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Mujeres al frente del conflicto venezolano: de Cilia Flores a Delcy Rodríguez y María Corina Machado
La crisis política en Venezuela tiene un nuevo capitulo con la captura de Nicolás Maduro. Con la asunción de Delcy Rodríguez como presidenta interina y el rol de Maria Corina Machado, la presencia de mujeres en posiciones de poder y liderazgo político adquiere una nueva dimensión.
En la madrugada del sábado 3 de enero, una operación militar liderada por Estados Unidos entró en Caracas y otras zonas del país, resultando en la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Ambos fueron trasladados a una prisión federal en Nueva York para enfrentar cargos federales, incluidos narcotráfico y terrorismo.
Según los documentos entregados por Estados Unidos, la mujer habría colaborado y negociado con narcotraficantes y su propia institución de la Oficina Nacional Antidrogas de Venezuela, a cargo de Néstor Reverol Torres.
La noticia desató una mezcla de conmoción, celebraciones e incertidumbre en todo el continente.
En medio de este vacío de poder, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenó que la vicepresidenta Delcy Rodríguez —histórica dirigente del chavismo— asumiera la jefatura del Estado para asegurar la “continuidad administrativa y la defensa de la nación” ante lo que el oficialismo calificó de agresión extranjera.
Militante del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Rodríguez ha ocupado cargos clave en la estructura del poder, lo que hoy la posiciona como la carta de continuidad del oficialismo.
Desde su nueva posición, Rodríguez ha oscilado entre rechazar la operación estadounidense y reclamar la legitimidad de Maduro como único presidente y un tono más conciliatorio en el que incluso ha invitado al gobierno de Estados Unidos a colaborar en una “agenda de cooperación” para la reconstrucción del país y la estabilidad institucional.
Este escenario se produce apenas semanas después de que María Corina Machado, líder de la oposición venezolana, fuera galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025 por su lucha por una transición pacífica hacia la democracia. El reconocimiento internacional había elevado su perfil como símbolo de la resistencia democrática en Venezuela y acelerado las expectativas de un cambio político.
Mientras la comunidad internacional analiza las implicancias de los hechos, desde la política interna hasta los gobiernos vecinos y organizaciones multilaterales, el protagonismo de mujeres en el escenario político venezolano —desde el oficialismo con Rodríguez hasta la oposición con Machado— redefine el conflicto.
Cilia Flores: el poder silencioso del chavismo
Durante más de dos décadas, Cilia Flores fue una de las figuras más influyentes —y menos visibles— del poder en Venezuela. Abogada de formación y militante histórica del chavismo, Flores no solo fue esposa de Nicolás Maduro, sino también una operadora política clave en la consolidación y sostenimiento del régimen.
Su trayectoria comenzó en los primeros años de la Revolución Bolivariana. Fue diputada, procuradora general de la República y presidenta de la Asamblea Nacional entre 2006 y 2011, un cargo estratégico desde el cual contribuyó a reforzar el control institucional del chavismo en el Poder Legislativo. Tras la muerte de Hugo Chávez y la llegada de Maduro a la presidencia, Flores dejó de ocupar cargos formales de alto perfil, pero su influencia no disminuyó.
Dentro del oficialismo, Cilia Flores pasó a desempeñar un rol estratégico y de contención interna, actuando como consejera directa del presidente y enlace entre el partido, el sistema judicial y sectores del poder político. Fue conocida como la “primera combatiente”, un título simbólico que reflejaba su peso político y su identificación con la línea dura del chavismo, en reemplazo del rol tradicional de primera dama.

Su figura, sin embargo, estuvo marcada por controversias. En 2016, dos de sus sobrinos fueron condenados en Estados Unidos por delitos de narcotráfico, un episodio que impactó su imagen internacional y reforzó las acusaciones de corrupción y vínculos ilícitos que la oposición ha sostenido contra el núcleo del poder chavista. Flores, al igual que otros altos dirigentes del régimen, fue sancionada por Estados Unidos y otros países, lo que limitó su margen de acción internacional.
Delcy Rodríguez: “la tsarina” que asumió la presidencia interina
Delcy Rodríguez, de 56 años, se ha consolidado como una de las figuras más influyentes del chavismo en los últimos años. Abogada de formación, Rodríguez ha ocupado múltiples cargos estratégicos: vicepresidenta desde 2018, ministra de Finanzas, de Petróleo, de Relaciones Exteriores y jefa del Parlamento oficialista en distintos periodos.
Su trayectoria demuestra un ascenso sostenido dentro de la cúpula política del chavismo y un poder acumulado no solo por su cercanía a Hugo Chávez y Nicolás Maduro, sino también por su manejo de áreas clave como la economía y la diplomacia.
El 4 de enero de 2026, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia ordenó que Rodríguez asumiera como presidenta interina tras la captura de Maduro, con el argumento de garantizar continuidad administrativa y defensa de la soberanía.
Desde esta nueva posición, Rodríguez ha buscado proyectar una imagen de diálogo y cooperación internacional, incluso proponiendo una agenda de cooperación con Estados Unidos.

Crédito: Getty Images
María Corina Machado: símbolo de la oposición democrática
Del otro lado del espectro político se encuentra María Corina Machado, la voz más visible y simbólica de la oposición venezolana. Ingeniera industrial con maestría en finanzas y fundadora de la organización cívica Súmate, Machado ha dedicado gran parte de su vida política a la defensa de la democracia y la transparencia electoral.
Machado lidera el partido Vente Venezuela y ha sido una de las figuras más persistentes en denunciar las irregularidades del régimen. A pesar de haber sido inhabilitada por 15 años para ejercer cargos públicos, su influencia no ha disminuido. Incluso fue reconocida internacionalmente al figurar entre las 100 personas más influyentes del mundo según la revista Time.
En 2025, Machado recibió el Premio Nobel de la Paz, un reconocimiento a su lucha por un proceso democrático pacífico y a su insistencia en recuperar la institucionalidad y los derechos civiles en Venezuela.
Más allá de su perfil personal, la líder opositora ha sido respaldada por un amplio grupo de mujeres dentro de su movimiento, muchas de ellas activistas comunitarias, dirigentes de partidos políticos y organizadoras de campañas que han sostenido la estructura de la oposición en tiempos de represión y adversidad.

Crédito: EFE.
Otras mujeres destacadas
Aunque no siempre están al frente de la agenda de conflicto actual, hay mujeres que han tenido roles políticos y de poder importantes en el chavismo:
- Iris Varela – Exministra del Poder Popular para el Servicio Penitenciario y diputada nacional, con perfil duro en políticas de seguridad.
- Carmen Meléndez – Ha sido ministra de Defensa (primera mujer en ese cargo en Venezuela), magistrada y alcaldesa, con experiencia en estados clave.
- Rosinés Chávez, hija menor del fallecido Hugo Chávez, quien reapareció en público para mostrarse del lado del régimen venezolano.
La oposición venezolana también ha visto emerger diversas líderes que, aunque menos conocidas internacionalmente, han tenido un papel destacado:
- Magallí Meda, opositora venezolana y segunda al mando en el partido de Machado, fue una figura clave en la organización política incluso mientras se refugiaba ante la persecución política.
- Delsa Solórzano, abogada y ex diputada a la Asamblea Nacional de Venezuela. Fundadora del partido Encuentro Ciudadano, ha impulsado propuestas de renovación democrática y defensa de derechos humanos desde dentro de la misma oposición.
- Xiomara Ortiz, dirigente comunitaria del movimiento Vente Venezuela, representa el liderazgo local y el activismo en terreno, destacándose por su trabajo social y la defensa de derechos ciudadanos en estados como Lara.
- Lilian Tintori, activista y figura reconocida por su lucha por los derechos humanos en contextos de represión, ha mantenido presencia mediática y movilización social incluso fuera de estructuras partidistas.
El papel de las mujeres en la política venezolana
Aunque históricamente la política venezolana ha sido predominantemente masculina, la última década ha visto un crecimiento de la participación femenina tanto en el oficialismo como en la oposición.
Mujeres ocupan puestos de liderazgo en partidos, organizaciones cívicas y estructuras comunitarias, desafiando barreras culturales y enfrentando obstáculos propios de un contexto de crisis política y social.
En el momento actual, con una transición política impredecible y tensiones que trascienden fronteras, las voces de estas mujeres están en el centro del debate sobre el futuro del país.