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La Duquesa de Cambridge desecha la tradición de la partera para el nacimiento real

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La esposa del príncipe William, Kate, desechó la tradición británica cuando eligió el equipo que la ayudó a dar a luz a su bebé ayer.

En lugar de recurrir a una partera, la opción preferida por la mayoría de las mujeres en el Reino Unido así como por la reina Isabel II, la duquesa de Cambridge siguió la práctica estadounidense de tener médicos a mano para el nacimiento del niño que será el tercero en la línea de sucesión al trono británico.

El nacimiento real fue supervisado por Marcus Setchell, que es el ginecólogo de la reina, y Guy Thorpe-Beeston, obstetra que trabaja en el Hospital St. Mary’s de Paddington, centro de Londres, donde ayer nació el hijo de Kate, que pesó 8 libras y 6 onzas (3,8 kilogramos).

Kate, la primera mujer ajena a la realeza y la aristocracia que se casa con alguien tan cercano al trono en 350 años, probablemente haya elegido el enfoque que parece más seguro para el nacimiento de su primer hijo, dijo Nancy Chescheir, obstetra de la Escuela de Medicina de la

Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. Sin embargo, los datos científicos sugieren que el parto en un hospital bajo el cuidado de un obstetra no necesariamente es lo mejor para los nacimientos de rutina.

Una revisión de Cochrane Collaboration realizada en 2008 reveló que las mujeres que utilizaron una partera tuvieron menos intervenciones como cesáreas o episiotomías para ensanchar la vagina durante el parto, dijo Holly Powell Kennedy, partera y profesora de la

Escuela de Enfermería de la Universidad de Yale.

“Todas estamos desconcertadas de por qué Kate eligió un obstetra”, expresó Sheena Byrom, partera de Preston en el norte de Inglaterra, en una entrevista antes del nacimiento. “No es como en los Estados Unidos”.

Algo cultural

La decisión de la duquesa de Cambridge tocó un punto sensible en un país en el cual casi dos tercios de los nacimientos son supervisados por parteras. La reina Isabel tuvo a sus cuatro hijos en su casa con parteras, según Louise Silverton, directora de partería del Real Colegio de Parteras.

“Es algo cultural”, señaló Silverton. “Yo no espero que los médicos me digan qué hacer, tomo mis propias decisiones”.

Las parteras prefieren los partos de baja tecnología que pueden dar resultado a más bajo costo en el caso de las mujeres sanas, en particular porque son menos propensas a usar equipos médicos innecesarios, explicó Angela Ferrari, partera diplomada del Hospital General de Massachusetts en Boston.

El papel de las parteras está tan arraigado en el país que inspiró la popular serie de televisión de la

British Broadcasting Corp. “Call the Midwife” (Llamen a la partera). Los obstetras suelen intervenir en los embarazos de alto riesgo o cuando surgen complicaciones.

Algunos especialistas dijeron que era lógico que Kate recurriera a un obstetra dado el alto perfil de su embarazo y el consiguiente estrés y los riesgos que rápidamente pueden salirse de control si un parto comienza a complicarse.

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