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Catalina Edwards sobre maternidad, culpa y menopausia precoz: “Me sentía que no servía como mujer” BRAGA

Catalina Edwards sobre maternidad, culpa y menopausia precoz: “Me sentía que no servía como mujer”

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La periodista recordó el diagnóstico que recibió mientras intentaba quedar embarazada y habló de la presión que sintió frente a la maternidad. Años después, cuestiona la idea de la “súper mamá” y reconoce que sigue lidiando con la culpa y las exigencias sobre su rol como madre.


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La periodista Catalina Edwards volvió a hablar sobre la menopausia precoz, la infertilidad y su experiencia con la maternidad, un proceso que comenzó cuando intentaba formar una familia y recibió un diagnóstico que modificó sus expectativas. En conversación con María Luisa Godoy en Mamá por siempre, de TVN, recordó que la noticia llegó cuando buscaba quedar embarazada. “Fue un diagnóstico súper fuerte en ese momento porque no me lo esperaba y porque además limitaba mucho mis posibilidades de poder ser madre con mis óvulos”, relató.

Edwards contó que comenzó junto a su marido un proceso de estimulación ovárica. El primer tratamiento no tuvo resultado y posteriormente enfrentó una pérdida gestacional. Tiempo después logró quedar embarazada de manera natural y nació Juan Pablo, su hijo, que actualmente tiene 15 años. La periodista ya había revelado en 2017 que recibió el diagnóstico alrededor de los 30 años y que se enteró cuando intentó quedar embarazada.

Maternidad, infertilidad y la presión sobre el valor de las mujeres

El relato de Edwards también aborda una dimensión que excede el diagnóstico médico: la asociación entre maternidad, fertilidad y valoración personal de las mujeres. En julio de este año, durante una conversación en el programa Mi Segundo Tiempo de 13C, recordó cómo experimentó ese período al observar que sus amigas estaban criando o teniendo hijos mientras ella atravesaba dificultades para quedar embarazada. “Me sentía que no servía como mujer, en el fondo. Por un tema social”, afirmó.

Su experiencia coincide con un aspecto que la Organización Mundial de la Salud considera relevante al abordar la menopausia: además de sus efectos físicos, la forma en que se vive esta etapa puede estar condicionada por normas de género y factores familiares, sociales y culturales. La OMS también advierte que la menopausia continúa siendo poco conversada en muchas comunidades y que existen brechas de información y acceso a atención especializada.

“No me siento una súper mamá”

Quince años después del nacimiento de su hijo, Edwards también cuestionó la expectativa de ejercer una maternidad sin errores. “Yo nunca me he sentido del todo una buena mamá”, señaló en su reciente conversación con María Luisa Godoy, explicando que considera la crianza como un aprendizaje permanente. La periodista reconoció además sentirse “culposa” y dijo que una de sus preocupaciones ha sido disponer de suficiente tiempo para acompañar a su hijo.

“No me siento una súper mamá”, resumió Edwards, agregando que hace “lo mejor que puedo” y que ha aprendido a asumir sus errores. Sus declaraciones se alejan así de una representación de la maternidad basada en la perfección y muestran las exigencias que ella misma reconoce haberse impuesto durante la crianza. En esa búsqueda por estar más presente también decidió, en determinado momento de su carrera, alejarse de la televisión para estudiar, entrenar y disponer de mayor tiempo para su familia.

¿Qué es la menopausia precoz?

La OMS señala que la menopausia natural ocurre generalmente entre los 45 y los 55 años, mientras que cuando aparece antes de los 40 se considera menopausia prematura. En medicina también se utiliza el concepto de insuficiencia ovárica primaria, una condición que no es exactamente equivalente a la menopausia prematura: según Mayo Clinic, quienes presentan insuficiencia ovárica primaria pueden mantener una función ovárica intermitente, menstruar ocasionalmente e incluso quedar embarazadas.

Edwards ha utilizado en distintas entrevistas los términos “menopausia precoz” y “falla ovárica prematura” para referirse al diagnóstico que recibió. Además de las dificultades reproductivas, contó que aquella etapa tuvo un fuerte impacto emocional. En julio, al dirigirse a otras mujeres que enfrentan infertilidad o pérdidas gestacionales, destacó la importancia de buscar redes de apoyo y resumió su mensaje en una frase: “No están solas”.

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