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Entrenamiento de fuerza podría prevenir recaídas de cáncer de mama BRAGA Crédito: El Mostrador.

Entrenamiento de fuerza podría prevenir recaídas de cáncer de mama

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Un estudio liderado por la Universidad de La Frontera revela que el entrenamiento de alta intensidad activa mecanismos que reducen la reaparición de tumores en mujeres sobrevivientes.


El ejercicio físico, particularmente el entrenamiento de fuerza, podría tener un rol clave en la prevención de recaídas del cáncer de mama. Así lo demuestra una investigación desarrollada en Chile, que identificó cambios biológicos asociados a la inactivación de genes vinculados a la enfermedad.

Un equipo de investigadores liderado por la Universidad de La Frontera evidenció que el entrenamiento sistemático de fuerza puede actuar como un complemento en el tratamiento del cáncer de mama.

El estudio, en el que también participaron académicos de la Universidad San Sebastián y la Universidad de Chile, demostró que este tipo de ejercicio logra “silenciar” genes asociados a la reaparición de la enfermedad.

Cómo actúa el ejercicio en el organismo

La investigación se enfocó en los efectos epigenéticos del entrenamiento físico. Es decir, en cómo ciertos factores pueden modificar la expresión de los genes sin alterar el ADN.

En este caso, las rutinas de fuerza controladas activaron mecanismos biológicos que bloquean la acción de genes que favorecen el crecimiento de tumores.

Uno de los principales hallazgos fue el aumento de microARNs supresores de tumores, moléculas que cumplen un rol clave en la regulación genética.

Estas moléculas permiten inactivar oncogenes, reduciendo así la probabilidad de que el cáncer vuelva a desarrollarse.

Crédito: El Mostrador.

El estudio: mujeres posmenopáusicas

La investigación fue liderada por Macarena Artigas y analizó a 24 mujeres posmenopáusicas. El grupo incluyó a 13 mujeres sanas y 11 sobrevivientes de cáncer de mama que ya habían completado su tratamiento inicial.

Los resultados mostraron diferencias claras entre ambos grupos: las sobrevivientes presentaron una mayor cantidad de microARNs supresores de tumores tras el entrenamiento de fuerza.

Con cerca de 5.640 nuevos diagnósticos anuales en Chile y tasas de supervivencia que superan el 90%, el foco médico ha comenzado a centrarse en la prevención de recaídas y en la calidad de vida de las pacientes.

En este contexto, el ejercicio de fuerza deja de ser visto únicamente como una práctica asociada a la estética o al rendimiento físico.

El estudio plantea que puede transformarse en una herramienta clínica accesible, de bajo costo y con impacto directo en la salud de las personas.

Ciencia y salud: nuevas líneas de investigación

El trabajo contó con el respaldo del Laboratorio de Regulación de Masa y Fuerza Muscular Esquelética y el Centro de Biología Molecular y Farmacogenética de la Universidad de La Frontera.

Los resultados abren nuevas líneas de investigación sobre el rol del ejercicio en enfermedades complejas, especialmente en áreas donde la prevención de recaídas es clave.

El hallazgo refuerza la importancia de integrar hábitos saludables dentro de los procesos de recuperación y seguimiento en pacientes oncológicos.

A medida que la evidencia científica avanza, el ejercicio físico comienza a consolidarse no solo como una recomendación general de bienestar, sino como una herramienta con efectos concretos en la biología del cuerpo.

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