Paula Krugman insta a Escandinavia a proteger un sistema de bienestar desconocido en EE.UU.
El Nobel Paul Krugman cuestionó los intentos de limitar el sistema de bienestar social en Escandinavia luego de que Dinamarca abandonara su modelo de beneficios universales y Suecia empezara a priorizar las reducciones de impuestos en detrimento del gasto.
“No es claro que la crisis exigiera esas medidas”, dijo ayer Krugman en una entrevista en Oslo luego de hablar en la conferencia anual llevada a cabo por Skagen Funds. “No es claro que nada de lo que ha pasado indique que reducir los impuestos sea una prioridad para los suecos”.
Escandinavia, que los inversores trataron como un refugio durante la crisis de la deuda de Europa, ha mantenido la deuda pública en menos de la mitad del promedio de la zona del euro al tiempo que proporcionaba a sus ciudadanos educación y servicios de salud gratuitos. Dinamarqueses y suecos pagan los servicios con los impuestos más altos del mundo, los cuales, en relación con el producto interno bruto, casi duplican el 25 por ciento de los Estados Unidos, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.
Pero durante la crisis se dispuso la reducción de algunos servicios escandinavos, entre ellos subsidios de desempleo, becas de estudios y aportes por hijos, dado que los gobiernos afirmaron que las reducciones de impuestos eran una herramienta más efectiva para la creación de empleo que el gasto público.
“Cambiamos las prioridades y el financiamiento constantemente a los efectos de optimizar el modelo”, dijo el 7 de enero el ministro de Hacienda dinamarqués, Bjarne Corydon, en una entrevista en Copenhague.
Los recortes dinamarqueses
Desde que entró en funciones en 2011, el gobierno dinamarqués ha reducido la asistencia estatal a los desempleados y ha elevado la edad jubilatoria. Se evalúan los recursos de los estudiantes universitarios antes de otorgarles acceso a becas de estudios. A partir de este año, las familias que ganan más de US$130.000 por año no tendrán el mismo acceso a ayuda por hijos que las familias más pobres, dado que el gobierno se asegura de que los fondos lleguen a quienes más los necesitan.
Los cambios en los programas de bienestar social que ha dispuesto Dinamarca, que antes de la crisis financiera global ofrecía los mismos beneficios a las familias de todo el espectro de ingresos, indican un “cambio de paradigma”, dijo Peter Kurrild-Klitgaard, un profesor de ciencias políticas de la Universidad de Copenhague.
En Suecia, el gobierno del primer ministro Fredrik Reinfeldt ha bajado cinco veces los impuestos al ingreso desde que llegó al poder en 2010. La mayor parte de las encuestas sugiere que la coalición de Reinfeldt perderá las elecciones en septiembre porque los suecos rechazan su plataforma de reducción de impuestos y se vuelcan a una oposición que encabezan los socialdemócratas, que prometen un modelo tradicional de bienestar basado en impuestos altos y mayor gasto.
“La enseñanza es que un estado de bienestar generoso puede funcionar bien si tiene una base fiscal sólida”, dijo Krugman. A pesar de que se los ha limitado, “todos los sistemas de bienestar escandinavos siguen excediendo en mucho hasta los sueños más audaces de los liberales en los Estados Unidos”, agregó.