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Festival de Animación Infantil (FAN) deja en evidencia crítica situación de franja infantil en televisión chilena

Festival de Animación Infantil (FAN) deja en evidencia crítica situación de franja infantil en televisión chilena

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Marco Fajardo Caballero
Por : Marco Fajardo Caballero Periodista de ciencia, cultura y medio ambiente de El Mostrador
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El evento comienza este miércoles y se extiende hasta el domingo. Catorce países expondrán más de 40 horas de largometrajes, cortos y programas de televisión infantil, mientras en paralelo habrá debates con importantes invitados internacionales. El objetivo será reflexionar sobre qué contenidos audiovisuales están viendo hoy los niños y niñas de nuestro país.


La primera versión del Festival de Animación Infantil (FAN), que comienza este miércoles y se extenderá hasta el sábado, con la exhibición de más de 40 horas de largometrajes, cortos y programas de televisión infantil, vuelve a poner en evidencia el crítico estado de la franja infantil en la televisión chilena.

Uno de los principales objetivos del evento será reflexionar sobre qué contenidos audiovisuales están viendo hoy los niños y niñas de nuestro país en las distintas plataformas.

“Los niños de Chile pasan casi 4 horas diarias frente a la pantalla, expuestos a una parrilla programática que tiene el 95% de sus contenidos enfocados para adultos. Si a esto sumamos que el contenido infantil en la televisión chilena ha bajado a la mitad, pasando de un discreto 13% a menos del 7,5%, estamos ante un problema”, explica Pablo Christiny, director ejecutivo de Fundación Nativo Digital (FND), que organiza el evento junto a la Municipalidad de Providencia.

En el evento además se impartirán charlas con invitados internacionales, talleres y debates para profesionales que buscan movilizar a la industria y las autoridades en favor de políticas públicas que demuestren el compromiso de Chile con la infancia. Destaca la participación de los expertos Maya Goetz, directora del Festival Prix Jeunesse, Jan-Williem Bult, director de Medios Infanto-Juveniles en Free Press Unlimited, y Facundo Agrelo, coordinador general de contenidos de Pakapaka, el reconocido canal infantil público de Argentina, entre otros.

Una de las grandes sorpresas de FAN Chile será el lanzamiento de la película “El Principito”, clásico de la literatura, cuya avant premiere se realizará en este festival. Además se exhibirán producciones chilenas que han sido muy exitosas en el extranjero como Historia de un Oso –que actualmente está postulando a la pre selección de los premios Oscar-, The Gift, y Horacio y los Plasticines, entre otros.

Triste diagnóstico

Christiny revela que el evento surgió de un diagnóstico tras un estudio de los hábitos de consumo de los niños en los medios de comunicación y su oferta a este segmento.

La conclusión fue que “había un espacio que no se le estaba otorgando a los niños en la programación de los canales abiertos”, explica.

“Hay tan poco disponible para ellos, sobre todo en televisión abierta”, coincide María Fernanda García, directora ejecutiva de la Fundación Cultural de Providencia.

¿Pero cómo se explica esta situación?

Angel Fucaraccio, productor ejecutivo de Angel Anima, que participa en el festival con su serie “Katimbas” (financiada por Caja Los Andes), estima que hay dos factores que explican el descenso del segmento infantil en la televisión abierta: la televisión por cable y la irrupción de Internet.

“La gente empezó a consumir contenidos según lo que quiere ver y cuando lo quiere ver”, afirma, para agregar que es un fenómeno que está ocurriendo en todos los rangos etarios. “Creo que los canales han fallado en esa ruta de cómo entregar contenidos”. Por otro lado, la ventaja de la masividad le ha terminado jugando en contra cuando se trata de nichos, a su juicio.

Para Christiny la situación se debe a varios factores. A su juicio, por un lado no existe una política pública del tema audiovisual infantil más allá del Fondo del CNTV, “muy bueno pero bastante limitado, que no alcanza a cubrir las necesidades de una industria”.

Por otro lado, a los canales la audiencia infantil no les interesa porque, en palabras simples, “el niño no tiene tarjeta La Polar, no es un consumidor”, un efecto del rating y los consecuentes ingresos publicitarios que afecta a todos, incluido TVN.

Peligrosas consecuencias

Las consecuencias de esto han sido nefastas.

“No es posible que nuestros hijos y los niños que se están formando en Chile vean una televisión hipersexualizada o con contenido que no es de acuerdo a su propia madurez”, estima García. “Si los niños ven tanta televisión claramente estamos formando públicos que se van a comportar de una manera cuando sean adultos, y ahí la televisión tiene un rol bien fundamental”.

¿Qué ven nuestros hijos? “Los niños están viendo Walking Dead, Game of Thrones, están viendo programas inadecuados para ellos, programas para adultos que, dependiendo del desarrollo sicosocial del niño, impactan de manera distinta”, responde Christiny.

“Si los niños están sometidos a programas con violencia, hay un impacto en su percepción de la violencia en el mundo. Pueden creer que todo lo que está a su alrededor es malo y peligroso, por lo cual anda asustado. También pueden naturalizar la violencia, una desensibilización, en que cree que porque sucede en la tele también es normal que pase en la vida real: violencia en la casa, violencia entre personas que tienen un conflicto”, advierte.

Para el director ejecutivo de FND, la televisión y los contenidos que cohabitan en las multiplataformas influyen directamente en las emociones de los niños, y las emociones determinan la experiencia de vida de un individuo.

“Por eso es tan importante que como sociedad, de la mano del Estado, nos hagamos cargo de lo que ellos están viendo. Una mala calidad de producción infantil, generará malos ciudadanos», alerta.

Modelos a seguir

Todos coinciden en que falta una política pública que incentive la producción de programas infantiles con contenidos entretenidos y educativos para los distintos segmentos etarios “que mejoren o ayuden a su imaginación, a destacar valores importantes dentro de la sociedad”, en palabras de García.

La profesional pone como ejemplo a Argentina, con una “televisión pública e infantil muy desarrollada. Modelos de televisión o industria televisiva para niños hay. Lo que no hay en general es voluntad política o de los propios canales de tener segmentos para los niños”, critica.

Para los expertos, canales como Pakapaka (propiedad del Ministerio de Educación de Argentina y que data de 2010) y Señal Colombia, por ejemplo, no se conciben como meramente educativos sino que compiten directamente con emisoras como Cartoon Network o Disney Channel.

Lo otro fundamental es generar contenidos propios, “que sean chilenos, con gente que hable como chilenos. Por ejemplo, contenidos que se desarrollen en el norte de Chile, relacionados a su cultura”, según Fucaraccio. Por eso transmitir lo del cable en televisión abierta, como lo que ocurre con la serie británica “Peppa” que llegó hace poco a TVN, dice, tampoco “tiene ningún sentido”.

Los canales de cable “están ofreciendo un contenido que de alguna manera es lejano en términos de identidad y espacialidad al niño de acá. Muchos programas no los representan porque no son niños como ellos, o no viven experiencias como las que ellos viven diariamente. Son programas que no le generan una identidad”, según Christiny.

No sólo el Estado debe hacerse cargo, sino también debe haber un incentivo a los privados a financiar estos programas, por ejemplo, a través de la exención impositiva, según Fucaraccio.

Chrsitiny, en cambio, hace hincapié en una decisión política de alto nivel. “En términos de modelo deberíamos aprender bastante de los que hizo Argentina con su Ley de Medios, donde se concibe las comunicaciones como un derecho humano, un bien público que debe ser respetado por ley”, dice.

Una iniciativa en este sentido es el Canal Cultural prometido el 21 de mayo. Habrá qué ver.

* Revisa la cartelera y programa de todas sus actividades en www.fanchile.com

 

 

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