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Infecciones vaginales: mitos, síntomas y cómo prevenir una de las consultas más frecuentes BRAGA Crédito: Cedida

Infecciones vaginales: mitos, síntomas y cómo prevenir una de las consultas más frecuentes

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Un estudio realizado en Santiago reveló que casi la mitad de las mujeres entre 15 y 54 años presentó algún tipo de infección vaginal. Especialistas advierten que la desinformación y los tabúes siguen retrasando la consulta médica y el tratamiento oportuno.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
Las infecciones vaginales siguen siendo una de las consultas ginecológicas más frecuentes y, según un estudio realizado en Santiago, afectan a casi la mitad de las mujeres entre 15 y 54 años. Especialistas advierten que persisten mitos sobre sus causas y tratamiento, especialmente relacionados con la higiene y la sexualidad. La matrona María José Ponce Navarrete llamó a consultar ante síntomas persistentes como picazón, ardor o cambios en el flujo, y a hablar del tema sin tabúes para favorecer la prevención y el diagnóstico oportuno.
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Las infecciones vaginales siguen siendo una de las causas más frecuentes de consulta ginecológica en mujeres de distintas edades. En Chile, un estudio realizado en un Centro de Salud Familiar de Santiago reveló que casi la mitad de las mujeres entre 15 y 54 años presentó algún tipo de infección vaginal, una cifra que evidencia su alta prevalencia. A pesar de ello, el tema continúa rodeado de tabúes, desinformación y vergüenza, lo que retrasa la consulta y el acceso a tratamientos oportunos.

La matrona y académica de Obstetricia de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar, María José Ponce Navarrete, aclara algunas creencias o mitos en torno a esta afección, como a que su causa es producto de una mala higiene. “La vagina es un sistema complejo que se autorregula de forma natural. El problema no es la falta de limpieza, sino el desequilibrio de su microbiota, que puede alterarse por antibióticos, cambios hormonales o prácticas como las duchas vaginales”, explica. En ese sentido, la especialista advierte que el exceso de productos de limpieza íntima puede provocar más daño que beneficio.

Otro error frecuente es normalizar síntomas como picazón, ardor, cambios en el flujo o mal olor. “Ninguna molestia persistente debe considerarse normal. Cuando estos síntomas se mantienen en el tiempo, es fundamental consultar, ya que ignorarlos puede derivar en infecciones más complejas”, señala Ponce Navarrete. La automedicación, agrega, sigue siendo una práctica común que muchas veces agrava el problema.

También persiste la falsa creencia de que estas infecciones afectan solo a mujeres con vida sexual activa. “Pueden aparecer en distintas etapas de la vida, desde la niñez hasta la postmenopausia, por causas hormonales, irritativas o por alteraciones de la microbiota vaginal”, explica la académica de la UNAB.

Finalmente, en prevención, la recomendación apunta a evitar duchas vaginales, preferir ropa interior de algodón, mantener una higiene externa suave y realizar controles ginecológicos periódicos. “Hablar del tema sin tabúes es clave para que las mujeres puedan cuidarse y consultar a tiempo”, concluye la especialista.

Especialistas coinciden en que derribar los tabúes en torno a la salud íntima femenina sigue siendo una tarea pendiente, especialmente considerando que las infecciones vaginales afectan a mujeres de distintas edades y etapas de la vida. Muchas veces, la vergüenza, la desinformación o la normalización de ciertas molestias retrasan la consulta médica, lo que puede dificultar el diagnóstico oportuno y prolongar síntomas que tienen tratamiento.

Reconocer señales como picazón, ardor, cambios en el flujo, irritación o mal olor, y entender que no forman parte de la normalidad cuando persisten, es clave para actuar a tiempo. También lo es acceder a información basada en evidencia y dejar atrás creencias erróneas que siguen circulando sobre la higiene íntima, la sexualidad o el uso de productos específicos.

Desde el ámbito de la salud, el llamado es a promover una conversación más abierta, informada y libre de prejuicios sobre el cuidado vaginal. Consultar ante cualquier molestia, evitar la automedicación y mantener controles ginecológicos periódicos son medidas fundamentales para prevenir complicaciones y cuidar el bienestar integral.

Hablar de salud vaginal con naturalidad no solo ayuda a prevenir infecciones o tratarlas a tiempo, sino que también contribuye a fortalecer el autocuidado, la educación sexual y el acceso a una atención de salud más oportuna y consciente en todas las etapas de la vida.

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