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Menopausia y trabajo: más información para mejores entornos laborales Opinión Crédito: El Mostrador.

Menopausia y trabajo: más información para mejores entornos laborales

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Astrid Stotz Rudolff
Por : Astrid Stotz Rudolff Médica miembro de la Sociedad Chilena de Medicina del Trabajo (SOCHMET).
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Cada 18 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Menopausia, una fecha que invita también a poner atención en un tema todavía poco abordado: cómo acompañar esta etapa de la vida sin convertirla en una nueva fuente de estigma en el trabajo.

La menopausia no es una enfermedad ni supone una menor capacidad para trabajar. Tampoco todas las mujeres presentan síntomas, ni quienes los experimentan lo hacen con la misma intensidad. Sin embargo, algunas pueden atravesar períodos con sofocos, alteraciones del sueño, dificultades de concentración, cambios del ánimo, fatiga o dolores que interfieren temporalmente
con su bienestar. La buena noticia es que hoy existen alternativas para tratarlos y mejorar significativamente la calidad de vida.

Un estudio multicéntrico publicado en octubre de 2025 en la revista científica Menopause, titulado Association of menopausal symptoms on work performance in midlife Latin American women, aporta nuevos antecedentes sobre esta realidad.

La investigación, realizada en 3.523 mujeres de entre 40 y 60 años de 12 países latinoamericanos, encontró una asociación entre la presencia de síntomas severos y mayores dificultades percibidas en el ámbito laboral.

Entre las mujeres con síntomas severos, un 42,4% había tenido alguna licencia médica durante el año anterior, frente al 29,5% de quienes presentaban síntomas ausentes a moderados. Un 82,1% reportó una disminución percibida de su rendimiento y un 67% consideró que los síntomas habían afectado negativamente su desempeño.

Estas cifras requieren una lectura cuidadosa. Se trata de un estudio transversal que identifica asociaciones y no permite afirmar que la menopausia haya sido la causa de las licencias médicas registradas. Mucho menos permiten concluir que una mujer en esta etapa tenga menor productividad o constituya un problema para su organización. El foco debe ponerse en los síntomas severos que requieren atención, no en etiquetar a quienes atraviesan la menopausia.

Y hay otro elemento fundamental: los síntomas no necesariamente tienen que soportarse en silencio. Actualmente existen distintas estrategias terapéuticas que pueden evaluarse de manera individual con profesionales de salud. Dependiendo de cada mujer, sus síntomas, antecedentes y preferencias, pueden considerarse tratamientos hormonales o no hormonales, además de intervenciones dirigidas al sueño, la actividad física, el manejo del estrés, el dolor y otros factores que inciden en su bienestar.

Desde el mundo laboral también se puede contribuir, pero sin crear una categoría especial de trabajadora ni asumir que todas necesitan adaptaciones. Contar con espacios ventilados, acceso a agua, pausas razonables, cierta flexibilidad cuando
sea posible y canales confidenciales para solicitar apoyo son medidas que, además, pueden beneficiar a muchas otras personas dentro de una organización.

Informar también significa evitar dos extremos: invisibilizar síntomas que pueden afectar genuinamente la calidad de vida o sobredimensionarlos hasta instalar la idea de que la menopausia vuelve a las mujeres menos capaces laboralmente. En esta etapa muchas trabajadoras se encuentran, precisamente, en momentos de gran experiencia profesional, liderazgo y conocimiento acumulado. El desafío es que puedan continuar desarrollándose, acceder a atención cuando la necesiten y tomar decisiones informadas sobre su salud sin temor a ser juzgadas.

Hablar de menopausia en el trabajo no debería significar hablar de limitaciones. Debería significar hablar de información, acceso a tratamiento, bienestar y entornos laborales capaces de acompañar las distintas etapas de la vida sin
discriminar.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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