La basura que divide a Ñuble
¡Hola, Ñuble! En esta región, los problemas más grandes muchas veces terminan apareciendo en lo cotidiano. La basura que pasa cada mañana por las calles, el viaje en bus desde sectores rurales hasta el Teatro Municipal o la sensación permanente de vivir lejos de las decisiones importantes también hablan de cómo se construye –o se fractura– la vida en comunidad.
Durante años, el relleno sanitario Ecobio se transformó en uno de los símbolos más incómodos de la fragilidad regional. Cada bloqueo, cada alerta sanitaria y cada discusión sobre su vida útil recuerda una realidad inquietante: Ñuble depende prácticamente de un solo lugar para depositar sus residuos.
- Pero mientras la preocupación pública seguía puesta en el colapso del sistema sanitario y ambiental, una nueva controversia comenzó a crecer en Chillán. Esta vez no por dónde termina la basura, sino por quién la recoge. Trabajadores y dirigentes sindicales denunciaron irregularidades y posibles riesgos de precarización en el proceso impulsado por el municipio para asegurar el servicio de recolección domiciliaria, cuestionando un eventual trato directo millonario sin mayores exigencias técnicas ni laborales.
En paralelo, otra discusión muy distinta comenzó a instalarse desde la capital regional. Porque mientras algunas noticias exponen las tensiones de una región que aún arrastra problemas estructurales, otras muestran intentos por enfrentar una de las desigualdades más persistentes de Ñuble: el aislamiento cultural de los sectores rurales.
- El cierre del programa Culturas Chillán dejó cifras inéditas de inversión pública en cultura, pero también imágenes poco habituales para la región: adultos mayores viajando gratuitamente desde localidades apartadas para entrar por primera vez al Teatro Municipal, jóvenes grabando música profesional sin salir de Ñuble y buses recorriendo comunas rurales para acercar actividades culturales a territorios históricamente excluidos.
En esta edición de Aquí Ñuble revisamos dos historias que, aunque parecen opuestas, hablan del mismo problema de fondo: cómo se administran los recursos públicos y qué ocurre cuando las decisiones regionales impactan directamente la vida cotidiana de las personas, ya sea entre bolsas de basura acumuladas o en una butaca de teatro que alguien pisa por primera vez.
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Del relleno al retiro de basura: el conflicto que escala en Chillán
Durante años, en Ñuble la basura dejó de ser solamente basura. Se transformó en una preocupación permanente, en un problema que reaparece cada cierto tiempo como una amenaza sanitaria, política y territorial. El relleno sanitario de Ecobio, en Chillán Viejo, se convirtió en el símbolo más visible de esa fragilidad: malos olores, protestas, temor por la vida útil del recinto y una dependencia regional absoluta de un solo lugar para depositar los residuos de 21 comunas.
- La escena se volvió especialmente crítica este verano, cuando bloqueos y conflictos operativos pusieron en riesgo el retiro normal de desechos, obligando incluso a declarar alerta sanitaria regional. En Ñuble, todos saben lo que significa que falle Ecobio: calles con basura acumulada, incertidumbre y una sensación incómoda de que la región no tiene alternativa.
Pero mientras el debate público seguía concentrado en el relleno sanitario y en la incapacidad histórica para construir una solución sustentable, una nueva controversia comenzó a instalarse silenciosamente en Chillán. Esta vez, no por dónde termina la basura, sino por quién la recoge y bajo qué condiciones.
El foco ahora está puesto en el proceso impulsado por la Municipalidad de Chillán para asegurar el servicio de recolección domiciliaria desde julio, una vez que expire el contrato vigente. Trabajadores y dirigentes sindicales acusan que el municipio estaría preparando un trato directo con condiciones débiles, poca competencia y eventuales riesgos de precarización laboral.
- Según antecedentes revisados por Aquí Ñuble, el proceso de consulta pública abierto en Mercado Público contempla un presupuesto cercano a los $372 millones mensuales, cifra superior al contrato actual. Entre las críticas más fuertes aparece la ausencia de exigencias consideradas básicas para un servicio de esta magnitud, como boletas de garantía o mayores resguardos laborales para más de 160 trabajadores vinculados al sistema de recolección.
La inquietud aumentó luego de conocerse que entre las empresas que participaron en el proceso apareció incluso una sociedad agrícola ligada al rubro vitivinícola, sin experiencia acreditada en manejo de residuos domiciliarios. Para dirigentes sindicales, aquello evidenciaría que las bases permitieron postulaciones sin estándares técnicos suficientemente exigentes.
La Federación y el sindicato de trabajadores llevaron el tema hasta el Concejo Municipal y anunciaron que los antecedentes serían puestos a disposición de la Contraloría General de la República. En su presentación, advirtieron sobre posibles impactos laborales y operativos, especialmente en sectores rurales que actualmente sí cuentan con cobertura de retiro de residuos.
Consultada por Aquí Ñuble, la Municipalidad de Chillán rechazó las acusaciones y aseguró que “la cifra señalada no es correcta”. Desde el municipio explicaron que lo realizado hasta ahora corresponde únicamente a “una consulta al mercado”, publicada a través del portal de Mercado Público, mecanismo que –afirman– está establecido legalmente para evaluar alternativas en caso de que sea necesario recurrir a una empresa externa una vez finalizado el contrato vigente.
Respecto del eventual trato directo, el municipio sostuvo que se trata de “un mecanismo de contratación excepcional para los casos de urgencia”, contemplado en la Ley de Compras Públicas y sujeto además a control previo de la Contraloría. “Como municipio no podemos firmar un contrato de este tipo sin la revisión y aprobación del ente contralor”, señalaron.
La administración comunal agregó además que el proceso sigue en curso y que todavía “no se han adoptado decisiones”, razón por la cual afirmaron estar imposibilitados de entregar mayores antecedentes o detalles sobre la eventual contratación.
Mientras tanto, el conflicto sigue creciendo.
El “Modelo Chillán”: cultura sobre ruedas contra el aislamiento rural
En Ñuble, donde muchas veces la distancia entre las comunas y la capital regional también se siente como una distancia cultural, llegar al Teatro Municipal de Chillán no siempre ha sido algo simple.
Para cientos de familias rurales, asistir a una obra, escuchar un concierto o grabar un demo en un estudio profesional, parecía durante años una experiencia lejana, reservada para otros territorios y otras realidades.
Por eso, el cierre del programa Culturas Chillán no pasó inadvertido. Más que el término de una iniciativa financiada por el Gobierno Regional, el proyecto dejó instalada la discusión sobre cómo la cultura puede transformarse en una herramienta concreta de descentralización y cohesión social en una de las regiones con mayor ruralidad del país.
- Los números ayudan a explicar el fenómeno. Según un estudio de inversión cultural citado por la Corporación Cultural Municipal, Chillán destina actualmente un 3,23% de su presupuesto total devengado a cultura, una cifra que supera proporcionalmente a Santiago y que posiciona a la capital regional entre las comunas con mayor esfuerzo presupuestario per cápita del país.
Pero más allá de las estadísticas, el impacto del programa parece estar en otro lugar: en los viajes en bus desde sectores apartados de Ñuble hacia el Teatro Municipal, en adultos mayores que conocieron por primera vez un espacio cultural de gran escala o en jóvenes músicos que pudieron grabar profesionalmente sin salir de la región.
- Aquí Ñuble tomó conocimiento de que entre octubre de 2025 y abril de 2026, Culturas Chillán movilizó a más de 12 mil personas en actividades gratuitas e itinerantes, mientras la Corporación Cultural superó las 154 mil asistencias a más de 1.300 actividades. Sin embargo, el corazón del programa estuvo en una idea simple: reducir las barreras geográficas y económicas que históricamente han limitado el acceso cultural en Ñuble.
Para eso se implementó una red de traslados gratuitos desde distintas comunas rurales hacia Chillán. La medida permitió que habitantes de localidades apartadas viajaran sin costo para asistir a espectáculos y actividades en el Teatro Municipal, complementando además itinerancias de cine móvil y teatro en sectores rurales de la región.
El gobernador regional de Ñuble, Óscar Crisóstomo, sostuvo que el objetivo fue avanzar hacia una descentralización efectiva. “La cultura debe ser un derecho y no un privilegio de élites”, afirmó al evaluar el impacto del proyecto en familias que históricamente habían quedado fuera de este tipo de experiencias.
- Otro de los aspectos que marcó el programa fue el fortalecimiento del estudio de grabación del Teatro Municipal de Chillán, presentado como el único estudio profesional gratuito de carácter municipal en Chile. En un escenario donde producir música profesional suele implicar altos costos y centralización en Santiago, el espacio permitió que diez agrupaciones regionales accedieran gratuitamente a grabaciones, mezclas y masterizaciones profesionales.
Para muchos artistas locales, esto significó no solo mejorar la calidad técnica de sus proyectos, sino también ingresar a circuitos de distribución digital y a festivales nacionales sin tener que abandonar Ñuble.
El alcalde de Chillán y presidente de la Corporación Cultural, Camilo Benavente, defendió la inversión pública realizada durante este ciclo, señalando que la cultura “no es un gasto superfluo”, sino parte del desarrollo y de la identidad regional.
En una región donde muchas veces el debate público gira en torno a emergencias, déficit de infraestructura o desigualdad territorial, el llamado “Modelo Chillán” intenta instalar otra pregunta: ¿qué ocurre cuando la inversión cultural deja de entenderse como un lujo y comienza a operar como una política pública capaz de conectar territorios, reducir aislamiento y generar comunidad?
Si tienes algún comentario, duda o información que quieras compartir, puedes escribirme a aquinuble@elmostrador.cl.
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