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Ventas de software de segunda mano son una amenaza para un mercado de US$200.000 millones

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En su calidad de jefe de sistemas de computación de Berliner Volksbank, a Joerg Bauske siempre le preocupó el monto que gasta en software. Ahora dice haber encontrado una forma fácil de reducir los costos drásticamente: comprar programas usados.

Bauske planea actualizar las copias de Windows Server de Microsoft Corp. que posee el banco de ahorro con copias de segunda mano compradas a un intermediario llamado Preo Software AG.

Ahora es más fácil poner en práctica esta medida gracias a un dictamen de julio del más alto tribunal de la Unión Europea que allana el camino para comprar software usado. Bauske tenía algo de experiencia en el tema ya que había adquirido copias de segunda mano de Microsoft Office y Adobe Photoshop en 2006 y 2007, cuando la legalidad de esas operaciones no era tan clara.

“Teníamos que estar seguros de que el ahorro compensaba los riesgos legales”, dijo Bauske. “Ahora hay menos motivos para estar preocupados”.

El 3 de julio, la Corte Europea de Justicia dictó un fallo en un juicio por el cual Oracle Corp. buscaba impedir que UsedSoft GmbH de Múnich revendiera licencias de software. El tribunal dijo que los desarrolladores no pueden prohibir la reventa de programas y actualizaciones descargadas de Internet, ampliando jurisprudencia anterior que permitía la venta de software de segunda mano contenido en discos.

“Los vendedores de software tienen muchos motivos para preocuparse”, señaló Ray Wang, máximo responsable ejecutivo de Constellation Research, consultora de tecnología que tiene como clientes a Microsoft y Adobe Systems Inc.

Se triplica la demanda

Las compañías gastan de US$250.000 millones a US$275.000 millones en software empresarial, y el valor potencial total de los programas que podrían encontrar compradores podría superar US$1 billón, calcula Wang. Pero hoy el mercado es mucho más chico. En Alemania, uno de los mayores mercados, el año pasado se vendieron menos de 100 millones de euros (US$131 millones) de software para empresas, según los operadores.

UsedSoft, que el año pasado realizó ventas por valor de unos 5 millones de euros, ha tenido el triple de demanda desde el fallo de julio, dijo el máximo responsable ejecutivo, Peter Schneider. La sentencia “llevará a una explosión del mercado”, destacó.

También fomenta el negocio de la reventa la orden de un tribunal de Hamburgo que el mes pasado prohibió a Microsoft advertir a los posibles compradores de programas usados que esas operaciones eran ilegales a menos que el fabricante del software las autorizara.

La compañía química y farmacéutica Bayer AG, el fabricante de autopartes Magna International Inc. y el minorista alemán Edeka Zentrale AG Co. son algunas de las firmas que han recurrido al mercado del software usado, según las listas de clientes que aparecen en los sitios web de los revendedores.

Los vendedores originales podrían contrarrestar la amenaza de los revendedores ofreciendo software en alquiler en lugar de venderlo, dijo Christian Czychowski, que se especializa en derechos de propiedad intelectual y derecho de medios en Boehmert Boehmert.

También podrían vender paquetes con licencia más grandes, lo que dificultaría su reventa porque la corte europea dictaminó que esos paquetes no pueden dividirse y venderse por partes. Aunque podría llevar años, Czychowski opina que es probable que las empresas de software finalmente entreguen la mayoría de sus programas como servicio continuo en lugar de una venta única, lo que en gran medida eliminaría el problema del software usado.

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