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Miomas uterinos: entre el 60% y 70% de las mujeres los desarrollará antes de los 50 años BRAGA Crédito: Cedida

Miomas uterinos: entre el 60% y 70% de las mujeres los desarrollará antes de los 50 años

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Aunque la mayoría de los miomas uterinos son benignos y no producen síntomas, algunos pueden causar sangrados abundantes, anemia, dolor e incluso afectar la fertilidad. Especialista explica cuándo consultar, cómo se diagnostican y cuáles son los principales mitos.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
Entre el 60% y el 70% de las mujeres desarrollará miomas uterinos antes de los 50 años. Aunque la mayoría no presenta síntomas, algunos pueden provocar sangrados abundantes, anemia, dolor pélvico y afectar la fertilidad. Especialistas recomiendan no normalizar menstruaciones excesivas y realizar controles ginecológicos periódicos. La ecografía transvaginal es el principal examen diagnóstico y, en la mayoría de los casos, existen tratamientos que permiten controlar los síntomas sin necesidad de extirpar el útero.
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Aunque muchas mujeres conviven con miomas uterinos sin presentar síntomas, en otros casos estos tumores benignos pueden afectar significativamente la calidad de vida al provocar menstruaciones abundantes, dolor, anemia e incluso problemas de fertilidad.

Valeska Morales, coordinadora de Campos Clínicos de Obstetricia de la U. Andrés Bello, sede Concepción, advirtió que la detección precoz y los controles ginecológicos periódicos son fundamentales para evitar complicaciones, además de aclarar los principales mitos que rodean a esta frecuente patología femenina.

“Los miomas uterinos, también llamados leiomiomas, son tumores benignos que se originan en el músculo del útero. No son cáncer y corresponden al tumor ginecológico benigno más frecuente en mujeres en edad reproductiva. Se sabe que influyen factores genéticos, hormonales, principalmente los estrógenos y la progesterona y alteraciones propias de las células del músculo uterino. Por eso suelen crecer durante la etapa fértil y, en muchos casos, disminuyen de tamaño después de la menopausia”, explica la matrona.

Factores de riesgo que aumentan la probabilidad de desarrollar miomas uterinos

La académica UNAB detalla que es una condición muy frecuente. “Se estima que entre un 60% y un 70% de las mujeres desarrollará uno o más miomas antes de los 50 años, aunque muchas nunca presentarán síntomas ni requerirán tratamiento. Solo una parte de ellas consultará porque los miomas producen molestias que afectan su calidad de vida”, dice y agrega que los factores que aumentan el riesgo de desarrollar miomas son: tener antecedentes familiares de miomas; edad reproductiva, especialmente entre los 30 y 50 años; menarquia temprana; obesidad y exceso de grasa corporal; hipertensión arterial; nuliparidad (no haber tenido embarazos). En cambio, los embarazos y la menopausia se asocian a una disminución del riesgo o del crecimiento de los miomas.

Una mujer debe sospechar que tiene un mioma, advirtió la matrona, cuando aparecen cambios en el patrón menstrual, especialmente menstruaciones más abundantes o prolongadas. “Sin embargo, muchas mujeres descubren un mioma de forma incidental durante un control ginecológico o una ecografía realizada por otro motivo”, sostiene la experta.

Síntomas más comunes

La académica afirmó que los síntomas más frecuentes son: menstruaciones abundantes o prolongadas; dolor o presión pélvica; sensación de peso en la parte baja del abdomen; micción frecuente por compresión de la vejiga; estreñimiento cuando comprimen el intestino; dolor durante las relaciones sexuales en algunos casos y anemia secundaria al sangrado menstrual excesivo.

“Sin embargo, es posible tener miomas y no presentar ningún síntoma. Se estima que entre el 50% y el 70% de los miomas son completamente asintomáticos. En estos casos suelen detectarse durante un examen ginecológico de rutina o mediante una ecografía realizada por otra razón. Si no producen síntomas ni alteraciones importantes, generalmente sólo requieren seguimiento periódico”, indica.

El examen de elección es la ecografía transvaginal, ya que permite identificar el tamaño, la ubicación y el número de los miomas. “Cuando se necesita una evaluación más detallada, por ejemplo, en mujeres con infertilidad o antes de una cirugía, puede solicitarse una resonancia magnética. Además, si existe sangrado importante, es habitual pedir exámenes de sangre para evaluar anemia”, señala la académica UNAB.

Posibles consecuencias

Cuando los síntomas son importantes, los miomas pueden afectar significativamente la calidad de vida, advirte la profesora. Las principales complicaciones incluyen: anemia por sangrado menstrual abundante; dolor pélvico persistente; compresión de órganos vecinos, como vejiga o intestino; dificultades reproductivas en algunos casos e Interferencia con las actividades laborales, sociales y familiares debido al dolor o al sangrado. “Por eso es importante consultar cuando aparecen síntomas y no normalizar menstruaciones excesivas o dolorosas”, aconseja.

Pese a esto, la mayoría de las mujeres con miomas puede embarazarse y tener un embarazo normal. “Sin embargo, algunos miomas pueden afectar la fertilidad, especialmente aquellos que deforman la cavidad uterina (miomas submucosos) o ciertos miomas intramurales de gran tamaño”, sostiene y añade que durante el embarazo pueden aumentar el riesgo de algunas complicaciones, como dolor, parto prematuro, presentación fetal anómala o cesárea, aunque esto depende del tamaño y la ubicación del mioma. Por ello, la evaluación siempre debe ser individualizada.

¿Pueden transformarse en cáncer?

Los miomas no pueden “convertirse” en cáncer. “La evidencia científica demuestra que los miomas son tumores benignos y no se transforman en cáncer. El leiomiosarcoma uterino es un cáncer distinto, extremadamente infrecuente, que se origina de manera independiente y no por transformación de un mioma preexistente”, dice y agrega que “cuando son pequeños, no producen síntomas y no afectan la fertilidad ni otros órganos, generalmente basta con controles periódicos. El tratamiento se indica cuando generan síntomas importantes, crecimiento significativo o problemas reproductivos. Actualmente existen diversas alternativas, desde tratamiento farmacológico para controlar el sangrado hasta procedimientos mínimamente invasivos y cirugía, dependiendo de las características de cada paciente y de sus deseos reproductivos”.

Mitos más comunes

La académica asegura que hay varios mitos que vale la pena aclarar. Es falso decir que todos los miomas deben operarse, ya que muchos sólo requieren observación. También es falso decir que producen infertilidad, ya que la mayoría de las mujeres con miomas puede embarazarse.

Asimismo, la profesional recuerda que un mioma no se transforma en cáncer, ya que son enfermedades diferentes y aseguró que no es necesario sacar el útero si la mujer tiene un mioma, ya que actualmente existen múltiples tratamientos que permiten conservar el útero cuando está indicado.

La matrona insiste en que no es normal sangrar mucho durante la menstruación, ya que un sangrado menstrual excesivo siempre merece evaluación médica, porque puede ser una manifestación de miomas u otras patologías ginecológicas. “Lo importante es que las mujeres conozcan sus síntomas y consulten oportunamente. Un diagnóstico precoz permite ofrecer tratamientos personalizados y preservar tanto la calidad de vida como la salud reproductiva cuando corresponda”, concluye la experta.

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