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China está financiando la reelección de Chávez con préstamos petroleros

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Edelmina Florez da gracias a Dios y a Hugo Chávez por su departamento en un nuevo complejo habitacional en Barinas, el estado natal del presidente venezolano. Quizá también le convendría dar gracias al gobierno chino.

Desde 2007, el Banco de Desarrollo de China ha prestado a Venezuela US$42.500 millones con la garantía colateral de los ingresos provenientes de las reservas petroleras más grandes del mundo, según datos compilados por Bloomberg a partir de anuncios de acuerdos realizados por el gobierno de Chávez. Esto ronda el 23 por ciento de todos los préstamos del prestamista estatal al exterior y supera los US$29.000 millones que gastó Estados Unidos reconstruyendo Irak entre 2003 y 2006. Al menos US$12.000 millones fueron prometidos en los últimos 15 meses, en la medida que la producción petrolera estancada y costos de financiamiento que son los más altos de los grandes mercados emergentes habrían tornado más costoso recaudar capital.

Los préstamos están impulsando un aumento del gasto conforme Chávez entrega casas a los pobres, surte a los supermercados “socialistas” de electrodomésticos y construye un ferrocarril a través del país –todo destinado a obtener votos el mes próximo en su batalla electoral más difícil hasta el presente.

“Si no tuviéramos el presidente que tenemos, montones de familia estarían en la calle”, dijo Flores, que vivía en una casucha de dos dormitorios antes de que el hermano de Chávez, el gobernador Adán Chávez, le otorgara una nueva casa en diciembre.

“Ahora tengo un hogar decente para mis tres hijos”, dijo Flores, de 46 años, en una entrevista el 21 de agosto. “Mi presidente es el mejor”.

Ganan dos veces

Los préstamos permiten que los chinos adquieran influencia sobre Chávez, quien habla regularmente de recuperar la soberanía de Venezuela después de décadas de sometimiento al “imperio” estadounidense. Además de asegurarse grandes entregas de petróleo, gran parte del dinero prestado a Venezuela les vuelve en forma de contratos para empresas chinas estatales cuya expansión global también está siendo financiada por el Banco de Desarrollo de China con sede en Pekín, el prestamista para políticas más grande del mundo.

Entre los beneficiarios figuran China Petrochemical Corp y el productor nacional más grande de petróleo y gas, China National Petroleum Corp. Ambas obtuvieron participaciones en la industria petrolera venezolana después de que Exxon Mobil Corp. y ConocoPhillips abandonaron el país bajo la amenaza de nacionalización.

“El petróleo de Venezuela está al servicio de China”, dijo Chávez, de 58 años, en febrero de 2009 en una reunión en Caracas con una delegación de empresarios chinos encabezada por el vicepresidente, Xi Jinping.

Fondo conjunto

Uno de los medios de préstamo es un fondo conjunto destinado a financiar proyectos de infraestructura que fue creado en 2007 por el Banco de Desarrollo de China y el Banco de Venezuela para el Desarrollo Social y Económico. Hasta el momento, China aportó US$16.000 millones, en tanto Venezuela ha comprometido la mitad de dicha suma, según el gobierno venezolano. Por separado, Chávez también consiguió un préstamo por US$20.000 millones del Banco de Desarrollo de China en 2010, pagadero la mitad en dólares estadounidenses y la mitad en renminbi.

Chávez dijo este mes que está buscando una tercera línea de crédito. “Estamos pensando en 2013”, dijo a periodistas el 11 de septiembre. “Le mandé una carta a Hu Jintao y los equipos ya están trabajando en eso”, dijo, refiriéndose al presidente chino.

Venezuela paga los préstamos con petróleo, cuya cantidad fluctúa según el precio del crudo. Actualmente el pago de deuda consume unos 200.000 barriles de los 640.000 diarios que Venezuela envía a China, dijo el ministro del petróleo, Rafael Ramírez, el 25 de septiembre, es decir 9 por ciento de la producción. Venezuela depende del petróleo para el 95 por ciento de sus exportaciones y la mitad del gasto público.

Los ahorros para Venezuela son significativos. En razón de la campaña de nacionalización de Chávez y de la inflación que se ha mantenido por encima de 18 por ciento desde 2007, los costos de financiamiento del país aumentaron hasta los niveles más altos entre los grandes mercados emergentes. El rendimiento extra que exigen los inversores para tener deuda venezolana en vez de bonos del Tesoro estadounidense se amplió 5 puntos básicos, o 0,05 puntos porcentuales, a 987, según el índice EMBI Global de JPMorgan Chase Co.

Abundancia de recursos

Además de ayudar a Chávez a cumplir sus promesas de campaña, las empresas chinas están obteniendo acceso a los activos más valiosos de Venezuela.

Las empresas chinas también están invitadas a cubrir la demanda frenada de todo, desde autos hasta televisores, en tanto las restricciones cambiarias y las importaciones generan déficits en el abastecimiento. Según una resolución fechada en septiembre de 2010 en la Gaceta Oficial, Venezuela debe gastar por lo menos 75 por ciento de los US$20.000 millones que recibió ese mismo año en “proyectos de cooperación” entre ambos países.

Hong Lei, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, dijo que cualquier idea de que el crédito chino tiene como objetivo influir en las elecciones de Venezuela es “un absurdo total”.

“En los últimos años, China y Venezuela iniciaron colaboraciones financieras considerables basadas en un principio de mutuo beneficio”, dijo Hong a periodistas en Pekín el 25 de septiembre. “Esas inversiones se utilizan principalmente en proyectos de desarrollo en los sectores venezolanos de agricultura, infraestructura y energía que son provechosos para el país tanto económica como socialmente”.

El legislador de la oposición, Julio Montoya, dijo en una entrevista que los préstamos carecen de transparencia, benefician a los fabricantes chinos en detrimento de los locales y podrían violar una ley de 2005 ofreciendo los recursos naturales del país como garantía colateral.

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