Yo opino
Créditos: El Mostrador.
¿Consentimiento o coerción? “Escucha su corazón” y el retroceso de los derechos de la mujer
El pasado 25 de junio ingresó al congreso el proyecto “Escucha su corazón”, con el objetivo de, según lo que reportó Canal 13, que los médicos antes de realizar un aborto categorizado dentro de las tres causales “notifiquen” a la mujer sobre los latidos del feto a través de hacerles escucharlo, y ante su rechazo, el médico no podrá realizar el aborto a la paciente.
Este proyecto de ley no es como cualquier otro. Representa el retorno de valores “tradicionales” que conlleva el retroceso de los derechos de la mujer. Hacer escuchar los latidos de un feto a una mujer que probablemente ya está en una situación traumática, sobre todo en casos de violación, solo la expone a una vulneración severa del estado emocional, perjudicando a ella y su integridad. Siquiera proponer un proyecto de este índole, presenta un problema sistemático; esto no es solo “estar en contra del aborto”, es violencia institucional.
La discursiva de “proteger la vida” puede sonar casi romántica, pero esconde un problema de gran envergadura; la transgresión continúa hacia los derechos de la mujer, y este proyecto es la materialización de tal conflicto. Nuevamente, una materia de derechos humanos, que debería ser obvia, se pone en cuestión por la “opinión” de algunas, que en realidad es una perspectiva sesgada por valores desactualizados y una medida coercitiva.
El Colegio Médico de Chile (Colmed) respalda tal declaración, cuestionando si es compatible una atención médica centrada en el paciente con una intervención específica (y obligatoria) en situaciones de profundo sufrimiento. La respuesta ante tal disyuntiva es clara. No es compatible tener una atención médica enfocada en el paciente y al mismo tiempo obligándola a realizar cierta acción que compromete su integridad psicológica, simplemente es una versión disfrazada de un trato degradante hacia una paciente, que podría causar un colapso psicológico significativo, llevando la contraria al principio fundamental de la medicina; promover la salud y respetar la salud humana.
“Escucha su corazón” representa la hipocresía del sistema que pareciera querer “proteger la vida”, cuando en realidad ignora y vulnera las vidas de aquellas que ya están en situación de fragilidad. Acá está donde debemos preguntarnos, ¿queremos un Estado que acompañe y resguarde a las pacientes, sobre todo cuando trata de decisiones muy dolorosas, o queremos un Estado que instrumentaliza la culpa y vulnerabilidad?.
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