Con tibia crítica debuta filme de Woody Allen en Cannes
Su nueva película, "Match point", es una nueva comedia de equívocos, aunque hay varios elementos tradicionales del director que han desaparecido. Su estilo habitual parece estar desgastado, y varios auguran que su mejor momento ya pasó.
Este año Woody Allen cumple 70 años, y acaba de estrenar su película numero 36 en el festival de Cannes. Se ve cansado en persona, y algunos ya dicen que también lo está profesionalmente. El director es un héroe en Francia, donde tiene mucho mas éxito de público que en Estados Unidos, y cuando los críticos franceses durante la proyección para la prensa empiezan a murmurar cosas negativas, quizás es tiempo de preocuparse.
No obstante, el aplauso final fue contundente, y la conferencia de prensa posterior fue tan concurrida que se restringió la participación a los periodistas top, los que llevan una credencial blanca con todos los privilegios.
La película, «Match Point», tiene muchas diferencias con un Woody Allen clásico. Antes que todo, fue filmada en Londres con un elenco enteramente británico, salvo la taquillera Scarlett Johansson, quien parece estar en todas las películas del momento.
Allen había filmado anteriormente con varios actores y actrices británicos, pero generalmente en su país natal. Así y todo, el director no intenta empaparse de la realidad británica del modo en que se ha identificado con su larga relación con Manhattan.
Tampoco está el humor judío-neoyorquino, que nunca faltaba en sus trabajos anteriores.
Sobreviven algunos rasgos tradicionales, tales como las alusiones al sicoanálisis freudiano, las largas conversaciones filosóficas y las relaciones emocionales complicadas entre los personajes.
La película empieza cuando el joven Chris (Jonathan Rhys Meyers), ex-tenista profesional, postula como entrenador en un club muy «cuico» de Londres. Uno de sus alumnos, Tom (Matthew Goode), hijo de un próspero hombre de negocios, lo presenta a su familia y particularmente a su hermana Chloe (Emily Mortimer). El flechazo es inmediato, y viene con bonos adicionales, como un puestazo en la empresa del padre, y planes de matrimonio. No obstante, Chris se aburre pronto de Chloe, a pesar de casarse con ella, y reanuda una relación extramarital con Nola (Scarlett Johansson), con quien ya había tenido un affaire mientras ella era la novia de Tom . Como Chris, Nola viene de una familia humilde, aunque parece menos entusiasmada con la idea de escalar las clases sociales.
Insiste en que Chris deje a Chloe, quien está obsesionada con embarazarse, sin éxito. Las cosas se complican aun más cuando es Nola que queda esperando familia. Lo que sigue es mejor dejarlo para el futuro espectador, pero la trama se vuelve un film noir con poca credibilidad. Hay buenas actuaciones de los padres de Tom y Chloe, particularmente de la madre (Penélope Wilton).
Aunque muchos directores como Bergman o Kurosawa han producido obras maestras a una edad avanzada, quizás no va ser la suerte de Allen. Algunos en Francia están comparándolo con lo que pasó con una leyenda aun mas grande, Jean Luc Godard. Su última aparición en Cannes en 2004 paso casi desapercibida, y el corresponsal se acuerda cómo la persona que presidía la conferencia de prensa trataba de animar una sala poco entusiasta a hacer preguntas.