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La Copa Mundial de Brasil da un impulso multimillonario a la economía pero perjudica a los productores rurales

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Iván Weissman Senno
Por : Iván Weissman Senno Editor El Mostrador Semanal
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A la empresa de catering de Mónica Piaia en el centro de Cuiaba, capital del estado del cinturón cerealero brasileño de Mato Grosso, le va tan bien que triplicó su personal y adquirió un tercer edificio desde 2010 para hacer frente a una demanda que se ha sextuplicado.

La razón de su éxito es clara. A un paso de su sede central, donde burbujean pavas de tamaño industrial y se cargan los camiones que realizan la distribución, 500 obreros se esfuerzan para terminar uno de los doce estadios donde se jugará la Copa del Mundo de fútbol en 2014.

Tres veces por día, Piaia entrega comida a esos trabajadores y a varios de las 56 obras en construcción que darán a Cuiaba nuevas rutas, un trolley y un aeropuerto para junio de 2014, informará la revista Bloomberg Markets en su número de julio.

“Nunca soñé que vería un crecimiento como este”, dice Piaia, de 41 años, mientras el aroma del café llega desde la cocina. “La copa me está ayudando a mí y hará avanzar años el desarrollo de la ciudad”.

Los funcionarios brasileños apuestan a que el mega-torneo de fútbol y las Olimpíadas de Verano que tendrán lugar en Río de Janeiro dos años después estimularán una economía nacional cuyo crecimiento se desaceleró a 0,9 por ciento el año pasado. Ese porcentaje está muy lejos del 7,5 por ciento de crecimiento del producto interno bruto que se registró en 2010 e hizo que los inversores corrieran a Brasil.

Crecimiento del PIB

La Copa del Mundo requerirá 30.000 millones de reales (US$14.500 millones) para estadios y transporte urbano y sumará un 0,4 por ciento anual al crecimiento del PIB hasta 2019, sostiene el ministro de Deportes de Brasil, Aldo Rebelo. Las Olimpíadas tendrán un costo similar, y ambos eventos generarán 3,6 millones de puestos de trabajo de corto y largo plazo para fines de 2014, agrega.

Las empresas constructoras brasileñas como Mendes Junior Engenharia SA con sede en Belo Horizonte y Odebrecht SA de Salvador obtuvieron muchos de los contratos más importantes.

Las compañías extranjeras también tomarán parte, desde Aecom Technology Corp. de Los Ángeles, que diseñó el Parque Olímpico de Río, a InterContinental Hotels Group Plc de Denham, Inglaterra, que aprovechará el potencial turístico de Brasil.

“Sin duda, estos dos eventos serán una oportunidad para que el país pueda consolidar su imagen turística”, afirma Álvaro Diago, director de operaciones de InterContinental en América Latina. La firma planea triplicar la cantidad de hoteles que tiene en Brasil a 39 en la próxima década.

Sin embargo, los productores rurales están furiosos al ver que el estado de Mato Grosso utilizará 250 millones de reales de impuestos destinados al mejoramiento de los caminos para financiar los proyectos de Cuiaba para la Copa del Mundo, dice Nelson Piccoli, director de finanzas de Famato, la asociación de ruralistas del estado.

“Es un escándalo”, añade.

En Cuiaba, hay basura en las veredas y los peatones de algunos barrios construyen puentes con tablas para cruzar las cloacas abiertas. Por lo menos el 70 por ciento de las aguas residuales de Cuiaba no reciben tratamiento, según Cia. de Saneamento da Capital, o Sanecap, la empresa de servicios sanitarios de la ciudad.

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