Los sabuesos del gobierno de Argentina no pueden detener la fuga de de dólares
El intento de Argentina de aumentar la recaudación impositiva acusando a HSBC Holdings Plc de evasión y tomando enérgicas medidas contra las compañías de materias primas más grandes del mundo no ha podido impedir la salida de dólares del país, lo que reduce las reservas que se utilizan para pagar deuda.
Ricardo Echegaray, el titular de 46 años del organismo impositivo conocido como Afip, elevó la recaudación de impuestos a 808.000 millones de pesos (US$157.500 millones) el año pasado, o un récord de 37 por ciento del producto interno bruto de Argentina, según los datos del Ministerio de Economía. El esfuerzo no bastó para frenar el déficit del país, que creció más que nunca desde por lo menos 2001. Eso llevó las reservas, la principal fuente que tiene el país para pagar a los tenedores de bonos que rinden tres veces más que el promedio de los mercados emergentes, al nivel más bajo en seis años de US$40.400 millones.
Echegaray el mes pasado acusó a HSBC de facilitar el lavado de dinero y exigió que los exportadores de granos incluidos Cargill Inc. y Bunge Ltd. pagaran US$951 millones en impuestos. La tasa impositiva más alta de América Latina también aleja las inversiones en tanto Vale SA suspendió un proyecto de potasa de US$5.900 millones luego de que se le negaran pedidos de exenciones. Los esfuerzos para detener la fuga de capitales, que incluyen el uso de sabuesos que buscan dólares en los puertos, están resultando contraproducentes en tanto los controles monetarios llevaron a los argentinos a retirar US$3.400 millones del país el año pasado.
“La gente está sacando el dinero en parte porque no confía en el gobierno”, dijo en entrevista telefónica desde Washington Claudio Loser, ex director del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional que ahora dirige la firma de investigación Centennial Group Latin America. “La gente estará temerosa por motivos políticos, no por no cumplir con la ley, y eso creará más incentivos para no traer el dinero y seguir retirándolo”.
Caída de los bonos
Argentina, la segunda mayor economía de América del Sur, recibió US$5.400 millones en inversiones extranjeras directas en los primeros seis meses de 2012, menos de la mitad que el vecino Chile, que tiene una economía cuyas dimensiones son la mitad de las de Argentina, según el organismo económico de Naciones Unidas para la región, conocido como CEPAL.
Los bonos argentinos cayeron 23 por ciento, frente a aumentos promedio de 26 por ciento en los mercados emergentes, desde que las reservas comenzaron a bajar en picada de un récord de US$52.600 millones en enero de 2011 a US$40.400 millones ayer. Las reservas se redujeron US$200 millones desde el 27 de marzo por el pago de los cupones de los bonos denominados en dólares.
La presidente de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, que no puede recurrir a los mercados de crédito desde la suspensión de pagos récord de US$95.000 millones de 2001, empezó a utilizar las reservas del banco central para pagar deuda en 2010.
Los argentinos retiraron US$82.400 millones de la economía desde que ella llegó a la presidencia en 2007, según los datos del banco central.