Publicidad

Argentina impulsa bono con peor rendimiento para aumentar sus reservas

Publicidad


El Mostrador Fuente Preferida

El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que llegó con guantes de boxeo a una asamblea de accionistas para hacer valer las demandas de Argentina, ahora está tratando de convencer a empresas como Fiat SpA de comprar los bonos denominados en dólares con más bajo rendimiento para incrementar las reservas.

En el último mes, Moreno, de 58 años, se ha reunido con ejecutivos que representan por lo menos a 37 empresas, entre éstas exportadoras de granos, mineras, automotrices, empresas de electrónica y productoras de energía para discutir el llamado bono Baade, según comunicados de la asociación industrial y ejecutivos presentes en las reuniones que no están autorizados a hablar públicamente. Argentina intenta suscitar interés para vender deuda por US$1.000 millones con vencimiento en 2016 destinada a financiar proyectos de energía. El cupón del bono al 4 por ciento equivale a menos de la mitad del rendimiento de 8,75 por ciento de los bonos públicos con vencimiento en 2017 y es más bajo que la media en los mercados emergentes.

El bono fue emitido por primera vez en julio como parte del plan de blanqueo fiscal de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y solamente atrajo US$38 millones, según la agencia fiscal argentina (AFIP). Argentina, que no vende bonos internacionalmente desde su cesación de pagos en 2001 y tiene los segundos costos de endeudamiento más altos de los mercados emergentes, está permitiendo ahora que los fondos declarados sean utilizados para el plan en un intento de revertir una disminución de US$10.000 millones en las reservas este año, la peor fuga de dólares en un decenio.

“El nivel de las reservas, lo rápido que están cayendo, comienza a ser una gran preocupación”, según Andrés Azicri, director de la firma investigadora Elypsis en Buenos Aires. “El gobierno trata de sumarle dólares al banco central sin pagar tasas de mercado. Para un inversor, no resulta lógico económicamente a menos que tenga un incentivo patriótico o alguna razón para ser persuadido por el gobierno”.

Fondos ocultos

Después de comprar el bono a la par los inversores inmediatamente perderían 14 por ciento, ya que probablemente los títulos se negociarán a 86 centavos por dólar cuando empiecen a operar en línea con títulos similares, dijo Azicri.

Al 1 de octubre, los argentinos entraron al país US$379 millones de fondos no declarados que estarán exentos de impuestos, de los cuales 10 por ciento fueron a los Baade y el resto a certificados emitidos por el banco central que pueden ser utilizados en transacciones inmobiliarias, según Ricardo Echegaray, responsable del organismo fiscal.

El plan, destinado a aprovechar parte de los aproximadamente US$160.000 millones que los argentinos tienen fuera del país o debajo de sus colchones, se extendió hasta fin de año en tanto los fondos reunidos hasta el plazo inicial del 30 de septiembre no cubrieron las expectativas, dijo Echegaray en una entrevista el 29 de septiembre.

El blanqueo fiscal no ha frenado la disminución más grande de las reservas desde 2002.

Los argentinos están acopiando sus dólares y tratando de comprar más a través del mercado negro conjeturando que el gobierno ajustará aún más los controles cambiarios ya que el valor de sus pesos se ve erosionado por una inflación aproximada de 25 por ciento, según Hernán Lacunza, ex gerente general del banco central que dirige la empresa investigadora Empiria Consultores con sede en Buenos Aires.

Publicidad