Aquí Magallanes
El Mostrador
Turismo ancestral yagán y conservación biocultural en el fin del mundo
La Estancia Santa Rosa impulsa en isla Navarino un modelo de turismo biocultural basado en conservación, saberes ancestrales y vida subantártica, en medio del debate sobre el desarrollo sostenible de Puerto Williams.
A 40 kilómetros al norte de Puerto Williams, y a 14 kilómetros antes de llegar a Puerto Navarino, se encuentra una estancia familiar que entrega una experiencia de turismo única en el mundo.
Hablamos de la Estancia Santa Rosa, espacio que abarca 3.500 hectáreas y que se ha transformado en una auténtica oportunidad de entendimiento y comprensión de lo que significa estar en el corazón de la isla Navarino. La estancia se encuentra ubicada en un territorio que es considerado laboratorio natural global.
- Aquí Magallanes tuvo la oportunidad de vivir esta experiencia de turismo biocultural en el marco de un proyecto del Parque Omora de Puerto Williams con la Estancia Santa Rosa, cuyo objetivo es contribuir a la gestión de las áreas protegidas privadas y públicas en la isla Navarino.
Este proyecto turístico se encuentra prácticamente frente a Ushuaia, ciudad argentina que se ubica al extremo sur de Tierra del Fuego. El lugar cuenta con paisajes únicos, los cuales se pueden conocer a través de senderos que han sido cuidadosamente diseñados para conservar el territorio y, a su vez, otorgar una experiencia representativa para turistas de nicho.
Pero, ojo, que no todo son paisajes lo que entrega esta estancia. Aquí se vive una experiencia multidimensional, permitiendo conocer cómo vive realmente la familia que impulsa este proyecto.
- Hoy en día, Puerto Williams se proyecta como un polo de desarrollo logístico, científico y estratégico para Chile; sin embargo, aún enfrenta serios desafíos, tanto en el desarrollo de cuestiones básicas –el abastecimiento sostenible del agua–, como también en la visión de incorporar nuevas iniciativas que proyecten el crecimiento económico de la ciudad de manera integral.
Francisco Figueira junto a su esposa impulsan este proyecto turístico con enfoque en conservación. Figueira es descendiente yagán y la Estancia Santa Rosa es el lugar donde él vivió durante toda su infancia junto a su familia.
“La experiencia que entrega nuestra estancia es la relación con el territorio, de nuestra forma de vida, y también poner en valor lo que hicieron nuestros ancestros”, relata el dueño e impulsor de la Estancia Santa Rosa.
- En el lugar, los visitantes viven la experiencia completa: caminatas en bosques subantárticos, acceso a conocimiento familiar ancestral de la estancia y el territorio, y experiencias culinarias con productos obtenidos en la misma estancia, como cordero asado, verduras de invernadero y postres con frutos silvestres como el calafate.
“Aquí abrimos las puertas a nuestros visitantes para que conozcan cómo vivimos, las actividades que realizamos y la conservación del lugar. Nuestro objetivo es promover nuestra mirada familiar, y nuestro próximo desafío es incorporar la ciencia a nuestro relato, para robustecer aún más la experiencia”, comenta María Luisa.
Este tipo de turismo propuesto por María Luisa y Francisco, se enmarca en un proceso de expansión turística que vive Puerto Williams. Al ser una zona extrema, de difícil acceso por motivos logísticos y de costos, la posibilidad de concretar un turismo masivo aún no es viable.
Sin embargo, la incorporación de un modelo de turismo sostenible, que mezcla cultura, territorio, saberes ancestrales, gastronomía local y conservación biocultural, resulta fundamental para expandir las posibilidades económicas que otorga la naturaleza de un territorio extremo como la isla Navarino.
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