A ello se suma la reciente incorporación al CHIC del investigador Patricio Díaz, de la Universidad de Los Lagos, quien participó recientemente en una campaña oceanográfica de 35 días a bordo de un buque alemán, recorriendo desde Magallanes hasta Talcahuano para levantar muestras de agua y sedimentos en distintos ecosistemas de la Patagonia.
Según explicó Díaz, la expedición “permitirá reconstruir registros históricos de presencia de microalgas tóxicas y comprender cómo estos fenómenos han evolucionado en el tiempo en sistemas subantárticos”.
- La dimensión internacional del fenómeno también fue abordada por el investigador brasileño Luis Mafra, de la Universidad Federal de Paraná, quien advirtió que distintas especies tóxicas están ampliando su rango de distribución, producto del aumento de temperatura en zonas marinas.
“Algunas especies que antes eran típicas de zonas tropicales ahora aparecen con mayor frecuencia en zonas subtropicales y templadas”, señaló.
En paralelo, investigadores del Instituto de la Patagonia también han detectado señales de transformación en ecosistemas australes vinculadas al cambio climático. El director del instituto, Juan Carlos Aravena, afirmó que estudios desarrollados en la región muestran una disminución en el crecimiento de algunas especies arbóreas durante las últimas décadas.
Para los investigadores, el desafío inmediato no solo pasa por comprender los cambios que están ocurriendo en ecosistemas marinos y terrestres, sino también por instalar capacidades científicas permanentes en Magallanes y Puerto Williams, fortaleciendo un polo de investigación subantártica que comienza a posicionarse internacionalmente desde el extremo sur del continente.
Turismo ancestral yagán y conservación biocultural en el fin del mundo

Estancia Santa Rosa. Foto: Pedro Araneda.
A 40 kilómetros al norte de Puerto Williams, y a 14 kilómetros antes de llegar a Puerto Navarino, se encuentra una estancia familiar que entrega una experiencia de turismo única en el mundo.
Hablamos de la Estancia Santa Rosa, espacio que abarca 3.500 hectáreas y que se ha transformado en una auténtica oportunidad de entendimiento y comprensión de lo que significa estar en el corazón de la isla Navarino. La estancia se encuentra ubicada en un territorio que es considerado laboratorio natural global.
- Aquí Magallanes tuvo la oportunidad de vivir esta experiencia de turismo biocultural en el marco de un proyecto del Parque Omora de Puerto Williams con la Estancia Santa Rosa, cuyo objetivo es contribuir a la gestión de las áreas protegidas privadas y públicas en la isla Navarino.
Este proyecto turístico se encuentra prácticamente frente a Ushuaia, ciudad argentina que se ubica al extremo sur de Tierra del Fuego. El lugar cuenta con paisajes únicos, los cuales se pueden conocer a través de senderos que han sido cuidadosamente diseñados para conservar el territorio y, a su vez, otorgar una experiencia representativa para turistas de nicho.
Pero, ojo, que no todo son paisajes lo que entrega esta estancia. Aquí se vive una experiencia multidimensional, permitiendo conocer cómo vive realmente la familia que impulsa este proyecto.
- Hoy en día, Puerto Williams se proyecta como un polo de desarrollo logístico, científico y estratégico para Chile; sin embargo, aún enfrenta serios desafíos, tanto en el desarrollo de cuestiones básicas –el abastecimiento sostenible del agua–, como también en la visión de incorporar nuevas iniciativas que proyecten el crecimiento económico de la ciudad de manera integral.
Francisco Figueira junto a su esposa impulsan este proyecto turístico con enfoque en conservación. Figueira es descendiente yagán y la Estancia Santa Rosa es el lugar donde él vivió durante toda su infancia junto a su familia.
“La experiencia que entrega nuestra estancia es la relación con el territorio, de nuestra forma de vida, y también poner en valor lo que hicieron nuestros ancestros”, relata el dueño e impulsor de la Estancia Santa Rosa.
- En el lugar, los visitantes viven la experiencia completa: caminatas en bosques subantárticos, acceso a conocimiento familiar ancestral de la estancia y el territorio, y experiencias culinarias con productos obtenidos en la misma estancia, como cordero asado, verduras de invernadero y postres con frutos silvestres como el calafate.
“Aquí abrimos las puertas a nuestros visitantes para que conozcan cómo vivimos, las actividades que realizamos y la conservación del lugar. Nuestro objetivo es promover nuestra mirada familiar, y nuestro próximo desafío es incorporar la ciencia a nuestro relato, para robustecer aún más la experiencia”, comenta María Luisa.
Este tipo de turismo propuesto por María Luisa y Francisco, se enmarca en un proceso de expansión turística que vive Puerto Williams. Al ser una zona extrema, de difícil acceso por motivos logísticos y de costos, la posibilidad de concretar un turismo masivo aún no es viable.
Sin embargo, la incorporación de un modelo de turismo sostenible, que mezcla cultura, territorio, saberes ancestrales, gastronomía local y conservación biocultural, resulta fundamental para expandir las posibilidades económicas que otorga la naturaleza de un territorio extremo como la isla Navarino.
La Armada puso a prueba su capacidad de respuesta en emergencia médica en el Estrecho de Magallanes
Una operación aeromédica de emergencia desarrollada en aguas australes volvió a poner a prueba la capacidad de respuesta de la Armada de Chile en el Estrecho de Magallanes, una de las rutas marítimas más complejas y estratégicas del extremo sur del continente.
- El operativo se extendió por casi 24 horas y permitió evacuar a un tripulante filipino en estado crítico desde la motonave Vela, buque mercante que navegaba con rumbo sur en cercanías de la boca occidental del Estrecho de Magallanes.
La emergencia activó el despliegue del helicóptero naval N-57 del Grupo Aeronaval Sur, perteneciente a la jurisdicción de la Tercera Zona Naval. La aeronave se trasladó hasta las coordenadas informadas por el mercante para ejecutar la maniobra de rescate en altamar.
- Una vez sobre la embarcación, el helicóptero realizó un vuelo estacionario que permitió el descenso de enfermeros aeronavales a la cubierta del buque. Posteriormente, el paciente fue estabilizado y evacuado mediante camilla, siendo izado al helicóptero a través de la grúa de rescate.
Tras concretar la extracción, el tripulante fue trasladado hasta Punta Arenas y entregado a personal del Hospital Clínico de Magallanes, donde ingresó en condición estable.
Más allá de la emergencia médica, la operación volvió a evidenciar la importancia de mantener capacidades permanentes de respuesta aeronaval en el Estrecho de Magallanes, corredor marítimo clave para la conectividad y navegación internacional en el extremo austral.
El tránsito constante de embarcaciones mercantes, científicas y turísticas en aguas australes exige capacidades logísticas y operativas capaces de responder ante emergencias en zonas aisladas y de difícil acceso, transformando este tipo de despliegues en un componente relevante para la seguridad marítima y la proyección soberana del territorio austral chileno.
Nueva agresión a dirigente ambientalista en Magallanes reabre preocupación por violencia contra activistas

Pingüinos en la Isla Magdalena.
La agresión sufrida por el dirigente ambientalista y guía turístico Cristóbal Sepúlveda en Punta Arenas volvió a encender las alertas en torno a los niveles de violencia que enfrentan activistas y dirigentes sociales en la región, particularmente quienes mantienen exposición pública en conflictos medioambientales.
La ONG “No + Zonas de Sacrificio” denunció que Sepúlveda fue atacado el pasado domingo por tres sujetos a las afueras de un local de Punta Arenas, resultando con lesiones de gravedad, entre ellas fractura de base de cráneo, fractura del hueso petroso y lesiones maxilares. Tras la agresión, el ambientalista permanece actualmente hospitalizado.
Según indicó la organización, el ataque habría ocurrido “de forma premeditada” y sin provocación previa. Los hechos fueron registrados, y parte del material ya se encuentra en manos de Fiscalía y Carabineros, mientras la investigación permanece en desarrollo.
Aunque hasta ahora no existe confirmación de un vínculo directo entre la agresión y causas medioambientales, la situación adquiere especial sensibilidad debido a que Sepúlveda ya había denunciado anteriormente episodios de hostigamiento asociados a su labor ambiental.
En las últimas semanas, el dirigente había retomado visibilidad pública por cuestionamientos relacionados con la protección de pingüinos en Isla Magdalena, una de las zonas emblemáticas del turismo y conservación en Magallanes.
Más allá de las motivaciones específicas del ataque, el caso vuelve a abrir una discusión sobre las condiciones en que dirigentes sociales y ambientales desarrollan su trabajo en regiones donde conflictos ligados a territorio, conservación y desarrollo económico suelen adquirir alta exposición pública.
El hecho también reabre interrogantes respecto a las garantías democráticas para la participación y el debate público en torno a temas ambientales, especialmente cuando dirigentes o activistas comienzan a enfrentar episodios reiterados de violencia, amenazas o agresiones físicas.
Desde la organización ambientalista manifestaron su preocupación por la gravedad de los hechos y solicitaron que la investigación permita esclarecer rápidamente las responsabilidades detrás del ataque.
La apuesta de la UMAG para sostener una universidad pública estratégica en el extremo sur
Tras acumular pérdidas superiores a los $ 10 mil millones entre 2018 y 2023, la Universidad de Magallanes (UMAG) intenta consolidar un proceso de recuperación financiera en medio del complejo escenario que enfrentan las universidades públicas regionales en Chile.
- La institución presentó los avances de su Plan de Sostenibilidad y Modernización Financiera 2025-2026, proceso impulsado para enfrentar déficits acumulados y reordenar la estructura interna de la universidad en un contexto marcado por restricciones presupuestarias, disminución de ingresos y crecientes exigencias para las instituciones estatales fuera de los grandes centros urbanos.
Entre las medidas implementadas aparecen ajustes de gasto operacional, reorganización administrativa, reducción de honorarios, modificaciones en dotaciones y el cierre del Centro Universitario de Coyhaique, además de la suspensión temporal de algunas iniciativas institucionales.
- Según el prebalance 2025 presentado por rectoría, la universidad proyecta un resultado favorable cercano a los $ 200 millones, lo que representaría una mejora superior a los $ 3 mil millones respecto del año anterior, aunque las cifras aún deben ser confirmadas mediante auditoría externa.
Sin embargo, el desafío que enfrenta la UMAG trasciende lo estrictamente financiero. En Magallanes, la universidad cumple un rol estratégico ligado a investigación antártica, ciencia subantártica, salud regional, formación de capital humano avanzado y desarrollo científico en una de las zonas más aisladas del país.
Durante los últimos años, además, Puerto Williams y el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) han comenzado a posicionarse como plataformas científicas vinculadas al estudio del cambio climático y ecosistemas australes, proceso en el que la UMAG aparece como una de las principales instituciones articuladoras.
- En ese escenario, la sostenibilidad financiera no solo aparece como una necesidad administrativa, sino también como una condición para mantener capacidades científicas y académicas en el extremo sur, en áreas que requieren infraestructura especializada, redes internacionales de colaboración y capacidad para atraer investigadores y estudiantes a un territorio marcado por el aislamiento geográfico.
El proceso también reinstala una discusión más amplia sobre el modelo de financiamiento de las universidades públicas regionales, particularmente aquellas ubicadas en zonas extremas, donde las instituciones de educación superior cumplen funciones que van más allá de la docencia y operan como plataformas de descentralización, investigación y desarrollo territorial.
Para la UMAG, el desafío inmediato parece estar en consolidar la recuperación financiera sin debilitar las capacidades científicas y estratégicas que la región ha comenzado a proyectar desde Magallanes y la zona subantártica hacia redes nacionales e internacionales de investigación.
Si llegaste hasta aquí, es porque leíste todo o gran parte de esta edición. Gracias por acompañarnos en este nuevo recorrido austral de Aquí Magallanes.
Espero que esta lectura haya sido un buen panorama para comprender parte de lo que hoy se mueve desde el extremo sur del país.
Es todo por hoy. Aquí, en Puerto Williams, hace frío y la calefacción no abunda demasiado.
Si tienes comentarios, dudas o información que quieras compartir, puedes escribirme a aquimagallanes@elmostrador.cl.
Les envío un afectuoso saludo desde el fin del mundo, esperando reencontrarnos el próximo miércoles.
¡Que tengan una excelente continuación de semana!
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